¿Existe tal cosa como los pecados veniales y los mortales? En ocasiones, Mateo 5:19 (NTV) se ha utilizado para abogar a favor de esto, por lo que es uno de los textos que analizaremos. Vamos al texto:
“Entonces, si no hacen caso al más insignificante mandamiento y les enseñan a los demás a hacer lo mismo, serán llamados los más insignificantes en el reino del cielo; pero el que obedece las leyes de Dios y las enseña será llamado grande en el reino del cielo.”
Esta es una pregunta muy curiosa que nos hicieron. Recuerda que tú también puedes enviarnos tus preguntas a preguntas@verdadyfe.com. Es una pregunta importante pues la Biblia enseña que no hay distinción de pecados: todos te llevan lejos de Dios. Todos. Entonces, ¿a qué se refería el apóstol Juan aquí?
Vamos al texto en cuestión para poder luego pensar en él:
1 Juan 5:16-17 (NTV) “16 Si alguno de ustedes ve que otro creyente comete un pecado que no lleva a la muerte, debe orar por él, y Dios le dará vida a esa persona. Pero hay un pecado que lleva a la muerte, y no digo que se ore por quienes lo cometen. 17 Todas las malas acciones son pecado, pero no todos los pecados llevan a la muerte.”
Sé que hay muchos hermanos con preferencias de traducciones bíblicas diferentes a las mías, que usan al momento de estudiar la Palabra de Dios. Pero si les funciona a alguno, con gusto les comparto un poco de mi proceso.
Javier nos escribe lo siguiente: “Quería hacerles una pregunta, veo que en las publicaciones utilizan las versiones bíblicas PDT y NTV, quería preguntar cuál de estas dos versiones recomiendan más, ambas me gustan pero quisiera solo usar una de las dos. Quiero usar una versión que sea entendible y cómoda para mí. Muchas gracias y bendiciones”
Muchas veces nos dicen que tenemos que “confiar en Dios” cuando estamos atravesando situaciones difíciles, pero ¿a qué se refieren? Eso de “confiar en Dios” es de esos temas que son bastante abstractos; tenemos una idea, pero no sabemos exactamente cómo describir lo que es. Entonces, ¿qué significa “confiar en Dios”? ¿Cómo es que se confía en Dios? ¿Para qué confiar en Dios?
El perdón es de esos temas que uno sabe a lo que se refiere, pero es difícil de describir, ¡y aún más difícil de llevar a cabo! Para las personas Cristianas, es un mandato: si no perdonamos, no seremos perdonados (Mateo 6:15). Pero, ¿qué exactamente es el “perdón”? ¿Qué significa perdonar? ¿Cómo se perdona?
Este tema es uno complejo para muchos que han conocido a Cristo, específicamente si fueron salvos después de que llevan tiempo sirviendo al estado o a la milicia. Sea como soldado, policía, juez, etc. Puede ser complejo pensar en esto, pues la Biblia está repleta de textos que nos mandan a amar a nuestros enemigos (Mateo 5:44), o a que pongamos la otra mejilla (Lucas 6:29).
El tema de la resurrección de Jesús es controversial. Después de todo, es un fundamento del cristianismo que no puede ser comprobado físicamente. Si me pongo en los zapatos de una persona que no es creyente, necesitaría presentarles a un Jesús físico que puedan ver cara a cara, para poder probarlo así, ¿verdad?
Imagínate si lo que le da sentido a nuestra fe fuera falso. Imagínate si todo lo que vieron los testigos oculares en el Nuevo Testamento simplemente fue una alucinación. Imagínate si los escritos del Nuevo Testamento son solo pamplinas y cuentos que le hacemos a nuestros niños antes de dormir. Estas son algunas de las reacciones de los escépticos al tema de la resurrección de Jesús.
Podemos entender la posición de estas personas porque, seamos honestos, muchas veces el ser humano necesita ver algo para creerlo, incluso nosotros los cristianos. Aunque firmemente creemos que “dichosos son aquellos que creen sin haber visto” en nuestra carnalidad podemos sufrir lo que yo le llamo “el síndrome de Tomás” (Juan 20:24-31). Irónicamente Tomás es uno de los testigos oculares que vio y habló con Cristo resucitado.
El sufrimiento y el dolor. Ese es el argumento que comúnmente se presenta en contra del Cristianismo. Se le conoce como el “Problema del mal”. Pero, ¿es este el problema que separa de Cristo únicamente al no creyente, o es algo que afecta al creyente también?