¿Por qué parece que Pablo y Santiago no se ponen de acuerdo en la Biblia? ¿Es esto una contradicción Cuando decimos que algo se contradice, significa que hay un discurso que afirma y niega algo de la misma manera y al mismo tiempo. Si hubiese una contradicción en la Biblia significaría que la Palabra de Dios afirma y niega algo al mismo tiempo y por lo tanto, no sería confiable. Lo que primero hay que examinar es si Pablo y Santiago se están contradiciendo. Vayamos a los textos en cuestión. Pablo escribió:
8 Dios los salvó por su gracia cuando creyeron. Ustedes no tienen ningún mérito en eso; es un regalo de Dios. 9 La salvación no es un premio por las cosas buenas que hayamos hecho, así que ninguno de nosotros puede jactarse de ser salvo. (Efesios 2:8-9, NTV)
El punto de esta porción es que Dios rescata a aquellos que confían en Él (Jesús). La salvación no es algo que logramos por nuestras buenas obras.
Cuando leemos a Santiago, encontramos lo siguiente:
14 Amados hermanos, ¿de qué le sirve a uno decir que tiene fe si no lo demuestra con sus acciones? ¿Puede esa clase de fe salvar a alguien? 15 Supónganse que ven a un hermano o una hermana que no tiene qué comer ni con qué vestirse 16 y uno de ustedes le dice: «Adiós, que tengas un buen día; abrígate mucho y aliméntate bien», pero no le da ni alimento ni ropa. ¿Para qué le sirve? 17 Como pueden ver, la fe por sí sola no es suficiente. A menos que produzca buenas acciones, está muerta y es inútil. (Santiago 2:14-17, NTV)
Aquí Santiago está hablándoles a su público para que entiendan que si han creído (en Jesús), necesita verse en sus buenas obras. Decir que creen y no se demuestra en cómo viven, es hacer de su fe algo inútil.
Como vemos, ambos autores bíblicos están escribiendo con dos propósitos diferentes. Pablo está explicando cómo somos salvos, mientras que Santiago explica cómo luce una fe salvadora.
Si unimos ambos textos, diríamos algo como:
Somos salvos únicamente por medio de confiar en la obra de Jesús en la cruz a nuestro favor. Dios nos salva, nosotros no tenemos la capacidad de salvarnos. Pero una vez Dios nos dio la salvación, necesitamos comportarnos conforme a lo que hemos creído. Si Jesús nos rescató de una vida pecaminosa y malas obras, ahora tenemos que vivir en obediencia a Dios para tener buenas obras. Si una persona afirma creer, pero su vida nunca refleja esa fe, esa es una fe muerta.
En ese sentido, ambos textos se complementan, no se contradicen. Pablo y Santiago están de acuerdo en que la salvación es por fe; y considerando todo lo que Pablo escribió a los Efesios, es evidente que está de acuerdo en que el cristiano ahora debe obrar conforme a su fe, o sea, hacer buenas obras:
10 Pues somos la obra maestra de Dios. Él nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó para nosotros tiempo atrás. (Efesios 2:10, NTV)
Pablo establece que el cristiano ahora debe vivir conforme a la voluntad de Dios. Esas son las buenas obras que Dios había preparado para nosotros tiempo atrás.
La dificultad entre estos dos textos surge en que popularmente se suele creer que hay que hacer buenas obras para alcanzar el cielo. Esto es una postura anti-bíblica y contrario al evangelio. Las buenas noticias de salvación que nos da la Biblia es que nosotros no podíamos salvarnos por causa de nuestros pecados, así que Jesús pagó el precio de nuestra ofensa en la cruz, al sacrificar su vida por la nuestra. Ahora, si confiamos en su obra redentora, somos salvos.
Nuestra salvación depende de confiar en Jesús. Luego hacemos las buenas obras que Dios espera de nosotros. En otras palabras: no somos salvos por nuestras buenas obras, sino que para buenas obras. Aunque somos pecadores y culpables delante de Dios, la obra de Jesús en la cruz, cuando es aceptada como válida para nuestras vidas, nos hace justos a los ojos de Dios. Es por medio de esa fe que Dios nos salva, no por cuántos mandamientos de Dios hemos cumplido (Romanos 3:28)
La bomba teológica de hoy es que Dios quiere que hagamos buenas obras, pero para que puedan ser buenas delante de sus ojos, primero necesitamos que nos vea como justos. Por eso la salvación por medio de la fe viene primero para luego hacer las buenas obras que nos corresponde.
Conclusión
La Biblia no se contradice. Cuando encontramos pasajes que parecen ser conflictivos, es necesario leerlos en su contexto, considerando la audiencia original y el propósito del autor al escribir.
Como vimos aquí, lo que escribió Pablo se complementa con lo que dijo Santiago. No hay una contradicción aquí. El Cristiano puso su fe en Jesús para salvación y ahora obedece a Dios para buenas obras. Esa es la vida cristiana. Dios salva primero para que entonces podamos vivir vidas que le agraden a él.
Los textos que parecen contradictorios realmente están contestando preguntas diferentes. Pablo responde: ¿Cómo es declarado justo un pecador delante de Dios? Santiago responde: ¿Cómo se reconoce una fe que realmente salva? No están respondiendo la misma pregunta y por lo tanto no son contradictorios.



