¿Se puede confiar en la Biblia aunque haya sido traducida TANTAS veces?

La Biblia sí ha sido traducida muchas veces, pero, por alguna razón, las personas que no saben la historia detrás de la Biblia piensan que la Biblia ha sufrido del efecto de “El Secretito.”

Cuando era niño, jugábamos este juego. Para pasar el tiempo restante luego de una clase, la maestra nos colocaba en fila – hombro con hombro – y le susurraba un mensaje a la persona en uno de los extremos de la fila. El propósito del juego era transmitir el mensaje de persona en persona por medio de “secretitos” hasta que el mensaje llegase al otro extremo de la fila. Entonces la última persona se encargaba de decir el mensaje que le susurraron.

Y, ¿a que no sabes que sucedía con el mensaje?

¡Era totalmente distinto a lo que la maestra susurró!

Por lo menos, yo nunca presencié un mensaje idéntico al que la maestra susurraba inicialmente. Siempre hay dos o tres personas que, por creerse chistosos, le añadían o le quitaban al mensaje original.

Interesantemente, este no ha sido el caso con la Biblia.

La Biblia no fue traducida primero al Chino, después al Japonés, después al Alemán, luego al Italiano, para entonces ser traducida al Inglés y entonces llega al Español. Sencillamente, no es cierto.

La Biblia fue escrita en tres lenguajes que todavía existen: Griego, Hebreo y Arameo.

Eso significa que fue traducida de los lenguajes originales, sin lenguajes intermediarios.

Del original fue traducida al Español. Del original fue traducida al Inglés. Del original fue traducida al Portugués. Del original fue traducida al Francés y así sucesivamente.

Por lo tanto, la Biblia sí ha sido traducida muchas veces a diversos lenguajes – pero no hubo lenguajes “intermediarios” para que pudiese llegar a un lenguaje específico.

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