La Paradoja del Ateísmo

Las paradojas, según el diccionario de la Real Academia Española, son hechos o expresiones aparentemente contrarios a la lógica. En otras palabras, una paradoja es una afirmación o situación que parece contradecirse a sí misma, pero que puede contener una verdad más profunda o inesperada. Esto es como algo que a primera vista, no tiene sentido, pero cuando se analiza más profundamente, te hace cuestionar tus postulados. Por ejemplo, la famosa paradoja de “menos es más” aparentemente es contradictoria aunque tiene sentido en ciertos contextos, como el minimalista o la claridad en la comunicación. Para tener una mejor idea de lo que es una paradoja, vamos a crear una.

Supongamos que estamos hablando de una máquina que siempre produce declaraciones verdaderas. La máquina de la verdad hace una declaración sobre sí misma y dice: “Esta declaración es falsa.” Si la máquina siempre dice la verdad, entonces su declaración “Esta declaración es falsa.” debe ser verdadera, lo cual crea una contradicción, ya que si la declaración es falsa entonces la máquina ha mentido, lo cual es imposible según sus reglas.

Así mismo, en el centro del ateísmo existen varias paradojas inesperadas. En este artículo discutiremos sólo algunas de ellas.

Búsqueda de la Verdad

La búsqueda de la verdad desde la perspectiva de muchos ateos puede estar estrechamente relacionada con los procesos químicos del cerebro y la teoría del materialismo. Los ateos pueden ver la mente y la conciencia como productos de los procesos químicos y biológicos en el cerebro. Esto significa que nuestros pensamientos, sentimientos y experiencias están basados en la actividad neuronal. La búsqueda de la verdad, entonces, se basa en entender cómo funciona el cerebro y cómo estos procesos químicos afectan nuestra percepción de la realidad.

Por otro lado, la teoría del materialismo sostiene que todo lo que existe es material o físico. No hay nada sobrenatural; todo se puede explicar a través de la materia y la energía. Los ateos que apoyan el materialismo creen que la verdad se descubre mediante el estudio del mundo físico y sus leyes. Esto incluye la ciencia, la investigación y la observación.

Todo esto nos puede crear confusión puesto que si Dios no existe cómo podemos justificar estas suposiciones. Un muy reconocido apologista cristiano, Frank Turek, lo pone de la siguiente forma y me uno a sus palabras:

“Si el materialismo ateo es cierto, me parece que la razón misma es imposible. Si los procesos mentales no son más que reacciones químicas en el cerebro, entonces no hay razón para creer que algo sea verdadero (incluida la teoría del materialismo). Los químicos no pueden evaluar si una teoría es verdadera o no. Los químicos no razonan, reaccionan. Esto es irónico porque los ateos, que a menudo afirman ser campeones de la verdad y la razón, han hecho que la verdad y la razón sean imposibles con su teoría del materialismo. Así que incluso cuando los ateos tienen razón sobre algo, su visión del mundo no nos da ninguna razón para creerles porque la razón misma es imposible en un mundo gobernado sólo por fuerzas químicas y físicas. No solo es la razón imposible en un mundo ateo, sino que la típica afirmación atea de que debemos confiar solo en la razón no puede justificarse. ¿Por qué no? Porque la razón en realidad requiere fe.”

La búsqueda de la verdad de un ateo podría considerarse una paradoja en el sentido de que el mismo, al rechazar la idea de Dios o lo trascendental, busca comprender la realidad exclusivamente desde un marco moralista o secular. En cambio, la verdad última está en Dios, quien es la fuente de todo sentido, moralidad y propósito. Por lo tanto, la idea de buscar la verdad sin incluir a Dios es contradictoria o incompleta.

Motivación y Reflexión Moral

El ateísmo no tiene una perspectiva única sobre la moralidad, ya que los ateos pueden tener diferentes opiniones y filosofías. Sin embargo, entre los varios enfoques comunes que tienen sobre la moralidad dentro del ateísmo, nos concentramos en uno como ejemplo.

Muchos ateos adoptan el humanismo secular, que sostiene que los seres humanos pueden encontrar principios éticos y morales sin recurrir a la religión. Esta perspectiva enfatiza la razón, la empatía, la ética y el bienestar humano como bases para la moralidad.

Sin embargo, ¿cómo es posible para un ateo considerar la razón, la empatía, la ética y el bienestar humano sin un estándar? Si no existe un estándar, ¿cómo es posible para un ateo determinar entre lo correcto o incorrecto, los derechos humanos, qué es justo o injusto, entre otros? La contestación a estas preguntas podría ser, “bueno, todo se basa en mi perspectiva”. Claro que sí, todo puede basarse en mi perspectiva hasta que el afectado es el individuo que hace la declaración. Cuando el momento del sufrimiento llega, sea infligido por circunstancias o por otras personas, es cuando realmente la realidad (valga la redundancia) choca cara a cara con el ateo. Esta discusión nos llevaría directamente al relativismo, y para eso les exhorto echarle un vistazo a nuestro artículo titulado: ¿Es la verdad relativa? .

En palabras del apologista cristiano Neil Shenvi: “La paradoja del ateísmo es que el ateo, aunque generalmente está comprometido con vivir una vida consistente con la realidad, no puede soportar la realidad tal como cree que realmente es. Si todo el sufrimiento y el horror de este mundo realmente no tiene sentido, si no habrá redención, ni justicia, ni sanación, ni restauración, entonces emocionalmente es casi imposible enfrentar la realidad cara a cara diariamente. El mejor resultado posible es vivir una vida de desesperación existencial sin esperanza. Pero es mucho más probable que simplemente construyamos un grueso muro protector de fantasía a nuestro alrededor, compuesto de pasatiempos, juegos, deportes, moda o romance, como una barrera contra verdades que preferiríamos no enfrentar.”

La motivación y reflexión moral de un ateo es paradójica porque la moralidad está intrínsecamente vinculada a Dios como fuente última de los valores éticos y del sentido de lo bueno y lo malo. Si alguien niega la existencia de Dios pero aún así sigue principios morales, se interpreta como una contradicción, ya que estaría actuando según el marco ético que deriva de un orden divino.

En conclusión, estas paradojas reflejan el anhelo innato del ser humano por lo divino, inscrito por Dios en el corazón de cada persona. Aunque puedan parecer paradójicos cuando no se reconoce a Dios, estos puntos son evidencias de la obra de Su gracia y de la ley natural que guía toda la humanidad hacia Él. La moralidad encuentra su fundamento en la voluntad divina, y la verdad tiene su plenitud en Cristo, quien dijo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida.” Estas paradojas nos recuerdan que todo ser humano, consciente o inconscientemente, está llamado a buscar a Dios y a vivir conforme a Su propósito eterno, siendo la única fuente verdadera de justicia, verdad y esperanza.


Recursos:
• Shenvi, N. (n.d.). Three paradoxes of atheism. Recuperado de https://shenviapologetics.com/three-paradoxes-of-atheism/
• Geisler, N. L., & Turek. F. (2004). I don’t have enough faith to be an atheist. Crossway.
• Antemesaris, F. (2021, 4 de junio). Three reasons why secular humanism fails. The Daily Apologist. Recuperado de https://thedailyapologist/blog/three-reasons-why-secular-humanism-fails
• Craig, W. L. (n.d.). The moral argument [Video]. Reasonable Faith. Recuperado de https://www.reasonablefaith.org/videos/short-videos/moral-argument-video
• Salao, C. (n.d.). Paradox vs. contradiction: What’s the difference and how to use them in writing. TCK Publishing. Recuperado de https://www.tckpublishing.com/paradox-vs-contradiction-whats-the-difference-and-how-to-use-them-in-writing/

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About Cristina Lipsett

Cristina Lipsett es hija y sierva de Dios por su gracia. Esposa y madre a tiempo completo. También se encuentra estudiando un certificado en Apologética Cristiana de la universidad Biola University, y es creadora de contenido cristiano en Instagram bajo Gracia en Color.
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