Si Dios lo sabe todo, ¿estamos predestinados?

Bueno, ¿qué es predestinación?

Predestinación es el término que se utiliza que incluye los pensamientos de que todo sucede con propósito, Dios ya sabe todo lo que vas a hacer, Dios ha decidido qué vas a hacer, Dios tiene el control de nuestras vidas, et cétera, et cétera, et cétera…

Suena terrible, ¿no? ¿Esto significa que somos las marionetas de Dios? ¿Será que tenemos una ilusión de libertad y SIEMPRE haremos lo que ya Dios ha pre-dispuesto que hagamos?

No exactamente.

Hay un MUNDO de filosofía detrás de esta tema, el cual se intentará de simplificar un poco para esta entrada.

¿Qué sabemos sobre Dios?

Que es omnisciente (todo lo sabe). Que lo creó todo. Que Él es bueno. Que Él ve el tiempo como una sola cosa, no como una sucesión de eventos.

Imagina que construyes tres robots. El primero siempre gira 120º hacia la izquierda cuando choca con algo. El segundo gira 75º hacia la derecha cuando choca con algo. El tercero, aunque choque, persiste en su camino.

Si pones estos robots en un área, sabrás cuando se chocarán porque conoces la física detrás de su diseño (su velocidad, la distancia entre ellos, etc). También conoces qué va a suceder cuando choquen y en la dirección que van a continuar después de chocar. Conoces estas cosas porque fuiste quién hice los robots – conoces la física, conoces el espacio, et cétera.

De la misma manera, los científicos pueden saber qué sucede si se lanza una pelota. Se puede medir el peso, la fuerza, la resistencia del aire, la gravedad… todo. Eso significa que ellos saben exactamente qué sucederá – tan sólo necesitan suficientes datos para hacerlas en ecuaciones y calcularlos.

Esto también se puede hacer con una persona. Tomando en cuenta el temperamento, su crianza, su estatus psicológico, su educación, su historial de enfermedades, su entorno y muchísimas otras cosas, se podría saber cómo reaccionaría alguien si una persona le golpea con una escoba. Eso es sin calcular el peso de la escoba, la velocidad de la escoba, por qué se le dio con la escoba, etc, etc, etc…

Claro, tomaría muchísimo tiempo. Se estaría utilizando tanta y tanta ciencia y psicología que haría que cualquiera se acurrucase en una esquina a llorar.

No existe una computadora lo suficientemente sofisticada como para hacer esos cálculos.

Ciertamente, Dios es mucho mejor que cualquier super-computadora. Tiene todo el conocimiento, todos datos… todo.

Es increíble, pero Dios sabe exactamente hacia dónde se mueve cada átomo – porque Él conoce todas las demás fuerzas envueltas. Para Dios, es como los tres robots… pero en una escala INMENSA.

Como Dios sabe esto, sabe cómo las neuronas de alguien van a funcionar en cualquier situación. Por ejemplo, Él sabe cómo va a reaccionar alguien si se le da con una escoba hoy, a diferencia de cómo reaccionaría si se le da mañana. Eso es lo hermoso de la omnisciencia.

Pero no termina ahí.

El hecho de que Dios lo haya creado todo, significa que todo sigue las normas que Él estableció desde un principio: Él sabe qué átomo hará qué en el cuarto donde estés leyendo esta oración.

Entonces, ¿qué implicaciones tiene sobre nuestro libre albedrío?

Ninguna.

El hecho de que Dios SABE lo que va a suceder si se decirde darle con una escoba a alguien no implica que Él lo provoca o lo ordena. El hecho de que Dios lo sepa todo, no nos hace unas marionetas.

Aquí entra el hecho de que Dios es bueno.

Dios, de Su misericordia y bondad, nos da la oportunidad de ser responsables por nuestras decisiones, dándonos oportunidad de escoger y hacer lo correcto.

¿Recuerdan lo que sucedió en Génesis?

Nos hicimos igual a Dios, conociendo el bien y el mal – por lo cual podemos desviarnos del bien hacia el mal y SABER que lo estamos haciendo. Y lo hicimos. Y lo hacemos. Y lo haremos. Esto significa que tendremos que rendir cuentas por nuestras decisiones.

Es por esto que el libre albedrío tiene que ver no nosotros, no con Dios.

Dios ya sabe. Por eso Él nos ayuda a crecer y madurar a través de las decisiones que tomamos.

Escogemos alejarnos de Dios. Lo hacemos porque Él fue lo suficientemente bueno como para darnos esa libertad. Eliminar esta libertad, eliminaría la posibilidad de amar – porque el amor es una decisión. Por lo tanto, el libre albedrío nos provoca amarlo más intensamente – pero significa que existe la posibilidad de odiarlo con más fuerza también.

Dios sabe cuándo, cómo, dónde y porqué vamos a pecar. Eso no hace que el pecado sea menos malo. Dios también sabe cuándo, cómo, dónde y porqué lo amamos – y eso no le quita valor a ese amor. Rendiremos cuentas por nuestras decisiones porque tenemos conciencias y no circuitos, como los robots.

Por lo tanto, Dios, en su bondad, nos da la oportunidad de tomar las decisiones que nos acerquen a Él. Él conoce todas las consecuencias de todas las decisiones que se toman en una vida. Por lo tanto, Él sabe hacia dónde te diriges. Si la dirección no es la que te lleva a una eternidad con Él, Él – en Su amor – vuelve a tener misericordia de nosotros (Miqueas 7:18-19) y nos da la oportunidad de tomar las decisiones correctas que nos hagan llegar hasta Su presencia.

“Buscad a Jehová mientras pueda ser hallado, llamadle entre tanto que está cercano.” (Isaías 55:6)

____

Relacionado:

– ¿Hay Bases Bíblicas para el Libre Albedrío?

Si Dios existe, ¿por qué no se aparece y ya?

¿Dios quiere que seamos felices?

Acerca de Verdad y Fe.com

Página dedicada a ofrecer argumentos a favor de la existencia de Dios, la veracidad de Biblia y los fundamentos razonables del Cristianismo. Nuestro propósito es fortalecer la fe y el intelecto de los creyentes al igual que provocar el pensamiento y la discusión en los no-creyentes.
Esta entrada fue publicada en Cristianismo, religión, Vida Cristiana y etiquetada , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.