¿Por qué hay tantas iglesias (o denominaciones) Protestantes diferentes?

¿Por qué hay tantas iglesias (o denominaciones) Protestantes diferentes?

 

Si alguna vez has caminado por una calle con tres iglesias en la misma cuadra (una bautista, una pentecostal, y una que simplemente dice «Cristiana», por ejemplo), probablemente, hay una pregunta que te has hecho en algún momento:

¿Por qué hay tantas iglesias protestantes diferentes?

C.S. Lewis escribió que el Cristianismo era como una gran casa, y las denominaciones como las habitaciones dentro de ella. En pocas palabras, somos una gran familia, pero cada cual decora el cuarto de una forma particular.

Sin embargo, la pregunta permanece: ¿por qué hay tantas? ¿Cómo se formaron? ¿Hay alguna que se equivoque?


Un poco de historia

Las denominaciones protestantes no cayeron del Cielo.

En realidad, podemos poner su comienzo con la Reforma Protestante del siglo XVI, cuando Martín Lutero, Juan Calvino, y Ulrico Zuinglio (entre otros) desafiaron doctrinas y prácticas de la Iglesia Católica Romana. Lo que empezó como un movimiento de reforma se fue multiplicando a medida que distintos líderes llegaban a conclusiones distintas sobre lo que la Biblia enseñaba.

Con el tiempo, esas diferencias teológicas se mezclaron con factores que no tienen nada de espiritual: guerras, fronteras políticas, diferencias culturales entre países, y en muchos casos, racismo. Muchas denominaciones en los Estados Unidos, por ejemplo, se separaron en el siglo XIX no por teología, sino porque algunas iglesias no querían aceptar a personas negras como iguales.

La historia de las denominaciones no es muy bonita, pero es real.

Con significativamente menos guerras y motivaciones políticas, en los últimos siglos la Iglesia Protestante se ha ido acomodando en los diferentes cuartos de la casa a base de la interpretación que se le da a ciertos asuntos de la Biblia.

No obstante, se ha desarrollado un marco doctrinal que nos ayuda a navegar estas diferencias de interpretación.


Tres Tipos de Doctrina

Hay un marco teológico que es genuinamente útil para entender las diferencias entre denominaciones.

En el Cristianismo existen tres esferas de doctrina que, aunque más prácticas que perfectas, son una herramienta excelente para contestar nuestra pregunta:

  1. Doctrina Esencial
  2. Doctrina Secundaria
  3. Doctrina Terciaria

Veamos cada una en detalle.


Doctrina Esencial

La Doctrina Esencial es la más importante porque contiene las creencias que definen al Cristianismo como Cristianismo. En otras palabras, la Doctrina Esencial contiene las creencias básicas, necesarias, y, por supuesto, esenciales para poder ser llamados Cristianos:

  • La Trinidad (Dios es uno en esencia, tres en personas)
  • La plena deidad y plena humanidad de Cristo
  • La encarnación: Dios hecho carne en Jesús de Nazaret
  • La expiación vicaria: Cristo murió en nuestro lugar por nuestros pecados
  • La salvación por gracia mediante la fe
  • La resurrección corporal de Cristo
  • La autoridad de las Escrituras como Palabra de Dios (la Biblia es la Palabra revelada de Dios y habla con autoridad sobre todo lo que afirma)

Si alguna religión o denominación se llama «cristiana» y no tiene, le añade, o cambia algún aspecto de la Doctrina Esencial, a esa religión se le conoce como una SECTA del Cristianismo, aunque ellos mismos se consideren Cristianos.

Dos sectas del Cristianismo comunes son los Testigos de Jehová y la Iglesia de los Santos de los Últimos Días (mormones). Los Testigos de Jehová, por ejemplo, enseñan que Jesús es un ser creado y no eternamente divino (por lo tanto, no creen en la Trinidad). Por su parte, los mormones consideran el Libro de Mormón tan autoritativo como la Biblia y enseñan que existen múltiples dioses, añadiendo y alterando aspectos de la Doctrina Esencial.

De la misma forma, si una iglesia enseña las Doctrinas Esenciales tal como lo hace la Biblia, es una Iglesia Cristiana. Nuevamente, lo más importante es que la doctrina esencial es lo que nos hace hermanos en Cristo. Todo lo demás son conversaciones entre familia en el comedor de la gran casa.


Doctrina Secundaria

La contestación a «¿por qué hay tantas denominaciones protestantes diferentes?» se contesta aquí.

La Doctrina Secundaria son las creencias sobre las que los cristianos difieren genuinamente. De hecho, las diferencias son lo suficientemente significativas como para que sea difícil (no necesariamente imposible) organizar una misma iglesia local con posturas opuestas.

Así es que nacen la mayoría de las denominaciones.

Ahora bien, en términos generales, la Doctrina Secundaria responde a la pregunta «¿cómo se hace/sucede?» de la Doctrina Esencial. No cambia lo que creemos, sino cómo lo practicamos y expresamos.

Algunos ejemplos de doctrinas Cristianas que se les hace difícil convivir en el mismo cuarto:

  • La predestinación y el libre albedrío: ¿cómo se relacionan la soberanía de Dios y la responsabilidad humana en la salvación?
  • El bautismo: ¿solo a creyentes adultos, o también a bebés de padres creyentes?
  • Los dones espirituales: ¿siguen vigentes en la iglesia de hoy o cesaron con los apóstoles?
  • El rol de la mujer en el ministerio: ¿puede una mujer ser pastora o líder?
  • La interpretación de la Biblia: ¿es inerrante, infalible, o simplemente inspirada?

Estas diferencias importan y valen la pena discutir. Lo que siempre tenemos que tener en mente es que son diferencias entre personas que comparten la misma doctrina esencial: el mismo Dios, el mismo Cristo, el mismo evangelio. Eso significa que dos personas que son hermanos en Cristo, en desacuerdo sobre el bautismo, NO son enemigos teológicos. Son hermanos en Cristo. Son personas que veremos en el Cielo.

Idealmente, las denominaciones son comunidades de prácticas doctrinales compartidas dentro de la gran casa que es el Cristianismo. El problema viene cuando las tratamos como si fueran la única versión legítima del Cristianismo, y empezamos a decir que alguien no pertenece a la casa porque decoró su cuarto de un color que no nos gustó.


Doctrina Terciaria

La Doctrina Terciaria son aquellas creencias y prácticas en donde los cristianos difieren, pero que no impiden la comunión ni la vida compartida en una misma congregación. Es como tener un roommate en el mismo cuarto.

Ejemplos:

  • ¿Habrá un rapto separado de la segunda venida? ¿Antes, durante, o después de la tribulación?
  • ¿Fue la creación en seis días literales de 24 horas?
  • ¿El Diluvio de Noé fue un evento global o local?
  • ¿Qué estilo de música es apropiado para el culto?
  • ¿Cómo entender la guerra espiritual en la vida cotidiana?

Nuevamente, son temas que se deben discutir, pero las diferencias no son tan profundas como para tener que crear una nueva denominación. Es como si tu roommate pone un póster de una banda que no es tu favorita en el cuarto de ambos: tienes una preferencia y opinión sobre el asunto, pero no lo suficiente como para mudarte de cuarto.


El problema real

El mayor daño en el mundo protestante no viene de tener denominaciones. Viene de elevar Doctrina Secundaria o Terciaria al nivel de la Doctrina Esencial.

Esto sucede cuando una iglesia enseña o implica que su creencia de Doctrina Secundaria o Terciaria es NECESARIA para ser Cristiano o ser salvo (que es lo que cuenta como Doctrina Esencial). Por ejemplo, decir que crees que se debe guardar el sábado es MUY distinto a decir: «¡…y si no guardas el sábado, te vas para el infierno!» No hay problema en tener creencias de Doctrinas Secundarias y Terciarias; el problema es pensar que un cuarto no debe ser parte de la casa porque no está decorado exactamente igual que el tuyo.

Cuando Jesús oró para que sus seguidores fueran uno «para que el mundo crea» (Juan 17:21), estaba pensando precisamente en esto. La desunión del Cristianismo no es solo un problema organizacional, sino que termina siendo un problema de testimonio. Les estamos diciendo al mundo que el Evangelio no tiene suficiente poder como para lograr unir a quienes lo creen.

«Unidad» no significa que estamos de acuerdo en todo o que nuestros cuartos son iguales. Significa trabajar juntos para que la casa se mantenga limpia y ordenada.

______

RELACIONADO:

¿Cómo afecta la falta de amor en la Iglesia?

El Propósito de Dios: ¿Qúe/Cuál es?

Sobre Ser Cristiano

¿Es pecado juzgar?

Avatar de Desconocido

About J.R. Morales

Joel Rodríguez Morales es el autor del libro “Casi Cristianos” y colaborador en la página de VerdadyFe. Orgulloso esposo de Ivy, y papá de Ana y Amelia.
Esta entrada fue publicada en Cristianismo, religión, Vida Cristiana y etiquetada , , , , , , . Guarda el enlace permanente.