Tatuajes.
¿Por dónde empezar?
Hay quienes entienden que los tatuajes no son algo que glorifica a Dios. Hay otros que dicen que es un símbolo permanente de su amor por Él. Pero, ¿hay algún problema con hacerse un tatuaje? ¿Es pecado?
_____
Para contestar la pregunta directamente: Depende.
¡Una contestación así amerita explicación! La realidad es que no es pecado, pero puede llegar a ser pecado.
Queremos dedicar este artículo a explicar ambas partes de esa aseveración: «Por qué no es pecado» y cómo es que «puede llegar a ser pecado», en ese orden.
¡Recomendamos leer ambas partes!
______
Parte 1: ¿Por qué tatuarse no es pecado?
Estrictamente hablando, no es un pecado tener o hacerte un tatuaje. ¿Por qué? Porque la Biblia es clara en que nuestra salvación no depende de lo que tengamos en nuestra piel, sino de la obra redentora de Cristo en la cruz.
Hay muchas personas que intentan usar la Biblia para defender la postura de que los tatuajes son pecado. Sin embargo, para poder lograr esto, habría que ignorar contextos bíblico e históricos para poder justificar una postura que, sencillamente, no tiene bases bíblicas. Sin embargo, hay dos pasajes que comúnmente citan para armar su argumento en contra de los tatuajes o pantallas:
- Levítico 19:28
- 1 Corintios 6:18-20
Veamos cada uno por separado, y por qué fallan como argumentos en contra de los tatuajes:
_______
Levítico 19:28
«Y no haréis rasguños en vuestro cuerpo por un muerto, ni imprimiréis en vosotros señal alguna.«
Si tomamos el versículo como tal – ignorando su contexto histórico e ignorando la realidad que es una ley cívica y no moral – el versículo no prohíbe los tatuajes en sí. Lo que prohíbe es la razón para hacerte un tatuaje: por causa de los muertos.
Al añadirle un contexto bíblico más amplio, nos damos cuenta que el propósito de la prohibición de tatuajes (al igual que muchas otras cosas) era para separar y distinguir los Israelitas de las prácticas paganas de pueblos a su alrededor – que marcaban sus cuerpos como parte de ritos a sus dioses, o sus muertos, u otras prácticas semejantes.
En pocas palabras: las razones por las cuales se hacían los tatuajes no agradaba a Dios.
_
1 Corintios 6:18-20
En este versículo, Pablo menciona que el cuerpo es «templo del Espíritu Santo y cualquiera que destruyese el cuerpo, Dios le destruirá a él.» Este pasaje es uno que es comúnmente utilizado en contra de los tatuajes y pantallas. Sin embargo, aunque [nuevamente] ignoremos los importantes contextos históricos, este pasaje no tiene que ver con tatuajes o pantallas, tiene que ver con la fornicación.
Hay otro versículo de 1 Corintios que menciona el hecho de que «el cuerpo es el templo del Espíritu Santo» (3:16), pero de lo que habla es de la iglesia como «cuerpo.» Nuevamente, no tiene que ver con tatuajes ni pantallas.
El error que se comete tanto en el versículo de Levítico como en los de 1 Corintios es que se están tomando versículos aislados, ignorando contextos textuales importantes y aplicándolos para justificar una preferencia personal que, como se demostró, no tiene bases bíblicas. Versículos que son sacados fuera de sus contextos correctos se puede utilizar para lograr justificar cualquier cosa. Enfrentarnos a la Biblia de esta forma es exageradamente peligroso, ¡porque así es cómo nacen las herejías!
Por ejemplo, el versículo inmediatamente anterior al de los tatuajes en Levítico (el 19:27), menciona que los hombres no se pueden recortar ni afeitar – ¡y hay muchísimas reglas para las mujeres en su período de menstruación en el capítulo 15 de Levítico! Interesantemente, no tener que cumplir con los mandatos de esos versículos que mencionan recortarse o el periodo de menstruación no es pecado – tener tatuajes, por alguna razón, sí. De igual manera, aplican los versículos de 1 Corintios solo a tatuajes, pero ¿qué de otras prácticas que también «dañan el templo de Espíritu Santo» (como consumir mucha azúcar, o comer en lugares de comida rápida, o tomar mucho café, etc)?
Al sólo aplicar estos versículos contra los tatuajes, se hace evidente que la animosidad en contra de los tatuajes es puramente preferencial y no absoluta.
Dicho todo esto, ¡es importante resaltar que sí hay situaciones en la cual tu tatuaje puede ser pecado!
______
Parte 2: ¿Cuándo es que un tatuaje se torna pecado?
Jesús correctamente identificó que lo que «contamina al ser humano» no son cosas fuera de su cuerpo (utilizó el ejemplo de la comida), sino de las intenciones de su corazón (Mateo 15:10-20).
Por lo tanto, un tatuaje se vuelve pecado para ti cuando lo haces con las intenciones incorrectas o bajos las circunstancias equivocadas.
Siempre habrán personas que tienen autoridad en tu vida en algún momento dado (por ejemplo, si vives con tus padres, son tus padres; si estás casado(a), es tu cónyuge; si eres líder en la iglesia, es tu pastor; si tienes trabajo, es tu jefe, etc). El punto es que, mientras estés bajo esa autoridad, hay que someterse a ella.
Entonces, vale la pena preguntarse: esa persona que tiene autoridad sobre mí en este momento, ¿estaría de acuerdo con un tatuaje? ¿Cómo afectaría mi situación con esa persona si me hago el tatuaje comoquiera? ¿Esa persona va poder ver cómo estoy reflejando a Jesús? Las demás personas en tu vida, ¿van a ver el ejemplo que eres para Cristo con el acto/arte que tienes pensado? En fin, si estás en una iglesia que prohíben los tatuajes (o tus papás no te dejan), y te lo haces comoquiera, eso es rebeldía.
Hacerte un tatuaje bajo rebeldía es una marca en tu corazón, no solo en tu piel.
Por último, debemos considerar que, como Cristianos, la Biblia dice que todo lo que hagamos debe glorificar a Dios. En 1 Corintios 10, Pablo le habla a los Corintios sobre la comida sacrificada a los ídolos, pero termina incluyendo todo lo que hacemos – es decir: lo que Pablo habló de la comida, al final lo hizo principio de vida, aplicable a todo. El capítulo 10 de 1 Corintios termina así:
Así que, sea que coman o beban o cualquier otra cosa que hagan, háganlo todo para la gloria de Dios. No ofendan a los judíos ni a los gentiles ni a la iglesia de Dios. Yo también trato de complacer a todos en todo lo que hago. No hago solo lo que es mejor para mí; hago lo que es mejor para otros a fin de que muchos sean salvos. [énfasis añadido]
Probablemente el «CRISTO TE AMA» que te tatuaste en la frente quedó hermosísimo, pero si hay personas que se ofenderían con tu tatuaje, ¡hay que tomar a esas personas en cuenta también! Tenemos que, como Pablo, hacer lo que es «mejor para otros a fin de que muchos sean salvos.» Si eso incluye hacerte un tatuaje tan increíble como el de la foto de este artículo, ¡bien! Pero siempre pídele a Dios discernimiento y sabiduría para glorificarlo en TODO.
________
Conclusión
Puedes tener/hacerte un tatuaje e ir al cielo. Dios no se preocupa tanto por el exterior como por el interior. (1 Samuel 16:7).
Si eres de los que piensa que los tatuajes sí son pecado, ¡cuidado! No es lo mismo decir que los tatuajes no te gustan (o que no sientes que los tatuajes glorifican a Dios), a decir que un tatuaje es pecado. Cuando dices que los tatuajes «son pecado», estás sacando a Dios de Su trono, sentándote tú, y emitiendo un juicio sobre la eternidad de un alma que también ama a Jesús.
Si eres de los que piensa que los tatuajes no son pecado, ¡cuidado! Es importantísimo recordar que somos embajadores de Cristo (2 Corintios 5:20) y debemos ejercer sabiduría, prudencia y amor cuando tocamos el tema con personas que tienen otras preferencias sobre él. Si tener un tatuaje es algo que estás considerando, asegúrate que la razón de tu tatuaje y las circunstancias son las adecuadas para tomar esa decisión.
«No comprometas tu testimonio por una opinión socialmente aceptable que carece santidad.» (Matt Slick)




