¿Por qué tengo que aceptar a Jesús para ser salvo?¿Por qué Dios no me deja entrar al cielo y ya? La salvación, ¿es un cuento de los religiosos para manipularnos a la sumisión?
¿Quien es Jesús?
Para poder comprender la respuesta a la pregunta de hoy, primero hay que descifrar quién es Jesús. Si eres cristiano y estás escuchando esto, debes saber la respuesta, pero es importante empezar por aquí si es que vamos a poder contestarle a otra persona que nos hace la pregunta de hoy.
Entonces Jesús le dijo: —¡Yo Soy el Mesías! (Juan 4:26)
La traducción al español de los manuscritos griegos donde Jesus afirma: ¡Yo soy el Mesías!” bien pudo haber dicho: “¡Yo Soy el Señor” o incluso: “¡El ‘YO SOY’ está aquí!”. El griego permite cualquiera de esas formulaciones en Español. ¡Esto significa que lo que Jesús pensaba de sí mismo sobre su identidad, era que él era Dios mismo! Ahora, si Cristo hubiese muerto y todo se quedaba ahí, pues podíamos decir que mentía o que estaba demente, pero históricamente resucitó, por lo que aquellas cosas que decía sobre sí mismo quedaron demostradas que eran reales. ¡Él dijo la verdad sobre sí mismo!
Si Jesús es Dios, entonces, necesariamente tiene algo que decir acerca de lo que es la salvación y de nuestra situación normal pecaminosa. Siendo Dios tiene que ser la fuente primaria de información que nos deja saber cómo estamos como seres humanos.
Como Jesús es Dios, tiene toda la autoridad para dejar instrucciones a la humanidad de cualquier tema. Siendo Dios puede decirnos de qué manera única podemos tener amistad con él. Que quede claro, si hay alguien que nos puede decir esto, es Cristo. Sólo Cristo.
¿Por qué los cristianos aprueban la pena de muerte pero no el aborto? ¿Qué hace un cristiano opinando sobre un cuerpo que no es el suyo? Si es una mujer violada la que quiere un aborto, ¿se puede abortar?
¿Qué es el ser humano?
Dependiendo lo que se conteste a esta pregunta será la actitud que tendremos sobre nuestra especie. Si lo que pensamos es que somos un mamífero más, entonces al igual que ponemos a dormir a un perro, podemos poner a dormir a un humano. De la misma manera en que tratamos a un mamífero, podríamos tratarnos nosotros mismos. Pero ¿somos meros mamíferos? Es curioso porque incluso los que piensan de esa manera, proveerán argumentos y razones luego de tener sesiones de introspección y reflexión sobre sus existencias mismas, lo cual ningún otro ser creado hace.
El ser humano es más que un mero mamífero porque es una persona también. Dios es tres personas, por lo que nuestra identidad proviene del propio Dios. Nos parecemos en una manera esencial a nuestro creador, porque fuimos hechos a su semejanza, como lo establece Génesis 1:26. Por lo tanto, hay un valor intrínseco en el ser humano que no está en ninguna otra creación de Dios, porque sólo nosotros fuimos hechos a Su imagen y con el propósito de cuidar de todo lo que él ha hecho.
Al ser hechos de esta manera, tenemos capacidades especiales que los mamíferos, por más avanzados que sean, no tienen. La autorreflexión, el juicio moral, la capacidad espiritual, la inclinación hacia lo relacional con otros seres humanos, pero también con el resto de lo que existe (el ser humano con el ser humano, el ser humano con los animales y con todo lo creado). Nuestra racionalidad, que incluso podemos usar para gobernar nuestras emociones, etc. Estas cualidades provienen de la imagen de Dios en nosotros. Es por esto que podemos afirmar que tenemos el derecho intrínseco a la vida. Porque somos personas, creadas a la imagen de Dios.
¿Qué es el aborto?
Usualmente cuando escuchamos sobre el aborto en las noticias, hablan de el usando un eufemismo. Dirán que es la terminación de un embarazo. La aseveración suavizada trata de ocultar a simple vista que al interrumpir un embarazo, se elimina la vida no deseada que se está gestando en el vientre de la mujer. Aún así, pienso que esta aseveración sigue siendo muy suave. En términos crudos, el aborto es el asesinato de un bebé no nacido.
El diccionario dice que un asesinato es un crimen alevoso y premeditado.11El terminar una vida humana de manera premeditada es un asesinato. Podemos decir eso mismo del aborto. Los abortos se planifican y se toman medidas, tácticas y procesos para lograrlo.
Existen numerosas maneras de hacerlo y va a depender cuán grande es el bebé en el vientre. Pero sea al momento que sea que se hace, estamos hablando de una vida humana. Aquí no es conveniente para la persona que está a favor del aborto decir que aunque es una vida humana, aún no es una persona, pues las capacidades que les otorgan a las personas, segun sus definiciones, tampoco las tienen los bebés que tienen sólo unos meses de nacido. Entonces si ese es el estandarte, se puede terminar la vida no deseada luego del parto.
Según estadísticas publicadas por Rebecca McLaughlin, en el 2018 se vio una baja en las tazas de aborto en los estados Unidos. Ese año hubo 619,591 abortos. ¡619,591 asesinatos de bebés!2
Si Dios es bueno, ¿por qué no contesta todas las peticiones que se le hacen? ¿por qué se niega a cumplir peticiones que son importantísimas para nosotros? Si nuestras peticiones no son contestadas, ¿significa que Dios no es bueno? ¿significa que no existe? O ¿será que estamos orando mal?
La Biblia enseña una y otra vez, que Dios es soberano. Por ejemplo:
¿Cuánto cuestan dos gorriones: una moneda de cobre? Sin embargo, ni un solo gorrión puede caer a tierra sin que el Padre lo sepa. (Mateo 10:29)
Sin embargo, se nos hace difícil pensar que hay veces que no se nos da lo que le pedimos a Dios. Aunque quizás no lo decimos, puede que estemos imaginando que Dios se parece a un genio en la botella que tiene que cumplir nuestros deseos, pero la realidad es muy distante de esto. Dios es el soberano de todo porque todo le pertenece a él. Entonces nosotros somos los que deberíamos estar haciendo lo que él pide de nosotros. Cualquier petición contestada a nuestro favor es una demostración de la gracia y misericordia de Dios. Necesitamos humildad.
Pero quienes cuestionan por qué Dios no les contestó sus oraciones con la intención de refutar su bondad o su existencia, suelen ser personas que atravesaron o atraviesan aún una situación muy dolorosa que rogaron a Dios que se las quitara pero aquí están sufriendo de ella. Dios nunca prometió que no experimentaríamos dificultades. Al contrario, prometió que las tendríamos:
Les he dicho todo lo anterior para que en mí tengan paz. Aquí en el mundo tendrán muchas pruebas y tristezas; pero anímense, porque yo he vencido al mundo. (Juan 16:33)
¿Si Jesús es Dios por qué no escribió él mismo los evangelios? ¿Cómo podemos creer en la Biblia si no fue escrita por él? ¿Cómo sé que Jesús existió si no dejó nada escrito? ¿Cómo decir que la Biblia es Palabra de Dios si Dios mismo no fue quien la escribió?
La Biblia nos enseña que cuando Cristo se hizo hombre, renunció a sus privilegios divinos. La pregunta de hoy comienza con esta verdad bíblica:
Aunque era Dios, no consideró que el ser igual a Dios fuera algo a lo cual aferrarse. En cambio, renunció a sus privilegios divinos; adoptó la humilde posición de un esclavo y nació como un ser humano. Cuando apareció en forma de hombre. (Filipenses 2:6-7)
Si Jesús renunció a sus privilegios, ¿también significa que renunció a la escritura? Como Cristianos somos rápidos en afirmar que Jesús sabía leer y escribir porque era Dios. Es una afirmación suficiente para muchos de nosotros, pero el problema está cuando se dialoga con una persona que no es creyente y cuestiona por qué Jesús no escribió sus propias enseñanzas. Esa pregunta viene con algunos prejuicios que atenderemos ya mismo, pero es una pregunta interesante pues por un lado, hay académicos que afirman que sólo el 10% de la población de la época de Jesús tenía la capacidad de leer1, por lo que se concluye que escribir debe ser incluso un porciento menor. Por supuesto también hay estudios que afirman que en Judea el porcentaje de alfabetismo era mayor y lo descubrieron examinando hallazgos arqueológicos de vasijas con textos escritos por más de 10 personas comunes que hacían vasijas.2
Así que si un alfarero podía escribir, quizás un carpintero también. Y también, aunque raro, porque los adinerados eran los que tenían acceso usualmente a la educación, quizás Jesús estaba en ese 10% de la población. No tenemos certeza de ninguna de las dos posturas, así que desde la ignorancia no podemos argumentar apropiadamente. Así que examinemos lo que sí sabemos:
Si la Biblia fue escrita por hombres, ¿por qué se le atribuye autoría a Dios? Ya que fueron hombres los que la escribieron, ¿significa que son puros mitos y propaganda? ¿Cómo podemos darle autoridad espiritual a unos escritos tan antiguos que han sido manipulados tantas veces? Si fue escrita por el hombre, ¿no significa que es una manera de control de las masas por medio de las instituciones religiosas?
Esta es una duda o reclamo común en contra de la Biblia. Tiene varios prejuicios detrás, y muchas veces viene de una herida cultural por daños que personas han hecho en el pasado en el nombre de la Iglesia. Transfieren su coraje por el abuso espiritual y eclesial de algunos a los escritos bíblicos que esas personas supuestamente representaban. Pero esto falla, pues porque alguien utilice mal las ciencias, por ejemplo, no significa que la ciencia es un engaño y un error.
Otro prejuicio es que todo lo humano está corrompido. Pero este prejuicio falla, porque quien lo dice también es humano y significa que su pensamiento que dice “todo lo humano está corrompido”, también está corrompido. Sin embargo, estas personas de seguro creen en las noticias que le dan sus amigos, lo que leen en los periódicos en línea, o las matemáticas que aprendieron en la escuela. Todas esas cosas provienen del ser humano. Que el ser humano pueda cometer errores no significa que siempre los cometa.
¿La iglesia manipuló intencionalmente los libros que incluyó en su canon de manera arbitraria? ¿El Concilio de Nicea inventó la Biblia?, ¿Se deben incluir los escritos antiguos que hablan de Dios o de Jesús en la Biblia?, ¿Los libros que quedaron fuera son más reveladores que los que están dentro del canon?
La iglesia siempre ha tenido una estima muy alta hacia lo que considera Escrituras. Desde sus comienzos, trataban estos documentos con gran celo y los protegían de alteraciones o de libros que se querían añadir también. Ya desde el siglo II tenemos evidencia histórica de intentos de establecer los libros que tenían la autoridad de Dios en ellos.
Mensaje predicado originalmente el 21 de septiembre de 2025.
Estas son las notas de la predicación que originalmente se dio en la Iglesia Cristiana Catacumba 9 de Cayey, Puerto Rico. Fue la tercera parte de una serie de predicaciones sobre el Evangelio según Marcos titulada: El Rey que vino a servir.
Una nota importante: en los manuscritos originales del Nuevo Testamento no habían divisiones de capítulos hasta el 1227, ni versículos hasta el 1555. Así que cuando leemos el evangelio de Marcos, debemos estar atentos al contexto de lo que sus autores (Espíritu Santo y Juan Marcos) querían detallar en la forma que lo hicieron. Porque era un solo mensaje de principio a fin.
Hasta ahora, el evangelio nos viene diciendo estas diez cosas:
El texto son las Buenas Noticias del Hijo de Dios (v.1)
Jesús es superior al gran Juan el Bautista (v.7)
Dios Padre identificó a Jesús como su Hijo (v.11)
El evangelio comienza con arrepentimiento y fe (v.15)
Jesús es un rabino peculiar que escoge a los desechados (v.17)
Su llamado merece rendirlo todo y seguirle (v.20)
A Jesús, los demonios lo reconocen como el Santo de Dios (v.24)
Jesús es quien tiene el poder de destruir las tinieblas (v.24)
Jesús tenía una autoridad peculiar como nadie (v.27)
Jesús tiene la capacidad de restaurar la salud inmediatamente (v.31)
Y ahora que concluimos el capítulo 1, veremos los siguientes cuatro puntos siendo destacados por el autor:
1 – Jesús buscó dirección 2 – El mensaje era para todos 3 – Jesús se acerca con compasión y sin miedos 4 – La desobediencia dificulta la obra que Dios quiere hacer
Marcos 1:35-45 (NTV) 35 A la mañana siguiente, antes del amanecer, Jesús se levantó y fue a un lugar aislado para orar. 36 Más tarde, Simón y los otros salieron a buscarlo. 37 Cuando lo encontraron, le dijeron: —Todos te están buscando. 38 Jesús les respondió: —Debemos seguir adelante e ir a otras ciudades, y en ellas también predicaré porque para eso he venido. 39 Así que recorrió toda la región de Galilea, predicando en las sinagogas y expulsando demonios.
40 Un hombre con lepra se acercó, se arrodilló ante Jesús y le suplicó que lo sanara. —Si tú quieres, puedes sanarme y dejarme limpio—dijo. 41 Movido a compasión, Jesús extendió la mano y lo tocó. —Sí quiero—dijo—. ¡Queda sano! 42 Al instante, la lepra desapareció y el hombre quedó sano. 43 Entonces Jesús lo despidió con una firme advertencia: 44 —No se lo cuentes a nadie. En cambio, preséntate ante el sacerdote y deja que te examine. Lleva contigo la ofrenda que exige la ley de Moisés a los que son sanados de lepra. Esto será un testimonio público de que has quedado limpio. 45 Pero el hombre hizo correr la voz proclamando a todos lo que había sucedido. Como resultado, grandes multitudes pronto rodearon a Jesús, de modo que ya no pudo entrar abiertamente en ninguna ciudad. Tenía que quedarse en lugares apartados, pero aun así gente de todas partes seguía acudiendo a él.
La Biblia habla de muchos milagros, pero… ¿dónde están hoy día? Si Dios existe, ¿no se supone que veamos milagros a cada rato? La falta de milagros, ¿es evidencia de la inexistencia de lo sobrenatural?
Es una incomodidad común entre los no creyentes. De hecho, puede que algunos cristianos se lo pregunten en privado. Pero para poder descifrar esto, primero necesitamos saber lo que es un milagro. El diccionario dice que son: sucesos inexplicables, extraordinarios o maravillosos que se atribuyen a la intervención divina.1
Pero ¿qué es un suceso inexplicable? Solemos pensar en algo como Jesús caminando sobre las aguas o la resurrección de Lázaro. Quizás pensamos en la sanación de un ciego, el Mar Rojo dividido, etc… Todos esos son milagros definitivamente, pero hay otras cosas que aplicarían como inexplicables y que ni le damos una segunda mirada. Mira esta porción del Salmo 19:
Los cielos proclaman la gloria de Dios y el firmamento despliega la destreza de sus manos. Día tras día no cesan de hablar; noche tras noche lo dan a conocer. Hablan sin sonidos ni palabras; su voz jamás se oye.
(Salmos 19:1-3)
¿Los sucesos en la historia de la Tierra han tomado por sorpresa a Dios?¿Realmente está Dios en control de la historia?Si la Biblia es la Palabra de Dios, ¿por qué no habla de los dinosaurios?Si los dinosaurios desaparecieron, ¿significa que los seres vivientes que hay hoy en la tierra son el plan B de Dios?
Gracias a Iris por enviarnos la pregunta de hoy, reaccionando a un reel que examinó que presentaba una teoría sobre la extinción de los dinosaurios, colocándola en el momento en que Dios sacó a Satanás y los demonios de su presencia y os lanzó al mundo. El vídeo sugiere que ese evento fue el mismo cataclismo que extinguió a los dinosaurios y dice que gracias a eso, Dios tuvo que empezar de nuevo..
Antes que todo, recordemos que el mismo narrador del vídeo dice que es una teoría. Obviamente la exponen para llamar la atención y que otros consideren que así fue. Pero no debemos asumirla como algo exacto o ley. Además, recordemos que la Biblia no es un libro de ciencias, sino que la revelación de Dios al ser humano. Significa que fue inspirada y escrita para nosotros, para nuestro beneficio: Dios se estaba bajando de nivel al nuestro para que pudiésemos comprenderle a través de la escritura humana sobre unos rollos.
¿Por qué vamos a la iglesia, seguimos las leyes de tránsito y no decimos malas palabras? ¿Cuando nos comportamos como dice la Biblia, lo hacemos para evitar el infierno? ¿Somos Cristianos para ganarnos el cielo y no sufrir jamás?
A veces los no-creyentes piensan que el cristiano es igual a ellos en el sentido de comportarse bien para obtener una recompensa. Algunos siguen las reglas y leyes para vivir feliz y con la menor cantidad de problemas. Estos pueden decir que los Cristianos hacemos lo mismo. Obedecemos para que cuando muramos, disfrutemos del cielo para siempre.
Pero el problema con esta aseveración es que tienen un mal concepto de lo que es el cristianismo, y por lo tanto usan su hombre de paja para atacarlo y derribarlo, mientras que el verdadero cristianismo está ahí parado viendo la violencia contra el espantapájaros y preguntándose por qué le dan al pobre muñeco.
Verán, esta pregunta presume que la relación con Dios está basada en las buenas obras que podamos hacer y que de acuerdo a eso es que Dios nos deja entrar en su Reino, o no. Pero esto no es el evangelio. Esa es la dinámica de las religiones, pero el Cristianismo es muy diferente de eso. Esa salvación por obras no es una verdadera buena noticia, pues nadie logra comportarse bien a la perfección como para poder llegar al cielo. Significa que si creemos que nuestras obras nos mantienen en la lista de niños buenos de Santa Clós… perdón, de Jesús, estamos muy equivocados. Jesús no es como el hombre de rojo con barba blanca.
El evangelio es una buena noticia. Esa noticia es que el Ser humano no podía hacer nada para lograr tener una amistad con Dios así que Dios lo hizo todo. Tomó la iniciativa y dio su vida por nosotros en la Persona de su Hijo. Entonces por medio de Jesús tenemos acceso a una amistad relacional con Dios. Cristo hizo posible esa relación.
Cuando el Cristiano obedece y se porta bien, es porque el Salvador se comporta de esa manera y queremos parecernos a Aquel quien nos rescató al dar su vida por nosotros.
El Cristiano se porta bien porque es lo apropiado para un hijo adoptado por Dios. Pero no es para ganar nada. El cielo Cristo se lo regala a quienes se relacionan con él. No es algo que se gana por buenas obras. El evangelio es relación y no religión. No somos salvos por cumplir reglas y leyes, sino que por gracia. Dios regala el cielo, no nos hace pagar por el.
La Bomba teológica de hoy es que si Dios nos cobrara la entrada al Cielo, no hay obras suficientes para poder entrar allí. Además que el Cristiano anhela ir al Cielo porque allí está su Salvador. Queremos ir allá para encontrarnos con Jesús (no para librarnos del infierno.)
Para dejarlo absolutamente claro, basta con leer lo que dice en Efesios 2:8-9 (NTV):
8 Dios los salvó por su gracia cuando creyeron. Ustedes no tienen ningún mérito en eso; es un regalo de Dios. 9 La salvación no es un premio por las cosas buenas que hayamos hecho, así que ninguno de nosotros puede jactarse de ser salvo.
Como vemos, no tenemos oportunidad de ganarnos el cielo. Como dice el Pastor Nando Steidel: “El cielo es tan caro, que Dios regala la entrada.”
Por lo tanto, cuando alguien compare tu relación con Dios con sus intentos de portarse bien para evitar problemas, señala que eso es una falacia conocida como el Hombre de Paja que representa mal lo que enseña la Biblia y cree el Cristiano. Nuestra obediencia viene del amor que tenemos por nuestro Señor que ya nos dio el cielo, no para ganarnos su favor. Eso es una tarea imposible.
Si este episodio te hizo pensar, compártelo con alguien que también tenga esta pregunta. Y recuerda: no seguimos a Cristo por conveniencia, sino por amor. Te invito a suscribirte al podcast. Acompáñanos cada semana en Verdad y Fe.