Si voy a estar cantando en las nubes para siempre, ¿no me aburriré en el Cielo? ¿Qué tiene el Cielo que ofrecer para que sea entretenido ir a un lugar donde sólo los santos van? Algunas personas dicen que prefieren divertirse en el infierno a estar aburridos en el Cielo. Quizás lo has escuchado o incluso lo has dicho tú mismo. Esto trae consigo al menos tres prejuicios:
- El Cielo es un estado espiritual sin actividad
- Dios no sabe hacer cosas buenas
- El pecado divierte y la justicia aburre
Estos tres prejuicios van en total oposición a lo que la Biblia enseña sobre el Cielo. Pongamos un texto delante de nosotros para que vean a lo que me refiero:
Tú me enseñas el camino que lleva a la vida. Hay mucha alegría en tu presencia; a tu derecha hay placeres que duran para siempre. (Salmos 16:11, PDT)
David expresa su confianza en Dios y celebra el gozo que encuentra en su presencia. Además, deja ver lo que esperaba al otro lado de la eternidad. Y con este texto creo que podríamos poner a descansar los tres prejuicios que se levantan con relación a lo que habrá en el Cielo. Me explico.
¿El Cielo será un estado espiritual sin actividad?
Cuando hablamos del cielo, conviene distinguir entre estar con Cristo después de morir y la vida eterna en su plenitud. Los creyentes que mueren ya disfrutan de su presencia, pero todavía esperan la resurrección de sus cuerpos. Nuestra esperanza final incluye vivir resucitados en los cielos nuevos y la tierra nueva.
Hace algún tiempo grabamos un episodio donde hablamos más sobre el concepto. Puedes verlo >AQUÍ<. Pero, a modo de resumen, los creyentes que han muerto están con Cristo y todavía esperan la resurrección de sus cuerpos. Cuando Él regrese, habrá resurrección para vida y para juicio, como enseña Jesús:
Los que hicieron el bien resucitarán para gozar de la vida eterna, y los que continuaron en su maldad resucitarán para sufrir el juicio. (Juan 5:29, NTV)
Por lo que el Cielo será un lugar físico. Habitaremos en un lugar donde habrá cosas para hacer. No seremos almas flotantes en el vacío. Incluso aquellos que están hoy en la Presencia de Dios, no están dormidos o a la espera del día final para poder disfrutar de Él. ¡Ya están disfrutando del Señor!
Nuestra esperanza no es pasar la eternidad como almas flotando sin hacer nada. Apocalipsis 22 dice que los siervos de Dios le servirán, verán su rostro y reinarán para siempre. No conocemos todos los detalles de esa vida, pero sí sabemos que habrá comunión con Dios y actividad con propósito. ¿Por qué imaginar que esa experiencia será aburrida?
¿Dios sabe hacer cosas buenas?
David se refiere a la vida del otro lado de la muerte como placeres que duran para siempre. Para nada suena a una experiencia que no disfrutaremos. Pero, ¿qué es lo que nos ofrece Dios, por medio de David en este salmo? Volvamos a la experiencia común de la vida. David sabía que todo lo que existe provino de la mano de Dios. David fue el mismo que escribió el Salmo 19, donde comienza diciendo: el firmamento despliega la destreza de sus manos.
Los ríos, las nubes, las montañas, las flores, los delfines saltando en el mar, los cachorritos que se alimentan de su mamá, los bebés riendo… todo lo que nos rodea fue creado por Dios. Cuando vamos a la playa, ¿nos divertimos? Cuando estamos en el campo y cocinamos un lechón a la varita, ¿es placentero? Cuando tomamos un café con algún amigo y reímos por horas y horas, ¿nos agrada? Todas esas cosas son tremendas. Pero considera esto: les falta el ingrediente más importante para llevarlas a un siguiente nivel de placer: ¡Disfrutar plenamente de la presencia de Dios! ¡Cero pecado, nada de dolor y sin muerte! ¿Qué tiene el Cielo que ofrecer? ¡A Dios mismo!
Creer que Dios no sabe hacer cosas buenas es no entender que Él es quien nos da todo lo que consideramos bueno. ¡De su mano es que viene! Así lo explica Santiago:
Todo lo que es bueno y perfecto es un regalo que desciende a nosotros de parte de Dios nuestro Padre, quien creó todas las luces de los cielos… (Santiago 1:17a, NTV)
¿El pecado divierte y la justicia aburre?
Finalmente, el tercer prejuicio que se esconde detrás de la creencia de que el Cielo será aburrido, es que el pecado es bueno y divertido. No se nos ocurre que el infierno es donde finalmente terminará la muerte, Satanás y todo lo malo que no va conforme al carácter de Dios o que ha negado aceptar su amistad. Entonces el infierno no es un lugar de disfrute, es un lugar de tormento. Todo lo bueno y maravilloso estará en el Cielo porque de la mano del Señor es que viene toda buena dádiva, como vimos en el texto de Santiago 1:17. Al pensar sobre la pregunta de hoy, el autor Randy Alcorn invierte la acusación de lo que es aburrido. Se los comparto:
El infierno será terriblemente aburrido. Todo lo bueno, lo que se disfruta, lo agradable, lo fascinante e interesante, se deriva de Dios. Sin Dios no hay nada interesante que hacer.1
El pecado puede divertir por un momento, pero no puede darnos satisfacción duradera. Es una rebelión contra Dios y una distorsión de lo bueno que Él creó. Incluso cuando nos divertimos pecando, sufrimos alguna consecuencia por hacerlo: separación de Dios, daños a los que nos rodean, heridas a nuestro propio corazón… El pecado es una distorsión de lo bueno. Pero la bondad, la justicia y la santidad son el verdadero bien. Los vicios que a veces nos llaman la atención no son realmente buenos. De hecho, son dañinos para nosotros. Reflexionemos sobre las relaciones que posiblemente hemos dañado por nuestro pecado. Piensa en tus problemas y cómo puede que sean producto de una acción o decisión pecaminosa… ¡Tenemos que ver las cosas como son! Muchas veces lo que llamamos bueno, en realidad no lo es. ¡Puede que sea lo peor que podemos hacer! El pecado trae un tipo de placer momentáneo que siempre nos perjudica (Hebreos 11:25).
La bomba teológica de hoy es que la vida en Cristo no es aburrida. Dios ha dado la verdadera libertad por medio de su Hijo. Somos considerados Hijos de Dios cuando recibimos a Jesús como nuestro Señor y Salvador exclusivo. Disfrutamos del amor del Rey de Reyes y Señor de Señores. La vida cobra nuevo significado, el sol brilla más y lo que nos rodea cobra un nuevo matiz. El amor de Dios derramado por nosotros nos llena de vigor y propósito. ¡Vivámoslo!
Conclusión
La queja de que el cielo será aburrido demuestra que tenemos unos prejuicios errados en contra de Dios y de lo que nos ha prometido. Necesitamos examinar bien nuestras presuposiciones y darle la oportunidad a Dios de definir nuestras vidas conforme a su diseño y no el nuestro. Cuando le permitimos ser el dueño de nuestro corazón, encontramos el verdadero placer que comienza y nunca termina: el placer de su presencia, como decía David en el Salmo 16.
Si hoy consideras que vivir en Cristo es aburrido, quizás incluso eres cristiano y sientes que es una vida aburrida, reconsidera tu postura. No me refiero a temporadas de sufrimiento. Todos las tenemos. Pero en medio del dolor, el cristiano puede experimentar el gozo del Señor. Puede coexistir con tristeza, sufrimiento y temporadas difíciles.
Pídele al Dador de toda buena dádiva que marque tu corazón con su bondad para siempre. Pídele que puedas anhelar lo que David escribió en el Salmo con todo tu corazón. Atrévete a permitirle a Dios llenarte de su gozo desde hoy mismo y hasta la eternidad. Ese gozo está disponible para ti en Cristo Jesús.
Fuentes:
1- Alcorn, Randy “El Cielo”(Tyndale House Publisher – Carol Stream, Illinois – 2006) p.289



