Hay una imagen con un texto circulando los medios hace tiempo. Fue traída a nuestra atención y nos gustaría compartirla.
¿»Piénsalo»? Pensemos.
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¿»Piénsalo»? Pensemos.
Son pocos los que piensan sobre el funcionamiento de la ciencia. La gran mayoría de nosotros sencillamente la damos por sentado: funciona, esperamos a que funcione y punto.
Pero, ¿por qué funciona la ciencia?
Por lo general, cuando le preguntas a un Cristiano si ama a Dios, no tardará en contestar de una forma positiva y enfática. Sí, amamos a Dios y no tememos duda de ello. Ahora, cuando alguien te pregunta: «¿Cómo es que se ama a Dios?», ¿qué contestarías?
¿Sabemos cómo amar a Dios? O, más importante aún: ¿estamos amando a Dios correctamente?
Uno de los debates que hay dentro de la teología es la existencia de Adán. Hay quienes entienden que el hecho de que Adán haya sido o no una figura histórica no tiene repercusiones en el Cristianismo. Éstos ven a Adán como una figura simbólica dentro de la historia sin consecuencias en la doctrina de Cristo.
Sin embargo, a continuación se discutirá cómo uno de los hechos fundamentales del Cristianismo – la resurrección corporal de Cristo – requiere la existencia de un primer hombre histórico: Adán.
Por muchísimos años, «el Problema del Mal» (que es la aparente contradicción de que exista un Dios bueno y también exista sufrimiento en el mundo) ha sido uno de los argumentos más comunes y utilizados en contra de Dios y del Cristianismo. No sólo eso, sino que aún sigue siendo una de las razones primordiales por las cuales las personas abandonan sus creencias.
Pero, ¿es «El Problema del Mal» un buen argumento a favor del ateísmo? ¿La existencia del mal en el mundo significa que Dios no existe? ¿El ateísmo ayuda a darle sentido al sufriemiento?
Contestemos estas tres preguntas.
A veces la verdad molesta. Es más fácil decir que la verdad no existe o que es relativa para no tener la responsabilidad que conlleva conocerla.
Pero, ¿cómo sabemos que lo que conocemos es verdad?
¿Por qué Dios permite el sufrimiento? ¿Dónde está Dios cuando pasan cosas malas? ¿Dónde está Dios cuando sufrimos? ¿Sufrimos porque Dios no existe? ¿Por qué le pasan cosas malas a gente buena?
De las preocupaciones más frecuentes en el corazón de cualquier padre son sus hijos. En el caso de la familia Cristiana – por lo general – surgen otras preocupaciones adicionales: «¿Mis hijos amarán a Dios cuando dejen de ser niños? ¿Cómo puedo lograr que mis hijos se conviertan a Cristo? ¿Qué necesito para ayudar a mis hijos en su caminar de fe?»