¿Por qué no podemos decidir cómo funciona el mundo? ¿Qué tiene de especial la Biblia que hay que tomarla en cuenta? ¿Necesitamos la Palabra de Dios realmente?
Una persona nos comentó por TikTok que dejara de usar la Biblia para argumentar. Que le dijera otra cosa. Le expliqué que como Cristiano, esa es mi fuente de autoridad. Pero ella piensa que no la necesitamos traer a toda discusión. Parece ser que esperaba una respuesta filosófica o no sé qué. La conversación no duró mucho.
La pregunta de hoy es una que quizás no la decimos, pero en el fondo todos nos la hemos hecho alguna vez. De hecho, cuando actuamos contrario a lo que la Biblia establece yo diría que inconscientemente estamos cuestionando su autoridad.
Si Dios quitó la vida de los primogénitos en Egipto, ¿por qué los cristianos provida dicen que el aborto está mal? ¿No sería eso una contradicción?
Quisiera comenzar por poner el texto en cuestión frente a nosotros primero para saber de qué estamos hablando:
29 A la medianoche Dios les quitó la vida a todos los hijos mayores de los egipcios. Murieron todos, desde el hijo mayor del rey, que habría de reinar después, hasta el hijo mayor del que estaba preso en la cárcel. También murieron todas las primeras crías de todos los animales egipcios. 30 Esa noche se levantaron el rey y sus consejeros, y los egipcios lloraban a gritos, pues no había una sola casa donde no hubiera muerto un hijo mayor. 31 Esa misma noche, el rey mandó llamar a Moisés y a Aarón, y les dijo: «¡Váyanse lejos de mi pueblo! ¡Váyanse ustedes y todos los israelitas, y adoren a su Dios como lo han estado pidiendo! (Éxodo 12:29-31, TLA)
El contexto es importante. Egipto estaba esclavizando y oprimiendo severamente al pueblo de Israel. Dios manda a Moisés que vea al Faraón para que libere al pueblo. El Faraón se rehúsa a hacerlo y Dios manda una serie de 9 plagas, antes de enviar la última que mató a los primogénitos. El Faraón tuvo 9 oportunidades de arrepentirse y liberar a Israel, pero cada vez más afirmaba su deseo de ser el señor de Israel. Finalmente Dios le promete a su pueblo que con esta última plaga, definitivamente Faraón los dejará libres. Así mismo fue.
Diferencias importantes
Lo primero que hay que dejar claro es que los primogénitos en el relato ya habían nacido. Estaban durmiendo en camas, con hermanos y hermanas. Incluso los animales primogénitos no eran pequeños. Así que de inicio vemos que es otra categoría. No estamos hablando de niños no-nacidos. Pero curiosamente la objeción afirma algo que los cristianos provida han dicho siempre: el feto es un ser humano. Si la queja es que Dios hizo lo mismo aquí, que cuando una persona aborta, entonces el niño que duerme en su cama y que tiene hermanos menores es igual al bebé que aún está en el vientre de la madre.
¿Por qué escuchamos de milagros en la vida de algunas personas y no en la nuestra? ¿Por qué a algunos sí y otros no? ¿Por qué Dios se comporta así?
En el grupo de jóvenes de la Iglesia estábamos viendo un episodio de The Chosen. En esta serie, vemos la historia bíblica, pero decorada con escenas que pudieron haber ocurrido, aunque no están en la Biblia. Entre esas escenas, vimos a Tomás, quién estaba afectado porque Jesús levantó a Lázaro de entre los muertos y no a su prometida. Esto produjo una conversación muy interesante con los jóvenes: ¿por qué Dios haría un milagro para unos y no para otros?
Ontológicamente hablando
Imagínate estar en el lugar de Tomás en la serie y ver a Jesús levantar a Lázaro… mientras la persona que tú amas murió y no fue sanada. No es algo sencillo de experimentar. Pero creo que, para nosotros hoy en esta discusión, el primer paso que nos ayuda a poder entender esto es perspectiva.
La caída del ser humano en Edén, trajo consigo consecuencias reales que experimentamos a diario. El mundo no es como Dios lo creó. Las enfermedades y desgracias forman parte del mundo que hemos dañado con el pecado. La responsabilidad recae sobre la raza humana por su desobediencia.
Es una maravilla que en un mundo como este, Dios decida intervenir en lo absoluto. Cualquier acto milagroso de Dios en el mundo, proviene de su favor inmerecido por nosotros. El Señor lo hace por su deseo propio y no porque lo merecemos. Dios interviene en el flujo natural de este mundo caído y siempre que lo hace es por su gracia.
Recibimos esta pregunta interesantísima y nos gustaría dedicarle tiempo y un espacio aquí en VerdadyFe. ¡Nos encanta cuando nuestros hermanos y hermanas en Cristo piensan profundamente sobre su fe y sus implicaciones!
Esta pregunta toca la intersección de lo que la Biblia nos menciona sobre la creación y lo que la ciencia ha descubierto sobre los orígenes de la humanidad. Las preguntas que surgen de esta intersección tienen mucho peso y vale la pena hacérselas.
Dicho esto, contestemos: ¿Dónde encajan los neandertales en la historia bíblica?
¿Necesito prepararme al nivel de Pablo para compartir el evangelio? ¿Y si nunca llego a ser como Pablo? ¿Cuándo estoy listo para compartir el evangelio?
Recientemente, mientras ofrecía un taller sobre Hechos, capítulo 17 y el modelo de evangelización que vemos allí, me hicieron la pregunta: ¿es necesario que me prepare al nivel de Pablo para entonces poder compartir el evangelio?
Resulta que Pablo, además de haber sido entrenado por Gamaliel, un Fariseo importante de su época (Hechos 22:3), también demuestra en Hechos 17, que estaba al día con la literatura griega, la cual utilizó para evangelizar en Atenas.
Pues en él vivimos, nos movemos y existimos. Como dijeron algunos de sus propios poetas: “Nosotros somos su descendencia”. (Hechos 17:28, NTV)
Resulta que la primera parte de ese versículo, Pablo lo sacó de la literatura de Epimenides de Creta, que dice:
“Te prepararon una tumba, oh santo y excelso: ¡los cretenses, siempre mentirosos, bestias malvadas, holgazanes! Pero tú no mueres, pues vives y permaneces por la eternidad, porque en ti vivimos, nos movemos y existimos.”1
La segunda parte del versículo, sale del poema de Aratús, que dice:
“Comencemos con Zeus; nosotros, los mortales, nunca lo dejamos sin nombre; llenas de Zeus están todas las calles y todos los mercados de los hombres; llenos están el mar y sus puertos; siempre todos necesitamos de Zeus. Porque también nosotros somos su descendencia;”2
Por eso sabemos que Pablo estaba versado en estos textos, que pudo citarlos de memoria cuando predicaba en Atenas, y que luego Lucas lo pone por escrito en el libro de los Hechos de los Apóstoles.
¿Es madurez espiritual visitar muchas iglesias… o puede eso terminar llenándonos de confusión doctrinal? ¿Escuchar cualquier predicación fortalece tu fe… o algunas enseñanzas pueden desviarte sin darte cuenta?
Recientemente tuve la oportunidad de dialogar con un caballero que acostumbra visitar todas las iglesias a la que le invitan. Esto le hace sentir bien al momento, pero me confesó que luego, según medita en lo escuchado, se encuentra algo confundido.
Búsqueda
Cuando una persona brinca de iglesia en iglesia, muestra que está en una búsqueda. Hay un interés de conocer a Dios y de ver qué le hace sentido. Pero recuerda, cada iglesia que visitas está intentando convencerte de algo. Probablemente ya puedas ver los peligros que hay en lo que acabo de decir, y hablaré de eso más adelante, pero quiero que podamos notar el aspecto de búsqueda que tiene la persona que hace esto.
Hay una porción de la Escritura que habla sobre buscar a Dios y encontrarle, que aunque podríamos pensar en ella automáticamente, si olvidamos el contexto, podríamos utilizarlo mal como para ayudar a personas como mi amigo.
12 En esos días, cuando oren, los escucharé. 13 Si me buscan de todo corazón, podrán encontrarme. 14 Sí, me encontrarán—dice el Señor—. Pondré fin a su cautiverio y restableceré su bienestar. Los reuniré de las naciones adonde los envié y los llevaré a casa, de regreso a su propia tierra”. (Jeremías 29:12-14, NTV)
Nota que en esa porción, Dios le dice a su pueblo básicamente que se vuelvan a él y que él les recibirá. Significa que su pueblo sabía quién era él y lo habían ignorado. Si ahora se enfocaban en buscarle auténticamente, lo encontrarían. ¿Ves la dificultad? El pueblo ya sabía que YHWH era el verdadero Dios, pero lo habían ignorado. Dios le dice, regresen a mi (búsquenme de todo corazón), y me encontrarán.
El problema es que mi amigo no tenía un trasfondo previo sobre quién es el Señor. Al estar aventurándose a encontrarse a Dios de esta manera, es como jugar al azar. Puede que encuentres la verdad, pero puede que no. Como no tenía un marco de referencia previo, su aventura es muy peligrosa.
Cuando alguien que amas muere en Cristo, surge una pregunta inevitable: ¿todavía piensa en mí… o incluso ora por mí? Muchos creen que sus seres queridos en el cielo los están cuidando. Pero… ¿eso es realmente lo que enseña la Biblia?
Para aclarar, cuando en este episodio hablo del cielo, me refiero a donde van las personas que han muerto hasta hoy y que disfrutan de la presencia de Dios. Hemos hecho algunos episodios previos sobre el cielo. Si estás aquí, probablemente te interesen esos también. >Puedes verlos aquí.<
La nube de testigos
Es muy natural que cuando un familiar o amigo amado parte con el Señor, le extrañemos y anhelemos el día en que estemos con ellos disfrutando de la presencia de Jesús para siempre. Hay un texto en Hebreos que nos da aliento, en esos momentos de luto:
Por lo tanto, ya que estamos rodeados por una enorme multitud (nube) de testigos de la vida de fe, quitémonos todo peso que nos impida correr, especialmente el pecado que tan fácilmente nos hace tropezar. Y corramos con perseverancia la carrera que Dios nos ha puesto por delante. (Hebreos 12:1, NTV)
Esta es una de las objeciones más difíciles contra el cristianismo. Una dama escribió en redes sociales:
“¿De verdad crees que un violador arrepentido merece ir al cielo, pero no un niño bueno que simplemente no sentía una fe innata en Dios?”
Antes de responder, vale la pena hacer algunas aclaraciones. Esta es una pregunta cargada de emociones. Y muchas veces, detrás de preguntas así, hay historias, heridas o inquietudes profundas. Por eso, más que reaccionar rápidamente, conviene entender qué hay en el corazón de quien la hace.
Merecer el cielo
Aquí hay una confusión importante sobre el arrepentimiento. Cuando alguien se arrepiente, no se vuelve merecedor de algo. El arrepentimiento es reconocer el pecado como malo, apartarse de él y volverse hacia Dios.
Quien se arrepiente reconoce su pecado delante de Dios y pide su perdón. Pero ese perdón no se otorga porque la persona lo merezca, sino por la gracia de Dios. Es un regalo, no una recompensa por méritos humanos.
Mensaje predicado originalmente en la Catacumba 9 de Cayey, el 12 de abril de 2026.
Marcos es un libro histórico. Lo que leeremos hoy es algo que sucedió y Marcos lo puso por escrito. Este relato no es una alegoría. Significa que no debemos sacarle significados simbólicos a datos de cosas que sucedieron se expresan aquí. No hay mensajes simbólicos para descifrar. Se lee como historia y no como poesía o literatura apocalíptica.
Cuando leímos a Marcos 6, vimos un suceso similar al de hoy. En aquella ocasión, Jesús alimentó a 5 mil hombres y sus familias. En el relato de hoy son 4 mil. En Mateo 15:32-39 también aparece esta segunda multiplicación. Es importante entender que fueron dos momentos diferentes. De hecho eso es clave para entender lo que sucede aquí.
El texto para hoy es Marcos 8: 1-21. Para entenderlo tenemos que verlo como parte de la historia verídica de Jesús en su ministerio. Es lo que él vivió. Pero para aplicarlo a nosotros, tenemos que sacar los principios que nos muestra el texto.
Hace poco estaba hablando con mi barbero. Sí. Yo voy al barbero. Me contó que tuvo una conversación sobre Dios, Jesús y la Biblia con un cliente. Esta persona le dijo que no podía creer en Jesús porque no creía que María fuera virgen.
Y esa es una objeción más común de lo que parece.
Desde el inicio del cristianismo, se ha afirmado que María concibió a Jesús milagrosamente por obra del Espíritu Santo, sin intervención de un padre humano.
Ahora, pensemos esto con calma: Si Jesús no nació de una virgen, ¿significa que no existió? No. ¿Significa que no murió en la cruz o que no resucitó? Tampoco.
No cambia los eventos, pero sí cambia su significado: cambia la identidad de Jesús.
La Biblia dice:
Este es el relato de cómo nació Jesús el Mesías. Su madre, María, estaba comprometida para casarse con José, pero antes de que la boda se realizara, mientras todavía era virgen, quedó embarazada mediante el poder del Espíritu Santo. (Mateo 1:18, NTV)
30 —No tengas miedo, María—le dijo el ángel—, ¡porque has hallado el favor de Dios! 31 Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. 32 Él será muy grande y lo llamarán Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de su antepasado David. 33 Y reinará sobre Israel para siempre; ¡su reino no tendrá fin!34 —¿Pero cómo podrá suceder esto?—le preguntó María al ángel—. Soy virgen. (Lucas 1:30-34, NTV)