Si Jesús da el Espíritu Santo a los discípulos en Juan 20, ¿para qué dárselos nuevamente en Hechos 2? ¿Acaso ellos recibieron el Espíritu dos veces? ¿Significa que la Biblia no se pone de acuerdo con relación a cuándo sucedió esto?
Cuando encontramos aparentes contradicciones como esta, es importante ver lo que están enseñando. En este caso: los discípulos de Jesús recibieron al Espíritu Santo.
Así que de entrada, podemos estar tranquilos porque si fue en Juan o fue en Hechos, lo que sí es cierto es que Lo recibieron.
La opinión en esto es variada. Por lo que voy a presentar tres puntos de vista para que los puedan analizar y llegar a sus propias conclusiones. Lo que sí puedo adelantarles es que llegaremos al mismo lugar: los discípulos recibieron el Espíritu Santo, que fue lo que necesitaban para iniciar la Iglesia y su vida Cristiana, una vez Cristo ascendió. Veamos los textos en cuestión primero:
20 Mientras hablaba, les mostró las heridas de sus manos y su costado. ¡Ellos se llenaron de alegría cuando vieron al Señor! 21 Una vez más les dijo: «La paz sea con ustedes. Como el Padre me envió a mí, así yo los envío a ustedes». 22 Entonces sopló sobre ellos y les dijo: «Reciban al Espíritu Santo. (Juan 20:20-22 NTV)
2 El día de Pentecostés, todos los creyentes estaban reunidos en un mismo lugar. 2 De repente, se oyó un ruido desde el cielo parecido al estruendo de un viento fuerte e impetuoso que llenó la casa donde estaban sentados. 3 Luego, algo parecido a unas llamas o lenguas de fuego aparecieron y se posaron sobre cada uno de ellos. 4 Y todos los presentes fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otros idiomas, conforme el Espíritu Santo les daba esa capacidad. (Hechos 2:1-4 NTV)
Punto de vista #1: En Juan reciben la compañía del Espíritu, pero en Hechos fueron bautizados en el Espíritu.
Cuando Jesús sopla sobre sus discípulos, nota que es más parecido a la gran comisión en Mateo 28:16-20, que lo que es al evento de Hechos 2. De hecho, el que el Espíritu Santo esté con ellos, es el equivalente a lo que Mateo afirma: “estoy con ustedes siempre”. Entonces el Espíritu es una compañía que tenían, ya que Cristo ascendía. Pero no es un habitar o morar del Espíritu en ellos.
Cuando llega Pentecostés, entonces sí son habitados por el Espíritu y ante ese bautismo del Espíritu, se ven reacciones sobrenaturales. Por eso comienzan a hablar en diversos idiomas que ellos no conocían. Significa que fue en Pentecostés que finalmente fueron sumergidos en la presencia de Dios y su relación con Dios, sellada por medio de la Tercera Persona de la Trinidad.
Punto de vista #2:
El respirar de Jesús fue como una promesa del regalo que vendría en Pentecostés.
Por otro lado, se podría ver el evento de Jesús respirar sobre ellos el Espíritu como una señal de lo que sucedería luego en Pentecostés. El viento recio que traería las lenguas de fuego sobre ellos sería el cumplimiento de esta acción de Jesús en este momento. Pero no recibieron el Espíritu en ese momento. Nota que el texto dice: “sopló sobre ellos y les dijo: «Reciban al Espíritu Santo.” No habla de recibir en ese mismo momento. Suena como una orden, no necesariamente algo de ese momento. Además que no vemos fruto de haber recibido el Espíritu como sí se ve en Hechos 2.
Punto de vista #3: Juan estaba cerrando su evangelio señalando a un evento que sucedió luego, sin tener que entrar en los detalles de cómo sucedió, los cuales los tenemos en el libro de los Hechos de los Apóstoles.
Finalmente, es importante señalar que regularmente los libros de la Biblia añaden detalles los unos a otros para completar el testimonio que nos presenta. Eso es lo que probablemente está sucediendo aquí. Juan está cerrando su escrito, pero no quiere dejar fuera lo que marcó el inicio de la Iglesia, así que junto con la gran comisión presenta a Jesús impartiendo su Espíritu, un evento que sucedió cronológicamente después pero como el mismo Juan nos dice:
Jesús también hizo muchas otras cosas. Si todas se pusieran por escrito, supongo que el mundo entero no podría contener los libros que se escribirían. (Juan 21:25)
En este punto de vista, ambos relatos se complementan, no se contradicen. Juan señala un evento en el futuro, que Hechos describe.
La Bomba teológica de hoy es que lo importante es que el Espíritu Santo vino a morar en los apóstoles e inició la iglesia. El dato importante es que el Espíritu es el que declara quién ha sido redimido y es quien une al creyente en una relación íntima entre Padre, Hijo y Espíritu porque el Espíritu ahora mora en la comunidad de los redimidos.
Así que aunque estas aparentes contradicciones pueden confundirnos por un momento, es medular poder notar que no contradice el mensaje de la Biblia. La enseñanza es la misma. Además que al tener posibles explicaciones, desaparece la aparente contradicción. Lo más que podríamos tener en nuestras manos es una paradoja.
¿Qué opinas? ¿Cuál de los tres puntos de vista te parece más viable? Coméntanos por Instagram, TikTok o Facebook. Nos encantaría saber tus conclusiones.



