¿Cómo detengo el Pecado?

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Cuando hemos comprendido la realidad de Dios, quien nos ama y nos recibe en Cristo, con gran gozo, deseamos complacerle. Nos deleitamos en mostrarle fidelidad. Vivir en Él para siempre. Sin embargo, esto nos pasa:

“Quiero hacer lo que es bueno, pero no lo hago. No quiero hacer lo que
está mal, pero igual lo hago.” Romanos 7:19 (NTV)

Entonces recordamos las palabras de Jesús en Mateo 16:24 y nos frustramos ante caída tras caída porque no logramos negarnos a nosotros mismos:

“24 Luego Jesús dijo a sus discípulos: «Si alguno de ustedes quiere ser
mi seguidor, tiene que abandonar su manera egoísta de vivir, tomar
su cruz y seguirme.” 

Yo leo este texto y me mata ese “Si alguno de ustedes quiere”. O sea, ¡YO QUIERO! Pero abandonar mi manera egoísta de vivir es un reto duro de vencer, muchas veces. Idolatro mi propia voluntad, mi comodidad o mis deseos muchas veces y no hago lo que quiero (ser fiel a Jesús). Sé que esto no es un problema mío nada más. Es algo que golpea en la cara al Cristiano. Todos los días. ¿A ti te pasa?

Las buenas noticias es que ¡HAY ESPERANZA!

Así que les comparto 5 pasos 1 para vencer las tentaciones. Estos pasos van dirigidos a destruir esos patrones que nos llevan al pecado. Así eliminando la necesidad de aparentar (por fuera) que todo está bien, cuando por dentro… es otro el caso:

PRIMERO:
Ora, reconociendo tu incapacidad y/o pobreza de vencer la tentación. Reconoce tu pobreza espiritual, delante de Dios, con petición y ruegos, que supla la fortaleza que necesitas.
“«Dios bendice a los que son pobres en espíritu y se dan cuenta de la necesidad que tienen de él, porque el reino del cielo les pertenece.” Mateo 5:3 (NTV)

Fíjate que incluso Jesús, supo cómo cortar el patrón que le llevaría a desobedecer al Padre. Cuando intentaron hacerlo Rey a la fuerza, se escabulló, pues no era la voluntad de Dios, que Él tomara a la fuerza el gobierno de Israel.

“La gente, al ver la señal milagrosa que Jesús había hecho, exclamó: «¡No hay duda de que es el Profeta que esperábamos!». Cuando Jesús vio que estaban dispuestos a hacerlo rey a la fuerza, se escabulló hacia las colinas él solo.” Juan 6:14-15 (NTV) 

SEGUNDO:
Identifica el camino que usualmente te lleva al pecado y ¡destrúyelo! ¡mátalo!
“Por lo tanto, si tu ojo —incluso tu ojo bueno— te hace caer en pasiones sexuales, sácatelo y tíralo. Es preferible que pierdas una parte de tu cuerpo y no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno.” Mateo 5:29 (NTV)

Comienza por considerar cómo te sentirás luego si cometes el pecado. Recuerda tu deseo de fidelidad antes que llegue la tentación. Da los pasos necesarios para obviar la tentación.

Ejemplo: Si sueles usar tu teléfono en las noches, cuando nadie te ve para consumir contenido pecaminoso, ¿que tal si comienzas a dejarlo cargando afuera de tu habitación por las noches? Quizás es momento de conseguirte un despertador tradicional, en vez de poner tu teléfono a despertarte.

TERCERO:
Cuando llegue el momento en que tus defensas estén abajo. Cuando, a pesar del trabajo previo de prevención, la tentación llega. DETENTE y PIDE AUXILIO A DIOS. ¡Él es el fuerte! ¡Él es la fuente de fortaleza! ¡Él es la Fortaleza! Nos gloriamos en su fuerza, no las nuestras:

2 Corintios 12:7-10 (NTV)
“7 aun cuando he recibido de Dios revelaciones tan maravillosas. Así que, para impedir que me volviera orgulloso, se me dio una espina en mi carne, un mensajero de Satanás para atormentarme e impedir que me volviera orgulloso.

8 En tres ocasiones distintas, le supliqué al Señor que me la quitara. 9 Cada vez él me dijo: «Mi gracia es todo lo que necesitas; mi poder actúa mejor en la debilidad». Así que ahora me alegra jactarme de mis debilidades, para que el poder de Cristo pueda actuar a través de mí. 10 Es por esto que me deleito en mis debilidades, y en los insultos, en privaciones, persecuciones y dificultades que sufro por Cristo. Pues, cuando soy débil, entonces soy fuerte.

Ruega a Dios por sabiduría en medio de la tentación. ¡Dios te la otorgará, pues no desea que peques! Ahora, actúa de inmediato cuando recibas el plan de acción de parte de Dios:

Santiago 1:5 (NTV)
“Si necesitan sabiduría, pídansela a nuestro generoso Dios, y él se la dará; no los reprenderá por pedirla.”

Ahora, esto no aplica a las tentaciones sexuales. Ante esas tentaciones ya tenemos la ruta a seguir, por parte de Dios. No necesitamos esperar que Dios nos lo diga, ¡ya lo sabemos! ¡HUYE!

1 Corintios 6:18 (NTV)
“¡Huyan del pecado sexual! Ningún otro pecado afecta tanto el cuerpo como este, porque la inmoralidad sexual es un pecado contra el propio cuerpo.”

CUARTO:
Reemplaza la actividad que te lleva al pecado por una que te traiga gozo, por tu fidelidad a Jesús. Dios ha prometido nunca dejarnos enfrentar una tentación sin proporcionar una salida (1 Corintios 10:13). Podemos unirnos a él en este trabajo planificando actividades de reemplazo agradables para los momentos en que sabemos que tendremos la tentación de caer en patrones incorrectos.


1 Corintios 10:13 (NTV)
“Las tentaciones que enfrentan en su vida no son distintas de las que otros atraviesan. Y Dios es fiel; no permitirá que la tentación sea mayor de lo que puedan soportar. Cuando sean tentados, él les mostrará una salida, para que puedan resistir.”

 

QUINTO:
Consigue un amigo de tu alma, a quien puedas rendir cuentas de tus acciones. Su rol será de aquel quien ora y obra a tu favor, para sacarte (por el poder del Espíritu Santo) de tu tentación. Le das permiso de meterse en tu situación. Permiso a llamarte inesperadamente, a preguntarte cómo vas en esa área.

Dios nos ha hecho crecer en la iglesia para bendecirnos. Es en la familia de la fe, que podemos encontrarnos hermanos que anhelan nuestro crecimiento espiritual y desean servir a otros para la gloria de Cristo. Es un verdadero privilegio estar en una comunidad de fe así.

Jesús desea que nosotros, sus discípulos, nos neguemos a nosotros mismos pues la programación del pecado está en nuestro corazón aún cuando ya nos salvó. Pero como ya nos salvó, las cadenas que nos esclavizaban a nuestros pecados ya no están. ¡Es una programación antigua que podemos vencer, porque ya Cristo la venció! Si la venció, es de Él que conseguimos las fuerzas y las herramientas para vencernos a nosotros mismos. No es algo imposible. ¡Podemos vencerlo!

No somos esclavos. ¡Cristo nos hace libres!


Literatura referenciada:
1 “Five Ways to Break Bad Habits.” Desiring God, 11 Sept. 2019, http://www.desiringgod.org/articles/five-ways-to-break-bad-habits.

 

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Acerca de Rick Lipsett

Seguidor de Jesús, esposo, padre, pastor, escritor y conferenciante. Buscándole la 5ta pata al gato y luego cuestionando el "¿por qué?".
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