La Biblia dice que Dios es amor, pero la Biblia también enseña que si una persona no se arrepiente de sus pecados, irá para el infierno eterno. ¿Es eso una contradicción del carácter amoroso de Dios?
1 Corintios 13 nos habla de cómo es el amor. 1 Juan 4:8 dice que Dios es amor. Por lo tanto, el amor de Dios debe ser de la siguiente manera:
Paciente, bondadoso, sin celos, sin fanfarronerías, libre de orgullo, no ofende, no exige que se haga su voluntad, no se irrita, no guarda récord de las ofensas en su contra, no se alegra de la injusticia, se alegra cuando la verdad triunfa, no se rinde, no pierde la fe, es esperanzado, es firme en toda circunstancia, y (su amor) dura para siempre.
Para cada uno de estos elementos podríamos hacer un episodio, pues existen objeciones para cada una de ellas. De la misma manera, pienso que podemos defender a Dios en cada una de ellas, así que vamos a dejar eso a un lado por hoy.
Creo que al ver este listado, la pregunta sobre el infierno debe ser más fuerte en nosotros, pues si Dios no exige que se haga su voluntad, no guarda récord de las ofensas en su contra y su amor perdura para siempre entonces ¿cómo explicamos el hecho que la Biblia enseña que quien no se arrepiente, terminará justamente en el infierno. Pero por lo general la objeción se levanta pues no consideramos con profundidad el hecho de que Dios, para ser perfecto y llamarse Dios, tiene que ser moralmente perfecto, osea, tiene que ser bueno. Si Dios es bueno y perfecto entonces no va a poder abrazar la maldad.
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