Es importante que podamos pensar y analizar las aparentes discrepancias en las Escrituras. El problema es uno serio pues si por ejemplo, alguno de los escritos de Pablo presenta una contradicción, significa que Dios se equivocó en una porción de su Palabra. Incluso habría que concluir que si la Biblia se contradice en una porción del Nuevo Testamento, puede que se contradiga en más lugares o en su totalidad. Pongamos el texto en cuestión frente a nosotros:
1 Corintios 7:17-19 (NTV) “17 Cada uno debería seguir viviendo en la situación que el Señor lo haya puesto, y permanecer tal como estaba cuando Dios lo llamó por primera vez. Esa es mi regla para todas las iglesias. 18 Por ejemplo, un hombre que se circuncidó antes de llegar a ser creyente no debería tratar de revertir su condición. Y el hombre que no estaba circuncidado cuando llegó a ser creyente no debería circuncidarse ahora. 19 Pues no tiene importancia si un hombre ha sido o no circuncidado. Lo importante es cumplir los mandamientos de Dios.”
Aquí en Puerto Rico, y posiblemente en los países de habla hispana la deconstrucción del cristianismo no es una tendencia tan prominente aún, pero la Iglesia está viendo esto cada vez más en los Estados Unidos. Se podría explicar esta tendencia de ir sacando elementos de la cosmovisión cristiana y añadiendo otros, como una consecuencia lamentable de otra tendencia del Norte de América, entiéndase, el alejarse cada vez más de Dios para abrazar filosofías diversas que no concuerdan con la Biblia. Pero como a todos nos gustan las tendencias, lamentablemente es de esperar que próximamente veamos también esto suceder en Puerto Rico y en otras partes más de lo que posiblemente ya está sucediendo.
Recuerda que puedes enviarnos tus preguntas a nuestro correo electrónico que es: preguntas@verdadyfe.com.
Los comentarios de este hombre se traducen al español más o menos así:
«Desde que dejé de ser pastor, a menudo me preguntan qué creo ahora. Mi complicada respuesta podría ser útil para algunos de ustedes. Bueno, todavía me parece hermoso gran parte del cristianismo, particularmente la vida y las enseñanzas de Jesús. Pero una gran ventaja de dejar de ser pastor es que ya no me pagan por creer y defender un conjunto particular de doctrinas. Soy un agente libre. Puedo creer lo que quiera. Puedo cambiar de opinión tantas veces como quiera. Resulta que todos podemos hacer esto. He dejado a un lado la necesidad de tener certeza o incluso coherencia. Me he vuelto mucho más cómodo con el misterio y la ambigüedad. Si bien todavía me considero cristiano la mayoría de los días, en realidad no importa. Porque si hoy no me siento cristiano, eso no me impide decidir que mañana soy cristiano. Si lo quiero. No estás atrapado en ninguna categoría. Las malas doctrinas, como el tormento consciente eterno (el infierno), asustan a las personas y las manipulan haciéndoles creer que necesitan un tipo de certeza que en realidad ni siquiera es posible o útil. Puedes seguir evolucionando y tener curiosidad. Continúe sumando las cosas que tienen sentido y restando las que ya no tienen sentido a mi cosmovisión. Y creo que eso es más saludable emocionalmente e intelectualmente honesto.»
Ante esta pregunta que nos hicieron llegar a nuestro correo electrónico, lo que está en juego es el testimonio del cristiano, su carácter y obediencia a la Palabra de Dios. Dice Romanos 13:1-2 (TLA)
“13 Sólo Dios puede darle autoridad a una persona, y es él quien les ha dado poder a los gobernantes que tenemos. Por lo tanto, debemos obedecer a las autoridades del gobierno. 2 Quien no obedece a los gobernantes, se está oponiendo a lo que Dios ordena. Y quien se oponga será castigado,”
Esto significa que no existe gobernante de nación alguna que se haya escapado de la soberanía a Dios y que ejerza dominio sobre alguna región contrario a la voluntad de Dios. Quien tiene poder es porque Dios se lo dio. Esto significa que las naciones que tienen gobernantes que han puesto como ilegal el tener Biblias, son gobernantes puestos por Dios ahí. La pregunta de hoy señala lo que dice Romanos 13: 1-2 y luego las acciones de los misioneros que llevan Biblias de manera ilegal. Hay una aparente contradicción entre las acciones de los misioneros y la Palabra Inspirada de Dios.
Mensaje predicado originalmente el 8 de octubre de 2023 en la Iglesia Cristiana Catacumba de Cayey, Puerto Rico.
El Salmo 19 lo escribió David. Es un salmo que nos muestra quién es Dios a través de la reflexión sobre la creación, pero nos lleva a la intimidad única que Dios ofrece por medio de su Palabra y finalmente nos obliga a reflexionar sobre nuestro propio corazón. Un salmo que apunta a la evidencia de la existencia de Dios, la Biblia y el hombre quebrantado que Dios redime.
Estudiarlo provoca felicidad. Reflexionar en él nos mueve a la reflexión. Es seguro que David contemplaba la obra de las manos de Dios. David tuvo que ser un hombre inteligente y sensible. Lo sabemos por los relatos de su vida que encontramos en 1ra y 2da de Samuel. Pero los salmos, como el Salmo 19, definitivamente nos dejan ver sus capacidades, además del asombro que tenía hacia la majestuosidad de Dios.
Hoy estaremos viendo el Salmo 19 con el propósito de poder obtener el descubrimiento que David obtuvo y que dejó plasmada en sus escritos inspirados por Dios.
Muchas veces nos incomoda ver que una y otra vez, Dios busca su gloria y exaltación en la Biblia. ¿Será que cuando Dios obra para su Gloria o por amor de su nombre está siendo vanaglorioso o narcisista? No lo creo para nada, pero ¿qué podemos decir al respecto?
Aquí cuatro ejemplos de esto:
Salmos 23:3 (LBLA) “Él restaura mi alma; me guía por senderos de justicia por amor de su nombre.”
Isaías 48:9 (LBLA) “Por amor a mi nombre contengo mi ira, y para mi alabanza la reprimo contigo a fin de no destruirte.”
Efesios 1:4-6 (LBLA) “4 según nos escogió en Él antes de la fundación del mundo, para que fuéramos santos y sin mancha delante de Él. En amor 5 nos predestinó para adopción como hijos para sí mediante Jesucristo, conforme al beneplácito de su voluntad, 6 para alabanza de la gloria de su gracia que gratuitamente ha impartido sobre nosotros en el Amado.”
Mateo 5:15-16 (NTV) 15 Nadie enciende una lámpara y luego la pone debajo de una canasta. En cambio, la coloca en un lugar alto donde ilumina a todos los que están en la casa. 16 De la misma manera, dejen que sus buenas acciones brillen a la vista de todos, para que todos alaben (glorifiquen) a su Padre celestial.
Cuando leemos estos textos por primera vez o quizás por décima vez, y las otras decenas de textos similares en toda la Biblia, puede que nos de un retorcijón en el estómago. Vemos que Dios quiere exaltarse a sí mismo. De la misma manera, sabemos que cuando nosotros deseamos la exaltación, la humildad desaparece y somos identificados como vanagloriosos o narcisistas. Por eso no nos cuadra que el Dios que es amor diga estas cosas.
El Pastor John Piper comenta sobre este problema lo siguiente: «Nos están prohibidas cosas que a Dios no le están prohibidas precisamente porque nosotros no somos Dios y él sí. La razón por la que no debemos exaltar nuestra propia gloria sino la de Dios es porque él es Dios y nosotros no.»1
Dios puede hacer ciertas cosas que nosotros no podemos hacer por quién él es. Piensa un momento en lo que significa exaltar (glorificar) algo. Cuando vamos a un museo famoso como el Louvre en París, vemos las increíbles piezas de Leonardo DaVinci y exaltamos su capacidad artística. Lo mismo si nos paramos frente a una obra de Rembrandt o Vincent Van Gogh. Mientras nos secamos las lágrimas de nuestros ojos puede que digamos unas cuantas palabras de admiración porque el despliegue de talento que estamos viendo se sale de lo usual. Posiblemente está por encima de lo que nosotros mismos podemos lograr en un canvas con pintura y pinceles.
El principio detrás de la exaltación de algo, es hacer sobresalir o resaltar lo que es máximo. Un Rembrandt o un Van Gogh están a otro nivel, y merece ser resaltado. Cuando hablamos de Dios, es esperado que nosotros exaltemos a Dios por que él es lo máximo. De hecho, después de exaltar a cualquier artista, recordamos que es solo una sombra del talento artístico que despliega Dios en el cosmos y le damos gloria a él.
Este mismo principio de exaltar lo máximo le aplica a Dios. Como no hay nada ni nadie que se vaya por encima de él, al único que Dios puede exaltar es a sí mismo. Dios es el ser más maravilloso posible. No hay otro. Debemos esperar que exalte su nombre. Dios no puede exaltarnos a nosotros los humanos pues fuimos creados por él, y encima estamos sucios y dañados por nuestro pecado. Es más, si Dios nos exalta a nosotros, pecaría y eso es imposible. Dios no puede pecar.
El problema que persiste para nosotros y que nos retuerce el estómago es que podemos creer que esa exaltación es pura vanidad y que entonces Dios no nos ama realmente. Pero considera el otro lado de la moneda. Cuando Dios exalta su nombre, o nosotros le damos la gloria, esa moneda tiene otra cara. Hay una transacción cada vez que Dios se glorifica. Considera los textos que compartí al principio:
Cuando Dios se glorifica por la restauración de nuestra alma, como dice el Salmo 23:3, la gloria es suya pero el beneficio es nuestro: restaura nuestra alma, dándonos el placer absoluto de acercarnos a él.
Cuando Dios contiene su ira por amor a su nombre en Isaías 48:9, el beneficio fue de Israel (y de nosotros): no los destruyó a ellos (ni a nosotros).
Cuando Dios recibe la alabanza de la Gloria de su gracia en Efesios 1:4-6, el beneficio fue nuestro porque nos escogió para ser santos hijos adoptados suyos.
Cuando Jesús dice que deben alabar (glorificar) a su Padre celestial en Mateo 5:15-16, es porque su verdad y salvación será mostrada a la gente por medio de los seguidores de Jesús para libertad y una relación correcta y gozosa con Dios. Algo que antes del sacrificio de Cristo era imposible para la humanidad.
Esto significa que la transacción que se da es que por un lado Dios recibe la gloria y por el otro lado alguien (nosotros) salimos beneficiados por su exaltación. La gloria de Dios está íntimamente atada a su amor ágape por nosotros.
Por lo tanto, no es vanagloria lo que Dios demuestra con su Nombre glorificado, sino que presenta una evidencia especial del amor y fidelidad que tiene para con nosotros.
Esto es una verdad espiritual que a menos que tengas al Espíritu de Dios en ti, no la podrás aceptar. Pero si conoces a Dios, sabes que conocerle y tenerle cerca es el mayor privilegio, gozo y placer posible.
Si su exaltación provoca que le tengamos más cerca pues amén y amén.
1. Piper, John, Let the Nations be Glad! The Supremacy of God in Missions, Versión Kindle (Michigan, Baker Academic, 1993) 17 de 291
2 Reyes 2: 23-25 (NTV) Trae un texto muy curioso que lee: “23 Después Eliseo salió de Jericó y subió a Betel. Mientras iba por el camino, unos muchachos de la ciudad comenzaron a burlarse y a reírse de él. «¡Vete de aquí, viejo calvo!—gritaban—. ¡Vete de aquí, viejo calvo!». 24 Eliseo se dio la vuelta, los miró y los maldijo en el nombre del Señor. Entonces dos osos salieron del bosque y atacaron a cuarenta y dos de ellos. 25 De allí, Eliseo fue al monte Carmelo y finalmente regresó a Samaria.”
Algunas personas leen esto y comentan contra el carácter de Dios, por obrar un milagro a través de Eliseo, que seguramente terminó con la vida de 42 muchachos.
Las preguntas que comienzan con “por qué Dios hizo” son preguntas cuya respuesta es certera sólo si la Biblia misma da la respuesta. Si no da la respuesta, podemos llegar a una conjetura fundamentada basándonos en el contexto literario o circunstancial de la porción bíblica que leemos. Si es de un suceso actual, preguntarnos el “por qué Dios hizo” va a necesitar una reflexión que conlleva tiempo para analizar los frutos de un suceso. Pero al final, igualmente será una conjetura educada. No estamos en una posición favorable para pretender saber las intenciones de Dios si él no las declaró.
Significa que daré una respuesta hoy que es una conjetura educada.
Una de las ideas que abrazan algunas personas a quienes le ofende la postura cristiana de que sólo hay una manera para entrar en una relación con Dios y ser salvo es que es arrogante pensar de esa manera.
Esas personas que señalan nuestra postura como arrogante dicen que debemos aceptar todas las posturas, pues todas llevan al mismo lugar. Por eso hoy preguntamos: ¿El pluralismo es cierto?
Mensaje predicado originalmente en la Catacumba 24 de Guayama, PR.
Si alguien te pregunta qué es una predicación, ¿qué contestarías? Según el diccionario de la lengua española, predicación es 1:
Pronunciación de un sermón.
Divulgación de una doctrina o idea.
Ninguna de esas definiciones habla de estar en una tarima, necesitar un micrófono o ser pastor en una iglesia. Para el Cristiano, la predicación es la acción de llevar la Palabra de Dios. Eso le corresponde a todos los cristianos. Todos somos heraldos del Rey. Cuando Jesús dio la gran comisión dijo:
Mateo 28:20 (NTV) Enseñen a los nuevos discípulos a obedecer todos los mandatos que les he dado. Y tengan por seguro esto: que estoy con ustedes siempre, hasta el fin de los tiempos».
Esto se lo dijo a sus discípulos, quienes debían enseñar a otros discípulos todo lo que Jesús mandó. Esto es un mandato de Jesús, por lo tanto, está incluido en lo que los nuevos discípulos debían hacer también.
Es importante tener ese trasfondo claro cuando leemos lo que se conoce como las cartas pastorales en el Nuevo Testamento. La 1era y 2da carta a Timoteo son de esas cartas. Pablo se las escribió a Timoteo, su hijo espiritual, para prepararlo en la importante labor de pastorear una congregación local.
Si estamos comprometidos con Cristo, todos Pastorearemos a alguien, ya sea a nuestras esposas, hijos, familiares o amigos. Esto sin alguna vez agarrar un micrófono o pararnos en una plataforma. En ese sentido, esto es de gran importancia para todo cristiano. Por eso nuestras Biblias tienen estas cartas y Dios no inspiró a que se hiciera un manual para pastores aparte del resto de los libros de la Biblia o algo así.
Hace unas semanas, mientras saludaba a los hermanos en la iglesia me detuvo un niño de 8 años junto a su mamá pues tenía una pregunta. La mamá puso en palabras lo que el niño quería saber: “¿Cómo sé que el Dios de la Biblia es el correcto?”
Luego de recoger mi quijada, la cual se fue al suelo ante la pregunta del niño, y retomar mi compostura, felicité al muchacho por estar pensando profundamente en lo que le están enseñando sobre Dios y la Biblia.
¿La Biblia puede ser interpretada libremente? ¿Cuántas veces has escuchado que alguien te dice: “Así es que tu lo ves, pero yo lo interpreto de manera diferente.” cuando tratas de hablarle de lo que enseña la Biblia? Incluso hay creyentes que dicen lo mismo. Es como si la verdad fuera dependiente del sujeto o si los autores, cuando escriben dejan abierto el texto a que el lector interponga el significado que desee.