Qué y Por Qué

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A principios de año, tuve el privilegio de poder dar algunas clases de Biblia y apologética a jóvenes de intermedia y superior. Les pedí que al día siguiente, cada uno trajera al menos dos preguntas relacionadas a Jesús, la Biblia, el Cristianismo o Dios en general. Para mi sorpresa, las preguntas eran muy diversas, y que tocaban desde lo básico de nuestras creencias hasta temas profundos. La gran mayoría eran de carácter intelectual, y algunas sobre cómo se sentían ante relatos bíblicos o su aplicación a la vida en general. Yo estaba acostumbrado a que cuando doy charlas en alguna iglesia o retiro, las preguntas son pocas y siempre suelen ser en 2 a 3 temas nada más. Gracias a Dios, la asignación fue al principio del curso que di, pues el resto del curso, tuve que separar un tiempo para contestar la gama de preguntas que me hicieron. Me gocé en poder responder a dudas genuinas de muchachos que querían conocer más a Dios.



Dios ha puesto en nuestro corazón, el deseo de conocerle. Es una de las razones por la cual a dejado instrucción en su Palabra en enseñar las propias Escrituras. Compilé algunos textos que nos pueden dar una clara idea al respecto, que para nada son los únicos que aparecen en la Biblia que nos dirigen a enseñar las Escrituras:

Deuteronomio 11:18-19
18 »Por lo tanto, comprométete de todo corazón a cumplir estas palabras que te doy. Átalas a tus manos y llévalas sobre la frente para recordarlas. 19 Enséñalas a tus hijos. Habla de ellas en tus conversaciones cuando estés en tu casa y cuando vayas por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes.

Mateo 28:20
Enseñen a los nuevos discípulos a obedecer todos los mandatos que les he dado. Y tengan por seguro esto: que estoy con ustedes siempre, hasta el fin de los tiempos».

Colosenses 3:16
Que el mensaje de Cristo, con toda su riqueza, llene sus vidas. Enséñense y aconséjense unos a otros con toda la sabiduría que él da. Canten salmos e himnos y canciones espirituales a Dios con un corazón agradecido.

2 Timoteo 2:15-17
15 Esfuérzate para poder presentarte delante de Dios y recibir su aprobación. Sé un buen obrero, alguien que no tiene de qué avergonzarse y que explica correctamente la palabra de verdad. 16 Toda la Escritura es inspirada por Dios y es útil para enseñarnos lo que es verdad y para hacernos ver lo que está mal en nuestra vida. Nos corrige cuando estamos equivocados y nos enseña a hacer lo correcto. 17 Dios la usa para preparar y capacitar a su pueblo para que haga toda buena obra.

En el 1988, el Profesor E. D. Hirsch, Jr. escribió un libro titulado: “Alfabetización cultural: lo que todo estadounidense necesita saber” (Cultural Literacy: What Every American Needs to Know). En el, se presenta un grave problema. El norteamericano regular, no tendrá la información de trasfondo suficiente como para entender correctamente incluso los Titulares de las Noticias. Esto, porque está falto de información de trasfondo necesaria, que todo escritor u orador da por sentado, que todos poseen.

Cuando transportamos esto a nuestras Iglesias, es muy probable que tengamos un marco similar, donde nuestros jóvenes –incluso los adultos– no entiendan a cabalidad el mensaje que se les lleva porque no conocen mucho de lo que el predicador da por sentado que ellos conocen.

Juan 14: 6 nos muestra que Jesús es la Verdad. Por lo tanto, como Cristianos no podemos tener apatía a conocer la verdad. Deberíamos estar enfocados en conocer la verdad, enseñarla y defenderla. Donde encontremos la verdad, encontraremos a Jesús.

Las Emociones

Necesitamos comenzar por asimilar la verdad, que Dios existe independientemente como yo me sienta al respecto. Dios está presente aunque no lo sienta. Hay un emocionalismo peligroso, que está muy presente en la industria del entretenimiento y cine, y que muchos hemos aceptado, que dice:

  1. “Debes hacer lo que te diga el corazón (emociones)”
  2. “Sigue tu corazón”
  3. “Debes hacer lo que sientas que está bien”

Esta filosofía nos impulsa a decidir si algo es cierto o digno de hacer/seguir, si lo sentimos así. Necesitamos salirnos de ese tipo de pensamiento y considerar que la verdad no depende de nuestras emociones.

Dios nos hizo a su imagen y semejanza. Sabemos que no estaba hablando de nuestros cuerpos cuando la Palabra dice eso, pues Cristo aún no se encarnaba. Estaba hablando de cualidades inmateriales, como la racionalidad (que es la que utiliza nuestros cerebros), nuestra voluntad, la capacidad emotiva, la percepción moral, etc… Estas cualidades inmateriales son aquellas con las que podemos “conectar” con Dios. Como dice el Dr. Michael Egnor:

“Nuestra capacidad de razonar es el “órgano” que Dios nos dio para conocerlo, y nuestra voluntad es el “órgano” que Dios nos dio para amarlo.” 1

¿A qué quiero llegar? Debemos ser como niños, pero nuestra fe no debe ser infantil.

Mateo 18:3-4 NTV (Ingenuidad. Sin Malicia)
3 Entonces dijo: —Les digo la verdad, a menos que se aparten de sus pecados y se vuelvan como niños, nunca entrarán en el reino del cielo. 4 Así que el que se vuelva tan humilde como este pequeño es el más importante en el reino del cielo.

Hebreos 5: 12-13 NTV (Madurez espiritual, listos para enseñar la verdad)
12 Hace tanto que son creyentes que ya deberían estar enseñando a otros. En cambio, necesitan que alguien vuelva a enseñarles las cosas básicas de la palabra de Dios. Son como niños pequeños que necesitan leche y no pueden comer alimento sólido. 13 Pues el que se alimenta de leche sigue siendo bebé y no sabe cómo hacer lo correcto.

Necesitamos saber en qué creemos y poder explicar por qué lo creemos.

3 Razones a favor de aprender en qué creemos

  1. Necesitamos moldear la cultura: el secularismo cada vez más, intenta eliminar todo tipo de lenguaje y creencia religiosa de la faceta pública. Lo hacen devaluando públicamente las creencias espirituales como niñerías absurdas. Se burlan y crean un sentimiento de vergüenza a aquellos que creen pero no saben por qué creen. Se da peor, en los hijos de aquellos que no saben por qué creen, pues no podrán recibir explicaciones de parte de sus padres y concluyen que creer en Jesús es como creer en Santa Claus.¿Por qué debe importarnos lo que la gente piense de nuestra creencia?El evangelio nunca se recibe en un vacío. Siempre hay un marco de referencia. Evangelizar a aquellos que consideran que el Cristianismo es un chiste, es muy complejo. De por sí, para el no-creyente el Evangelio es locura (1 Corintios 1:18), pero encima, si está rodeado de una cultura que pisotea todo tipo de creencia espiritual como algo absurdo y falto de pensamiento, será más difícil que esa persona deje a un lado sus propias pre-concepciones y prejuicios para escuchar el Evangelio. El Espíritu Santo puede hacerlo. Claro que sí, pero nuestra tarea de embajadores es presentar a Dios correctamente al mundo
    (2 Corintios 5: 20). Hay un trabajo por hacer. 

    “Si el evangelio ha de ser visto como una postura viable para personas pensantes, debemos primero moldear nuestra cultura para que la postura cristiana sea vista como una razonable, que se puede defender.” 2
    ~Dr. William Lane Craig

    Imagina si nuestros educadores, aún si son no-creyentes, tuviesen claro el por qué de nuestras posturas. Aún si no creen igual a nosotros, podrían presentar mejor nuestra visión al momento de hablar sobre ellas. No sería presentado como ilógico o incoherente. El cristianismo sería visto como razonable y hasta atractivo. Nuestra cultura estaría más abierta al mensaje de la cruz. Más abiertos al Espíritu Santo.

  2. Fortalecer a los Creyentes: Los beneficios personales de saber en qué y por qué creemos son inmensos:• Tendríamos mayor confianza en compartir nuestra fe con los demás: por lo general, quienes no saben el qué y el por qué de su fe, se hallan temerosos al momento de compartir con otros el evangelio. Pero si las dudas que ellos mismos tenían, las han ido contestando, tendrán una confianza añadida en lo que han creído.
    La Fe madurará en temporadas de dudas: las emociones podrán llevarte hasta cierto punto, pero llegará el momento donde necesitarás razones para continuar. Imagina que nuestros hijos salgan de la burbuja protectora en donde están actualmente, hacia las universidades y el mundo, donde alguien llegará con municiones intelectuales y destruya toda fachada emocional que el joven pensaba que era lo único que Jesús tenía en su defensa.

    Como padres cristianos, no podemos descansar únicamente en lo que nuestros hijos reciben en la escuela bíblica dominical, la clase de Biblia en sus escuelas o las enseñanzas en sus grupos de jóvenes. Cada padre tiene la responsabilidad de enseñar a sus hijos en la verdad que han creído.

    Proverbios 22: 6 nos aconseja: “Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.”

    Ese texto es un consejo de sabiduría de parte de Dios. No significa que de adulto, aún siendo instruido correctamente, decida abandonar la fe. Esto no es una promesa bíblica, sino un proverbio intencionado a enseñar sabiduría. Pero sí nos muestra la intención de Dios. Los padres tienen la tarea de instruir a los niños en la verdad. Significa que cada Padre tendrá que hacer su asignación y estudiar las Escrituras. Saber qué y por qué cree lo que cree, para poder pasarlo a su hijo.

    Un hijo instruido en el camino correcto, aún si decide apartarse, tendrá una clara imagen del tesoro que está dejando atrás. Eso Dios lo puede usar como con el Hijo pródigo para regresar al joven a sus brazos.

    Recientemente he estado examinando las razones que dan aquellos Cristianos que son figuras públicas, y que se apartan de la fe de manera pública. Noté algo muy curioso: las razones que presentan son muy emotivas, pero a nivel intelectual ¡hay respuestas para ellas! Significa que sus emociones no han invalidado la verdad del evangelio, sino que se dejaron llevar por las mismas y abandonaron la fe.


    Recordemos: la verdad del Evangelio, no depende de nuestras emociones.

    Convertirte en un Cristiano intelectual y pensante, te permitirá ser recibido por las personas a tu alrededor, como alguien que puede traer una palabra de sabiduría. Estarás en tu oficio de Embajador del Reino ante quienes te rodean. Serás alguien que ofrece respuestas ante incluso las dudas existenciales de las personas: el problema del mal, el sufrimiento, la vida después de la muerte… Las personas estarán más dispuestas a escucharte en el momento de sus propias dudas o de dificultad. Estarán dispuestas a escuchar el consejo que tienes para ellos. Consejo que sale de la Palabra de Dios, la cual has entendido. Jesús se magnifica en tu servicio. Dios es glorificado en todo.

  3. Ganar a los no-creyentes: Cada persona que existe es preciosa para Dios. Cada uno es alguien por quien Cristo dio su vida en la cruz. Evangelizar, para quien entiende el qué y el por qué de su creencia, será oportunidad de presentar un caso robusto, que el Espíritu Santo usa para despertar los corazones a nueva vida. Personas pensantes serán atraídas por una presentación clara del evangelio. Ellos serán de influencia, incluso para otros. Piensa en un C.S. Lewis (Las Crónicas de Narnia), quien estaba en su ateísmo cuando su amigo J.R.R. Tolkien (El Señor de los Anillos) le presentaba una y otra vez el evangelio de manera clara hasta que Lewis aceptó a Cristo. Su conversión produjo numerosos libros que incluso luego de su muerte en el 1963, impactan e influencian vidas para Cristo.El evangelismo personal, cuando tienes claro el qué y el por qué es presentado en “combo agrandado”:
    • La Palabra de Dios
    • Razones y argumentos a favor de esa Palabra
    • El testimonio personal

    El caso a favor de Cristo se vuelve mucho más impactante y sólido. El Espíritu Santo puede y usa ese evangelismo para llegar a los corazones y moverlos de su muerte espiritual a nueva vida en Cristo Jesús.

¿Cómo podemos ser así?

Comienza a leer libros Cristianos que no sean ficción. Libros como:

Involúcrate en los Estudios Bíblicos que se dan en tu iglesia local. Participa activamente en los grupos pequeños. Si no has tomado clases que ofrece tu iglesia, ¡Tómalas! No escondas tus dudas. Si las tienes, acércate a los líderes y pastores de tu Iglesia. Si tienes la oportunidad y el dinero, toma cursos en línea que te ayuden a entender y aprender más sobre tu fe, como los que ofrece RZIM Academy. Entra en un proceso de educación en tu fe.

Nuestra cultura puede ser moldeada y cambiada. Jesús nos lo demostró con su ministerio de tres años. 2,000 años después seguimos viendo los frutos.

Quizás en tu Iglesia hayan personas con llamados de Dios a entrar en el mundo de la educación, a ser abogados o políticos. Quizás Dios te llama a ti a tener un negocio propio, a ser cocinero en un “Food Truck”, o a lavar carros en el estacionamiento de algún centro comercial. Sea el llamado que Dios tenga para ti; soltero, padres o profesionales (o una combinación de estas), tenemos la oportunidad de ser cartas abiertas en el lugar donde hemos sido puestos por Dios, para impactar al mundo con la admirable luz de Jesús, usando nuestras facultades racionales, al igual que nuestro afecto y amor genuino para reflejar a Jesús, magnificar su nombre y traerle gran gloria en las vidas que nos permita tocar.

¿Aceptas el reto?


1 Egnor, Michael, and September 26. “Jerry Coyne on Our ‘Divinity Sense Organs.’” Evolution News, 27 Sept. 2019, evolutionnews.org/2019/09/jerry-coyne-on-our-divinity-sense-organs/.
2 “In Intellectual Neutral – Johnson Ferry Baptist Church: Reasonable Faith.” Johnson Ferry Baptist Church | Reasonable Faith, http://www.reasonablefaith.org/videos/lectures/in-intellectual-neutral-johnson-ferry-baptist-church/.


 

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Acerca de Rick Lipsett

Seguidor de Jesús, esposo, padre, pastor, escritor y conferenciante. Buscándole la 5ta pata al gato y luego cuestionando el "¿por qué?".
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