¿Por qué vamos a la iglesia, seguimos las leyes de tránsito y no decimos malas palabras? ¿Cuando nos comportamos como dice la Biblia, lo hacemos para evitar el infierno? ¿Somos Cristianos para ganarnos el cielo y no sufrir jamás?
A veces los no-creyentes piensan que el cristiano es igual a ellos en el sentido de comportarse bien para obtener una recompensa. Algunos siguen las reglas y leyes para vivir feliz y con la menor cantidad de problemas. Estos pueden decir que los Cristianos hacemos lo mismo. Obedecemos para que cuando muramos, disfrutemos del cielo para siempre.
Pero el problema con esta aseveración es que tienen un mal concepto de lo que es el cristianismo, y por lo tanto usan su hombre de paja para atacarlo y derribarlo, mientras que el verdadero cristianismo está ahí parado viendo la violencia contra el espantapájaros y preguntándose por qué le dan al pobre muñeco.
Verán, esta pregunta presume que la relación con Dios está basada en las buenas obras que podamos hacer y que de acuerdo a eso es que Dios nos deja entrar en su Reino, o no. Pero esto no es el evangelio. Esa es la dinámica de las religiones, pero el Cristianismo es muy diferente de eso. Esa salvación por obras no es una verdadera buena noticia, pues nadie logra comportarse bien a la perfección como para poder llegar al cielo. Significa que si creemos que nuestras obras nos mantienen en la lista de niños buenos de Santa Clós… perdón, de Jesús, estamos muy equivocados. Jesús no es como el hombre de rojo con barba blanca.
El evangelio es una buena noticia. Esa noticia es que el Ser humano no podía hacer nada para lograr tener una amistad con Dios así que Dios lo hizo todo. Tomó la iniciativa y dio su vida por nosotros en la Persona de su Hijo. Entonces por medio de Jesús tenemos acceso a una amistad relacional con Dios. Cristo hizo posible esa relación.
Cuando el Cristiano obedece y se porta bien, es porque el Salvador se comporta de esa manera y queremos parecernos a Aquel quien nos rescató al dar su vida por nosotros.
El Cristiano se porta bien porque es lo apropiado para un hijo adoptado por Dios. Pero no es para ganar nada. El cielo Cristo se lo regala a quienes se relacionan con él. No es algo que se gana por buenas obras. El evangelio es relación y no religión. No somos salvos por cumplir reglas y leyes, sino que por gracia. Dios regala el cielo, no nos hace pagar por el.
La Bomba teológica de hoy es que si Dios nos cobrara la entrada al Cielo, no hay obras suficientes para poder entrar allí. Además que el Cristiano anhela ir al Cielo porque allí está su Salvador. Queremos ir allá para encontrarnos con Jesús (no para librarnos del infierno.)
Para dejarlo absolutamente claro, basta con leer lo que dice en Efesios 2:8-9 (NTV):
8 Dios los salvó por su gracia cuando creyeron. Ustedes no tienen ningún mérito en eso; es un regalo de Dios. 9 La salvación no es un premio por las cosas buenas que hayamos hecho, así que ninguno de nosotros puede jactarse de ser salvo.
Como vemos, no tenemos oportunidad de ganarnos el cielo. Como dice el Pastor Nando Steidel: “El cielo es tan caro, que Dios regala la entrada.”
Por lo tanto, cuando alguien compare tu relación con Dios con sus intentos de portarse bien para evitar problemas, señala que eso es una falacia conocida como el Hombre de Paja que representa mal lo que enseña la Biblia y cree el Cristiano. Nuestra obediencia viene del amor que tenemos por nuestro Señor que ya nos dio el cielo, no para ganarnos su favor. Eso es una tarea imposible.
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