¿Jesús tenía malos deseos en su corazón?

Episodio 326 de Verdad y Fe Podcast

Si la Biblia dice que Jesús fue tentado en todo y que las tentaciones vienen de los deseos internos de las personas, ¿significa que Jesús tuvo malos deseos en su corazón? ¿Estamos viendo una contradicción bíblica entre lo que enseñan los libros de Hebreos y Santiago en la Biblia? ¿Cómo podemos entender esto?

El problema

La Biblia enseña que Cristo fue perfecto. Nunca pecó y por ser perfecto pudo servir como sustitución por nosotros los pecadores. Entonces el tema de hoy es uno importante en entender pues de él depende si el sacrificio de Jesús en la cruz fue apto para salvarnos o no. Si Jesús hubiera tenido deseos pecaminosos que lo sedujeran, eso implicaría una naturaleza moral incompatible con el Cordero sin mancha. 

Vayamos a los textos que parecen estar contradiciéndose. Primero Hebreos:

Porque no tenemos un Sumo Sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas, sino Uno que ha sido tentado en todo como nosotros, pero sin pecado. (Hebreos 4:15, NBLA)

Ese texto nos enseña que Cristo sufrió tentaciones de todas clases, pero que no cedió ante ninguna de ellas. Es bastante claro. Las tentaciones fueron reales, pero Jesús nunca cedió a ninguna.

Pero vayamos a lo que dice Santiago:

La tentación viene de nuestros propios deseos, los cuales nos seducen y nos arrastran. (Santiago 1:14, NTV)

Este es el texto que trae la problemática. Santiago afirma algo que conocemos de manera personal todos nosotros. Las tentaciones en las que caemos, vienen de deseos que guardamos en el corazón. Esos deseos distorsionados nos llevan a ser tentados y caer en la tentación, abriendo la puerta al pecado.

Si unimos ambas verdades bíblicas, encontramos el aparente problema. ¿Significa que Jesús fue tentado porque tenía deseos guardados en el corazón que lo llevaban a ser tentado, o es que hay un significado diferente que no hemos considerado?

El uso de la palabra tentación en el Nuevo Testamento

Para contestar esta pregunta, es importante considerar que el idioma funciona muchas veces conforme al contexto. Tomemos la palabra amor, por ejemplo. Si digo: “Yo amo a mi esposa.”, amo, en ese contexto significa algo muy diferente que si digo “Yo amo las galletas de chocolate chip.” El contexto informa el significado de la palabra. ¡No estoy diciendo que me casaría con las galletas de chocolate chip! Es que amar, tiene más de un significado.

Similarmente en estos textos, la palabra en griego para “tentación” es utilizada con dos contextos diferentes. En griego, la palabra Πειράζω (peirazó) significa dos cosas: examinar y tentar. Por eso la Biblia habla de que Dios no tienta a nadie (Santiago 1:13) pero también usa la misma palabra para poner a prueba. Por ejemplo:

Enseguida Jesús vio que una gran multitud venía a su encuentro. Dirigiéndose a Felipe, le preguntó: —¿Dónde podemos comprar pan para alimentar a toda esta gente? Lo estaba poniendo a prueba, porque Jesús ya sabía lo que iba a hacer. (Juan 6:5-6, NTV)

Ese poniendo a prueba que menciona ahí, es la misma palabra peirazó, pero significando prueba. El Nuevo Testamento hace uso de la misma palabra para referirse a los dos términos: tentar y probar. En ese texto de Juan, Jesús no estaba tentando a Felipe. Lo probaba.

Qué dice el texto

Con este entendimiento sobre cómo funciona la palabra tentación en el Nuevo Testamento, ahora podemos ver que cuando Santiago utiliza la palabra es diferente a cuando Hebreos la usa. En Hebreos 4:15 el énfasis está en que Jesús fue probado y enfrentó tentaciones reales sin pecar. En Santiago, en cambio, el énfasis está en la tentación que surge de los deseos pecaminosos del corazón humano. De hecho, por eso fue que utilicé la Nueva Biblia de las Américas (NBLA) para Hebreos 4:15, porque si vamos a una traducción dinámica, como la NTV, que es la que usualmente utilizamos, el problema desaparece:

Nuestro Sumo Sacerdote comprende nuestras debilidades, porque enfrentó todas y cada una de las pruebas que enfrentamos nosotros, sin embargo, él nunca pecó. (Hebreos 4:15, NTV)

La Nueva Traducción Viviente (NTV) procura darnos un texto según el contexto en griego y no una traducción palabra por palabra. La NBLA es una traducción literal y por eso vemos tentar en vez de probar.

Significa que Santiago no desmiente a Hebreos. Jesús no tuvo deseos que le sedujeran o arrastraran, como para pecar. Sabemos por los evangelios que Jesús sí fue tentado, pero esas tentaciones vinieron desde fuera y nunca encontraron en él deseos pecaminosos que respondieran a ellas. Santiago está describiendo un aspecto específico de la tentación: aquella que nace de los deseos pecaminosos del corazón. Ese no fue el caso de Jesús. Nosotros podemos ser tentados por estímulos externos, pero nuestra naturaleza pecaminosa nos lleva también a pecar y ese es el enfoque de Santiago. 

La bomba teológica de hoy es que la Biblia es una colección de libros en la que nos podemos sumergir y estudiar a profundidad y siempre nos sorprenderá con lo que aprendemos acerca de Dios y de nosotros mismos. Dios no es como nosotros. Él es santo y como tal, no se deja arrastrar por sus pasiones desordenadas, porque no las tiene.

Conclusión

El veredicto de Santiago nos aplica a nosotros los pecadores, no al Hijo de Dios, que permaneció santo incluso en su humanidad. Si eres honesto contigo mismo, sabes que cuando pecas, es porque te dejaste arrastrar por tus propios deseos pecaminosos. Por eso Pablo decía: “¡Soy un pobre desgraciado! ¿Quién me libertará de esta vida dominada por el pecado y la muerte?” (Romanos 7:24) Tenemos un gran problema a causa de nuestra naturaleza pecaminosa. Pero es el mismo Pablo que nos da la solución:

¡Gracias a Dios! La respuesta está en Jesucristo nuestro Señor. Así que ya ven: en mi mente de verdad quiero obedecer la ley de Dios, pero a causa de mi naturaleza pecaminosa, soy esclavo del pecado. (Romanos 7:25, NTV)

Cristo vino a romper con nuestra imposibilidad de relacionarnos con Dios a causa de nuestro pecado. Él fue probado en todo y en todo fue victorioso. Por eso hoy podemos confiar que él tiene la capacidad de salvarnos.

Avatar de Desconocido

About Rick Lipsett

(@ricklipsett) director y portavoz de verdadyfe.com. Ha escrito numerosos artículos relacionados a la apologética Cristiana. Sirve como pastor en la Iglesia Cristiana Catacumba 9 de Cayey, Puerto Rico. Posee una maestría en Teología de Southern Baptist Theological Seminary (SBTS).
Esta entrada fue publicada en Podcast, Preguntas y Respuestas y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.