La Biblia presenta a Jesús orando numerosas veces al Padre. ¿No es esto absurdo si él es Dios mismo?¿Para qué orar, si es Dios? Peor aún, ¿Jesús oraba a sí mismo?
En Juan 11: 41-42, cuando Jesús resucita a Lázaro, se nos presenta una oración que Cristo hizo al Padre. Dijo así:
Juan 11:41-42 (NTV) “41 Así que corrieron la piedra a un lado. Entonces Jesús miró al cielo y dijo: «Padre, gracias por haberme oído. 42 Tú siempre me oyes, pero lo dije en voz alta por el bien de toda esta gente que está aquí, para que crean que tú me enviaste».”
El no-creyente lee esto y puede concluir que la doctrina de la deidad de Cristo es contraria a lo que enseña la propia Biblia. Sin embargo aquí hay que indagar más sobre cómo el propio Jesús veía esto. En el texto previo vemos que Jesús hablaba con Dios, pero no nos queda claro la identidad de Jesús, más allá de llamar a Dios Padre por lo que podríamos concluir que se sentía Hijo. Sin embargo si analizamos otros sucesos en el Nuevo Testamento, se nos expande el concepto de quién es Dios y quién es Jesús. En el mismo evangelio de Juan vemos lo siguiente:
Juan 10:30-33 (NTV) “30 El Padre y yo somos uno. 31 Una vez más, la gente tomó piedras para matarlo. 32 Jesús dijo: —Bajo la dirección de mi Padre, he realizado muchas buenas acciones. ¿Por cuál de todas ellas me van a apedrear? 33 —No te apedreamos por ninguna buena acción, ¡sino por blasfemia!—contestaron—. Tú, un hombre común y corriente, afirmas ser Dios.”
Jesús afirmó una unidad especial con el Padre. No como diríamos nosotros los creyentes hoy día. Yo puedo decir que Dios es mi Padre, pero yo no soy hijo de Dios como Jesús es el Hijo de Dios. Esto queda claro aquí por la reacción de las personas cuando Jesús admitió una unidad única con Dios. Las personas entendieron a qué él se refería: él mismo es Dios. Por eso lo querían apedrear. Jesús dijo que él mismo era Dios.
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