Si Dios quitó la vida de los primogénitos en Egipto, ¿por qué los cristianos provida dicen que el aborto está mal? ¿No sería eso una contradicción?
Quisiera comenzar por poner el texto en cuestión frente a nosotros primero para saber de qué estamos hablando:
29 A la medianoche Dios les quitó la vida a todos los hijos mayores de los egipcios. Murieron todos, desde el hijo mayor del rey, que habría de reinar después, hasta el hijo mayor del que estaba preso en la cárcel. También murieron todas las primeras crías de todos los animales egipcios. 30 Esa noche se levantaron el rey y sus consejeros, y los egipcios lloraban a gritos, pues no había una sola casa donde no hubiera muerto un hijo mayor. 31 Esa misma noche, el rey mandó llamar a Moisés y a Aarón, y les dijo: «¡Váyanse lejos de mi pueblo! ¡Váyanse ustedes y todos los israelitas, y adoren a su Dios como lo han estado pidiendo! (Éxodo 12:29-31, TLA)
El contexto es importante. Egipto estaba esclavizando y oprimiendo severamente al pueblo de Israel. Dios manda a Moisés que vea al Faraón para que libere al pueblo. El Faraón se rehúsa a hacerlo y Dios manda una serie de 9 plagas, antes de enviar la última que mató a los primogénitos. El Faraón tuvo 9 oportunidades de arrepentirse y liberar a Israel, pero cada vez más afirmaba su deseo de ser el señor de Israel. Finalmente Dios le promete a su pueblo que con esta última plaga, definitivamente Faraón los dejará libres. Así mismo fue.
Diferencias importantes
Lo primero que hay que dejar claro es que los primogénitos en el relato ya habían nacido. Estaban durmiendo en camas, con hermanos y hermanas. Incluso los animales primogénitos no eran pequeños. Así que de inicio vemos que es otra categoría. No estamos hablando de niños no-nacidos. Pero curiosamente la objeción afirma algo que los cristianos provida han dicho siempre: el feto es un ser humano. Si la queja es que Dios hizo lo mismo aquí, que cuando una persona aborta, entonces el niño que duerme en su cama y que tiene hermanos menores es igual al bebé que aún está en el vientre de la madre.
Segundo, esta acción por parte de Dios fue parte de la justicia que estaba haciéndoles al pueblo de Israel. Si vamos al inicio del libro de Éxodo, cuando Moisés nació, el Faraón había hecho un edicto real que obligaba a los Israelitas a echar al río a todo bebé varón que naciera.
Entonces el faraón dio la siguiente orden a todo su pueblo: «Tiren al río Nilo a todo niño hebreo recién nacido; pero a las niñas pueden dejarlas con vida». (Éxodo 1:22, NTV)
Tercero, Dios y nosotros no somos iguales. Dios es el dueño de la vida. Nosotros no. Si se va a cuestionar la postura provida de los cristianos, hay que entender la cosmovisión cristiana. La Biblia dice:
La tierra es del Señor y todo lo que hay en ella; el mundo y todos sus habitantes le pertenecen. (Salmos 24:1, NTV)
Cuarto, según la tradición judeo-cristiana, los muertos pasan de estar aquí entre nosotros al lugar de los muertos (Seol o Hades). La Biblia enseña que luego de morir, las personas siguen existiendo.
¿Qué hombre podrá vivir y no ver la muerte? ¿Podrá librar su alma del poder del Seol? (Salmos 89:48, NBLA)
Por lo tanto, desde el punto de vista de Dios, los muertos siguen vivos, solo que no aquí con nosotros. El Nuevo Testamento expande esta teología de la vida después de la muerte y deja claro que existen dos lugares: el paraíso para los que son del Señor y el tormento para los que rechazaron a Dios durante la vida. Desde la perspectiva bíblica, la muerte física no es aniquilación de la existencia. Las personas continúan existiendo delante de Dios.
Quinto, muchos cristianos entienden que Dios muestra misericordia especial hacia quienes aún no tienen plena conciencia moral. Esto sienta las bases para argumentar que los bebés y niños pequeños que mueren sin esta plena conciencia moral, van a la presencia de Dios al morir. Mira cómo lo dice la Biblia:
Cuando ese hijo tenga edad suficiente para escoger lo correcto y rechazar lo malo, estará comiendo yogur y miel. (Isaías 7:15, NTV)
Hace un tiempo hicimos un episodio titulado: ¿Puede Dios salvar a quienes no pueden creer? Que aborda más sobre este punto.
Con estas cinco diferencias importantes, vamos viendo que no debemos intentar comparar nuestras acciones a las de Dios porque funcionamos en dos categorías muy diferentes. Dios es quien decide cuando alguien parte de este lugar para entrar al lugar de los muertos. Dios es quien hace justicia y a veces parte de esa justicia es terminar la vida de alguien. Y si Dios muestra misericordia hacia quienes aún no tienen plena conciencia moral, entonces podemos confiar en su justicia y bondad con esos niños.
¿Por qué la objeción?
Muchas personas hacen esta objeción porque perciben una inconsistencia moral entre el juicio de Dios y la postura provida cristiana. Sin embargo, el Dios que nos presenta la Biblia tiene unas ideas sobre lo que el ser humano debe y no debe hacer… las personas que están a favor del aborto se encuentran ¡en oposición al mismo Dios que les dio la vida a ellos!
Hace algún tiempo hicimos un episodio titulado: ¿Por qué los Cristianos no apoyan el aborto? allí tratamos con las objeciones comunes y la realidad de lo que es el aborto.
La Bomba Teológica de hoy es que, las reglas morales de Dios están escritas en nuestra conciencia y es por eso que cuando nos vamos en contra de lo bueno, nos ponemos inquietos. Parte de nuestro diseño como humanos es vivir conforme a la ley moral de Dios. Cuando nos vamos en contra de la moralidad nos deshumanizamos, porque fuimos diseñados para ser agentes morales. El pecado nos deshumaniza, pero Dios quiere perdonarnos.
Arrepentimiento y perdón
Por eso, es demasiado importante puntualizar que Dios es capaz y está listo para perdonar a todo aquel que se arrepienta. En este caso, a las mujeres que han accedido a hacerse algún aborto, todo aquel que apoya o asiste para que ella lo haga, e incluso a los médicos que han efectuado abortos. Dios dejó claro que ama al mundo. Por eso, antes de que nos arrepintiéramos, hizo provisión para nuestro perdón en la obra de Jesús en la cruz. El aborto al igual que cualquier otro pecado, halla perdón en Cristo.
Conclusión
El aborto es terminar la vida de un ser humano con el mismo valor que tiene un hijo que ha nacido antes, que llamamos primogénitos. Dios es el dador de la vida y como tal, es el único que decide cuando comienza y cuando termina la misma. Nosotros como humanos, tenemos la responsabilidad de obedecer la ley moral de Dios porque es parte de la intención del Diseñador cuando nos creó.



