Si Jesús mismo dijo que el Padre es mayor que él, ¿por qué los cristianos insisten en decir que Jesús es Dios? ¿No es obvio que si alguien dice de sí mismo que Dios es mayor, entonces no guarda igualdad con Dios?
Jesús dijo muchas cosas sobre sí mismo. Pero entre ellas, hay un dicho que puede sonar muy controversial. En el evangelio de Juan, Jesús dice que el Padre es mayor que él.
El texto en Juan 14:28 NBLA dice así:
“Oyeron que les dije: “Me voy, y vendré a ustedes”. Si me amaran, se regocijarían, porque voy al Padre, ya que el Padre es mayor que Yo.”
Ahí está. La Biblia lo dice.
Pero ese no es el final de la discusión. Porque hay que entender qué estaba sucediendo en ese momento con Jesús. Cuando interpretamos la Biblia, es importante no quedarnos en un sólo versículo. Como dice el apologista Greg Koukl: “No leas un solo versículo bíblico.”1 Hay que leer más. En el mismo evangelio de Juan, se nos dice lo siguiente también:
| En el principio la Palabra ya existía. La Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios. (Juan 1:1, NTV) | 58 Jesús contestó: —Les digo la verdad, ¡aun antes de que Abraham naciera, Yo Soy! (Juan 8:58, NTV) | El Padre y yo somos uno. (Juan 10:30, NTV) |
Juan comienza su evangelio, estableciendo que Cristo era Dios mismo, más adelante Jesús toma el nombre divino “Yo Soy” para sí mismo y por poco lo apedrean por blasfemia. Luego dijo que el Padre y él eran uno. Todas estas afirmaciones de la deidad de Cristo vinieron antes del versículo que nos ocupa hoy. Cuando leemos, hay que tomar en cuenta lo que el texto ya viene diciéndonos. Entonces la explicación no puede ser que no es Dios. Tiene que estar ocurriendo algo más aquí. Tenemos tres aspectos a considerar para nuestra pregunta.
1 – Jesús se hizo hombre
Recordemos que Cristo estaba en medio nuestro. Se había hecho hombre. Sentía dolor, experimentó pobreza, luto, frío, calor, cansancio, etc. Dios hecho hombre era verdaderamente hombre. Como tal, definitivamente es menor o de menor importancia a Dios Padre. Eso es parte de haber renunciado a sus privilegios divinos:
7 En cambio, renunció a sus privilegios divinos; adoptó la humilde posición de un esclavo y nació como un ser humano. Cuando apareció en forma de hombre. (Filipenses 2:7, NTV)
Jesús no dejó de ser igual al Padre en su naturaleza divina; al hacerse hombre, asumió la condición humilde de un siervo. El estado de humillación de Jesús en la tierra era menor al original. Donde antes compartía la gloria junto al Padre, ahora estaba en medio nuestro con todo lo que eso conlleva. Por eso, más adelante dijo:
Ahora, Padre, llévame a la gloria que compartíamos antes de que comenzara el mundo. (Juan 17: 5, NTV)
En la Tierra, Jesús no compartía la completa Gloria junto al Padre. Una vez regresó a los cielos, volvió a disfrutar de la gloria de antes porque terminó su estado de humillación.
2 – Fue su libre decisión
Aquí también hay que recordar que la encarnación de Jesús fue algo voluntario. La Segunda Persona de la Trinidad, decidió venir donde nosotros para rescatarnos. Por eso dijo que su vida la entregaría voluntariamente:
18 Nadie puede quitarme la vida sino que yo la entrego voluntariamente en sacrificio. Pues tengo la autoridad para entregarla cuando quiera y también para volver a tomarla. Esto es lo que ordenó mi Padre». (Juan 10:18, NTV)
Fue por decisión propia que Jesús vivía el rol de sirviente. Cristo quiso estar en esa posición. No fue obligado. Estuvo 100% de acuerdo con el plan de redención del Padre. Lo ejecutó con intención y voluntad.
3 – Se sometió al Padre
Durante su vida terrenal, Jesús hizo únicamente lo que el Padre quiso. No que hubiese alguna controversia entre ambas Personas divinas, sino que se dejó guiar absolutamente. Nos enseñó a someternos a la dirección del Padre. En ese sentido, se hallaba menor que el Padre. Mira como se ve en este texto del Huerto de Getsemaní:
Él se adelantó un poco más y se inclinó rostro en tierra mientras oraba: «¡Padre mío! Si es posible, que pase de mí esta copa de sufrimiento. Sin embargo, quiero que se haga tu voluntad, no la mía». (Mateo 26:39, NTV)
Durante su vida terrenal, Jesús funcionó como menor al Padre, por la misión que tenía de rescatar a la humanidad por medio de su muerte en la cruz. Algo que no hubiese podido lograr sin encarnarse. Era necesario que Cristo asumiera una posición inferior para salvarme a mí y a ti.
La bomba teológica de hoy es que Cristo es Dios y nunca dejó de serlo. La Biblia lo expresa en numerosos lugares, por lo que necesitamos el contexto bíblico para llegar a conclusiones sobre Juan 14:28. El contexto es clave para entender cualquier texto bíblico. No tomarlo en cuenta, puede resultar en una interpretación errónea por haber manejado irresponsablemente el texto.
Conclusión
El presidente de los Estados Unidos de América es mayor que yo por su rol, posición y trabajo. La responsabilidad que carga lo eleva de rango al lado mío. Sin embargo, en el fondo, ambos somos simples seres humanos. Lo que hace la diferencia es el cargo que tiene.
Así pasó con Cristo durante su misión de 33 años en la Tierra. No significa que fuese menor, sino que se hizo menor, para venir a entregar su vida voluntariamente y sustituirnos para que hoy podamos gozar de una relación con Dios, si ponemos nuestra fe en él.
Fuentes:
1 – https://www.str.org/w/never-read-a-bible-verse



