¿La Biblia dice que las mujeres no deben enseñar en la Iglesia?

Bienvenidos a unos de los temas más calientes de la Doctrina Secundaria: el rol de la mujer en la iglesia.

La pregunta «¿Las mujeres pueden tener roles de liderazgo o pastorales dentro de la iglesia?» merece una respuesta honesta. Eso significa que en este artículo, nuestra intención es sólo explicar de forma (relativamente) breve, y ayudarte a entender por qué personas inteligentes, serias y que aman la Biblia y aman profundamente a Dios llegan a conclusiones diferentes en este tema. Lo que NO haremos es tratar de convencerte hacia un lado u otro.

Piensa en esto como una introducción objetiva al tema.

Vamos a lo que vinimos: ¿Por qué hay iglesias que dicen que las mujeres no pueden ser pastoras?

Aclaración importantísima

Quiero enfatizar enfáticamente (valga la redundancia) que lo que está en cuestión en este artículo NO es el valor de la mujer, sino el rol que debe tener dentro de la iglesia, según las diferentes doctrinas que veremos. Tampoco está en debate si tienen dones. De hecho, ambas posturas que estaremos discutiendo más adelante afirman la plena dignidad, valor e imagen de Dios en la mujer. No sólo eso sino que, adicionalmente, están de acuerdo en otros puntos importantes también:

  • Ninguna de las posturas niega que las mujeres tienen dones espirituales, incluyendo el de enseñanza.
  • Ambas posturas reconocen que las mujeres han jugado papeles profundamente importantes a lo largo de toda la historia bíblica y de la iglesia.
  • Ninguna de las dos posturas tiene todas las respuestas perfectamente amarradas. El texto es complejo, y la honestidad intelectual lo admite.

Dicho esto, ¿cuáles son estas dos posturas que tiene la Iglesia sobre el rol de la mujer?

Complementarismo vs Igualitarismo

Las dos doctrinas predominantes dentro de la Iglesia Protestante son el complementarismo y el igualitarismo.

De forma sencilla: el complementarismo entiende que Dios diseñó roles distintos para hombres y mujeres dentro de la iglesia, incluyendo restricciones para algunos ministerios. El igualitarismo entiende que el género no determina qué roles ministeriales puede ejercer una persona dentro de la iglesia.

Cabe mencionar que hay amplias variaciones dentro de ambos campos. Hay de todo: desde iglesias que creen en un complementarismo estricto (que las mujeres no deben formar parte de ningún área de liderazgo de la iglesia, ni enseñarle a varones de ninguna edad), hasta iglesias complementaristas que son menos estrictas y creen que el único oficio dentro de la iglesia que la mujer no puede ocupar es el de pastor.

Veamos el texto sobre el cual se debate el complementarismo con el igualitarismo. 1 Timoteo 2:8-14 (RV1960) dice lo siguiente:

«Quiero, pues, que los hombres oren en todo lugar, levantando manos santas, sin ira ni contienda. Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia; no con peinado ostentoso, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos, sino con buenas obras, como corresponde a mujeres que profesan piedad. La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción. Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio. Porque Adán fue formado primero, después Eva; y Adán no fue engañado, sino que la mujer, siendo engañada, incurrió en transgresión.»

Como pueden leer, es un texto con muchas cosas para desempacar, y las diferencias de las doctrinas vienen precisamente porque este pasaje se desempaca de forma distinta para ambas posturas.

Les recuerdo que el propósito de este artículo no es identificar cuál de las dos posturas es correcta, sino para que nuestros lectores puedan entender AMBAS posturas de forma correcta y objetiva.

Veamos cada una de estas Doctrinas Secundarias en detalle.

El Complementarismo

El término «complementario» describe a quienes creen que Dios designó al hombre y la mujer para ser iguales en dignidad pero distintos en función dentro del matrimonio y la iglesia. Esta posición no es solo una tradición cultural, sino que tiene fuertes argumentos bíblicos. Los argumentos para la doctrina complementarista incluyen:

  • En 1 Timoteo 2:13-14, Pablo ancla la instrucción en el orden de la creación (Adán primero, luego Eva), no en las costumbres efesias ni culturales. Eso sugiere que la instrucción trasciende el contexto histórico.
  • Los requisitos para el obispo/elder en 1 Timoteo 3 y Tito 1 usan el masculino de manera consistente («marido de una sola mujer»), lo cual al menos implica que Pablo tenía en mente líderes varones para esos roles.
  • A lo largo de toda la Escritura, los doce apóstoles elegidos por Jesús eran varones, y los modelos de liderazgo sacerdotal en el Antiguo Testamento eran predominantemente masculinos.
  • La palabra griega que Pablo usa para «autoridad» en este pasaje (authentein) aparece únicamente en este versículo en todo el Nuevo Testamento. Eruditos complementaristas como Schreiner y Köstenberger argumentan que simplemente significa ejercer autoridad legítima, lo cual refuerza que la prohibición es intencional y no culturalmente condicionada.

Esta posición no es el resultado de un odio a las mujeres ni de una mentalidad anticuada. Como mencionamos, los complementaristas creen profundamente en el valor, la dignidad y los dones de las mujeres. Para ellos, esta es la lectura más fiel del texto.

El Igualitarismo

El término igualitario describe a quienes creen que el género no debe determinar el acceso a ningún rol ministerial. También es una posición con fuerte evidencia bíblica, y con defensores exegéticos serios.

Los argumentos para la doctrina del igualitarismo incluyen:

  • El contexto histórico de Éfeso es relevante. Éfeso era el hogar del gran templo de Artemisa (Diana), donde las sacerdotisas enseñaban la superioridad espiritual femenina sobre los hombres. Si algunas mujeres en la iglesia estaban trayendo ideas de ese sistema al cristianismo, la respuesta de Pablo sería completamente comprensible como correctivo local.
  • Una lectura literal y fiel del texto de 1 Timoteo 2:8-14 también le pide a los hombres «orar en todo lugar, levantando manos santas». Un igualitarista cuestionaría la aplicación consistente de este pasaje, y preguntaría: «¿Por qué no se le da el mismo énfasis a esa instrucción que se le da a que la mujer no enseñe y se quede en silencio?»
  • Ante la interpretación de la palabra authentein, los igualitaristas argumentan que es una palabra tan poco común que su significado exacto es debatible. En textos griegos anteriores al Nuevo Testamento, la palabra a veces conlleva una connotación negativa: no simplemente «tener autoridad» sino usurparla o ejercerla de forma dominante y abusiva. Si Pablo quería decir autoridad legítima, tenía palabras más comunes disponibles.
  • Pablo habla en otros lugares de mujeres en roles de liderazgo y enseñanza: Febe es llamada diákonia, el mismo término usado para diáconos varones en el resto del Nuevo Testamento (Romanos 16:1). Pablo también menciona a Priscila enseñando (Hechos 18:26) y a Junias como apóstol (Romanos 16:7).
  • A diferencia de los complementaristas, la referencia a la creación se interpreta como paralela al argumento del velo en 1 Corintios 11, donde Pablo también usa la creación para justificar una práctica cultural que la mayoría de las iglesias no aplica hoy día.
  • Los dones del Espíritu Santo en Romanos 12, 1 Corintios 12 y Efesios 4 jamás se distribuyen según el género. Si Dios da el don de enseñanza o liderazgo sin distinción de género, ¿qué haríamos con eso?

Recuerda, esta postura tampoco es el resultado de ceder ante la cultura secular ni moderna. Los igualitaristas llegan a ella precisamente por tomarse en serio toda la Escritura, no solo un pasaje.

¿Cuál de las dos posturas es la correcta?

Este debate lleva siglos, y no se va a resolver en un artículo de internet.

Como mencionamos, no estamos para decidir cuál es la postura correcta, sino para enseñar ambos lados del debate de forma correcta y objetiva.

Lo que sí es 100% incorrecto es dejar que un tema de Doctrina Secundaria (como lo es el Complementarismo vs Igualitarismo) nos divida como Cristianos. Es decir, ¡lo incorrecto en este debate es determinar que la salvación de un hermano o hermana en Cristo depende de si cree igual que tú o no!

Lo que determina nuestra salvación son los temas de Doctrina Esencial, no los de la Doctrina Secundaria.

Eso significa que, sin importar en cuál de las dos posturas estés, las personas de la postura opuesta son nuestros hermanos y hermanas en Cristo. ¡Los vamos a ver en el Cielo! Lo que nos une como un cuerpo de Cristo no es nuestra postura sobre el rol de la mujer en la iglesia, sino la sangre de Cristo que nos redimió y nos hizo hijos.

La realidad es que este es uno de esos temas donde las personas que más respetan la Biblia, que más aman a Dios, y que más en serio se toman la tarea de interpretar bien los textos, llegan a conclusiones distintas. Pretender que hay una sola respuesta obvia disponible para cualquiera que «simplemente lea la Biblia» no le hace justicia ni al texto ni a la conversación.

Algo de lo cual no tenemos la más mínima duda: la pregunta importa, el debate es legítimo, y la manera en que una iglesia o comunidad llega a sus conclusiones sobre este tema dice mucho sobre su cultura teológica.

¿Y ahora qué?

¿Qué puedes hacer ahora? Pues, ¡seguir estudiando!

No te conformes con el meme ni con el argumento que confirma lo que ya tú creías. Lee a los mejores defensores de ambas posiciones. Hazlo con humildad. Hazlo con oración.

La Biblia aguanta el escrutinio y las preguntas difíciles. Cuando nos tomamos el tiempo de buscar honestamente (no para argumentar, sino para entender), nos llevan a una fe más honesta y más profunda.

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About J.R. Morales

Joel Rodríguez Morales es el autor del libro “Casi Cristianos” y colaborador en la página de VerdadyFe. Orgulloso esposo de Ivy, y papá de Ana y Amelia.
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