¿Cómo sabemos que el cristianismo es verdadero?

Episodio 302 de Verdad y Fe Podcats

Vivimos en un mundo inclinado a aceptar todas las creencias como igualmente válidas. Ese pluralismo contrasta con una afirmación central del cristianismo: Jesús dijo que él es el único camino. Ese es un reclamo extraordinario.

El cristianismo no pide ser protegido del examen; pide ser examinado. Hoy vamos a ver si su reclamo a la verdad resiste la prueba.

Si el cristianismo afirma ser verdadero, entonces debemos evaluarlo como evaluamos cualquier reclamo de verdad:

¿es coherente?, ¿corresponde con la realidad?, ¿se sostiene históricamente? veamos…

1. ¿El cristianismo se contradice en lo que enseña?

Aquí necesitamos estudiar las enseñanzas de la Biblia para ver si hay una contradicción. Si en algún momento la Biblia dice que algo es y no es al mismo tiempo y de la misma manera. Podríamos examinar doctrinas importantes dentro del cristianismo. Por ejemplo: 

  • La salvación sólo por fe en Dios:
    Desde el primer libro de la Biblia, en Génesis 15:6 leemos que Abraham le creyó a Dios y le fue contado por justicia. El principio no cambia. La salvación bíblica depende de creer y confiar en Dios, no en méritos humanos. Hasta los sacrificios de animales en el Antiguo Testamento. Estos apuntaban a que Dios cumpliría sus promesas a Israel. Esto es fe en Dios. Los mandamientos eran el código ético del pueblo de Dios, pero ya eran el pueblo de Dios. Significa que obedecer los mandamientos no era la condición de entrar en una relación con Dios, sino que era la manera en que Israel permanecía en su relación con Dios. Este concepto lo vemos completamente a través de toda la Escritura. El Nuevo Testamento dice:

Por lo tanto, ya que fuimos hechos justos a los ojos de Dios por medio de la fe, tenemos paz con Dios gracias a lo que Jesucristo nuestro Señor hizo por nosotros. (Romanos 5:1)

  • Jesús es el Mesías divino anunciado:
    Desde Génesis 3:15, la Biblia enseña una profecía que Dios hace que enviará a alguien que derrotará al maligno, aunque él mismo sufrirá en el proceso. Isaías 9:6-7 nos profetiza que el que vendrá sería Dios mismo. Luego en Isaías 53: 3-4 se nos dice que el Mesías sufrirá, pero vencerá sobre el pecado. Miqueas 5:2 dice que el Mesías sería eterno y Finalmente lo vemos en la persona de Jesús. En los cuatro evangelios, se nos relata los sucesos históricos de la vida, muerte y resurrección de Jesús. Cristo mismo afirmó ser el Mesías (Juan 4:25-26) y afirmó ser Dios (Juan 8:58).
  • A Dios se sirve de manera exclusiva:
    Cuando Moisés recibe el decálogo, en Éxodo 20, Dios establece que sólo a él se amará y no habrá otros. Este es un tema que vemos a través de toda la narrativa del Antiguo Testamento. Incluyendo en el libro de Jueces, donde Israel adora a ídolos paganos. En el Nuevo Testamento vemos una declaración definitiva de esto. Jesús afirma que Dios es uno sólo (Marcos 12:29), y luego Jesús establece que sólo por medio de él, se llega al Padre (Juan 14:6), no sólo afirmando la exclusividad de Dios como único, sino colocándose en el mismo renglón de Dios, lo cual apunta a otra de las grandes doctrinas cristianas: la Trinidad.

    Puedes ver el episodio que publicamos hace un tiempo titulado ¿La Trinidad es Bíblica? para indagar más sobre esta doctrina esencial del cristianismo.

Con estos tres ejemplos vemos que la Biblia desarrolla sus temas de principio a fin sin contradecirlos. Hay muchos otros para examinar, pero con estos tres, podemos ver como fluye el patrón de enseñanzas bíblicas, a pesar de la cantidad de personas y generaciones que tuvieron la tarea de redactarla.

2. ¿Lo que el cristianismo enseña es lo que vemos en el mundo?

Esta segunda pregunta nos impulsa a comparar el texto, con lo que vivimos en la realidad. Aquí también es útil ver algunos ejemplos para ver si concuerdan. Por motivos del tiempo, veamos dos ejemplos:

  • La moralidad:
    La Biblia dice que el Ser Humano fue hecho a la imagen de Dios (Génesis 1:26). Como Dios es moralmente perfecto, era de esperar que el humano fuese un ser moral también. No sólo eso, sino que el relato en el libro de Génesis mismo nos dice que el ser humano falló a la moralidad, dañando la creación completa y dando entrada a la maldad entre los humanos. A través de toda la Biblia, se ven guerras, violaciones, asesinatos, engaños, etc… Tanto así, que el evento cúspide de la narrativa bíblica es la tortura de un inocente hasta la muerte: Jesús en la cruz.

    Cuando miramos  a nuestro mundo, vemos precisamente eso: un mundo lleno de maldad, pero sin embargo todos sabemos que las cosas deberían ser mejor. Es como si la humanidad se arrepintiera de los hechos de Adán y Eva, incluso aquellos que nunca han escuchado la historia. Si observamos a los bebés, por ejemplo, se molestan cuando alguien les “roba” algo de las manos, esto sugiere una moralidad interna, la cual todos sentimos y nadie se las enseñó.
  • La muerte:
    Alrededor del mundo y a través de las diferentes culturas en la historia, vemos que la muerte se pensaba como una transición. La muerte es dolorosa y a nadie le gusta. Incluso muchos le temen, pero no tenemos miedo a otros sucesos que todos experimentamos y que consideraríamos como naturales, como la caída de los dientes en la niñez o el cambio de la voz en la adolescencia. Pero cuando llegamos a la muerte, la Biblia explica que no era algo que debíamos experimentar. Adán y Eva se suponía que nunca murieran. Eclesiastés 3:11 nos explica que Dios puso la noción de la eternidad en el corazón humano, por lo que se entiende la aversión que se tiene a la misma. 

Si continuamos examinando los temas bíblicos que definen la humanidad y el mundo, veremos que concuerdan con nuestra experiencia normal de la vida. La capacidad de pensar creativamente la vemos en Jacob y Bezalel. Podemos hacer grandes innovaciones, diseño y construcción de espacios majestuosos. Lo vemos en la historia de Salomón. Notamos el deseo humano de ser vistos en el rey Saúl. Entre otros muchos ejemplos que comúnmente vivimos.

Como vemos, no solo importa que algo no se contradiga, sino que explique la realidad. El cristianismo hace ambas cosas.

3- ¿La fe cristiana se ancla objetivamente en la historia?

El cristianismo es muy peculiar. Los reclamos que hace están basados en sucesos históricos. No pretende ser una filosofía que se queda en los pensamientos abstractos, sino que afirma que lo que enseña pasó realmente.

El cristianismo se sostiene o cae con la persona de Jesús, su vida, muerte y resurrección. Esto apunta a un hecho histórico. ¿Vivió Jesús? ¿Murió?

Si vamos a los Evangelios, que son textos biográficos de Cristo, la respuesta es evidente. Aunque para muchos, esa evidencia sería inadmisible porque está sesgada. ¡Es el libro sagrado del cristianismo! Deberíamos esperar que afirme lo que los cristianos dicen. Es cierto, pero realmente es a la inversa. La Biblia no dice lo que los cristianos creen, sino que el cristiano llegó a creer en lo que la Biblia enseña. Por eso la Biblia es la fuente de autoridad máxima para el cristiano.

Pero aunque se puede hacer un buen caso a favor de la historicidad de los Evangelios, para motivos de argumentar este punto y contestar esta pregunta, podemos ir a lo que han dicho historiadores no cristianos sobre la vida y muerte de Jesús. Por ejemplo, es escritor satírico Luciano de Samosata, en su escrito Sobre la muerte del peregrino dijo:

Los Cristianos, ya saben, adoran a un hombre hasta este día – el personaje distinguido que presentó sus novedosos ritos y fue crucificado por ello.

Aunque escribió con la intención de burlarse, dejó claro que Jesús existió y murió. Con lo que dice, vemos que los cristianos consideraban que Jesús era Dios. Pero si Jesús se hubiese quedado muerto, entonces no habría razón de pensar que era Dios, pues hubiese sido derrotado. El que la Iglesia exista incluso hoy merece una explicación. No es que pruebe por sí sola la resurrección, pero nos obliga a preguntar: ¿qué explicación da cuenta de un movimiento centrado en un Mesías crucificado cuyos seguidores estaban dispuestos a morir por afirmar que había resucitado?

Muchos de los primeros cristianos murieron por decir que Jesús había resucitado. Si fuese un invento suyo, no hubiesen dado la vida por el reclamo. Nadie está dispuesto a ser ejecutado por afirmar algo que saben que es mentira. La persecución de Nerón en el año 64 d.C está registrada en la historia y sirve de evidencia que los cristianos daban su vida por sus convicciones, lo cual no haría sentido si fuesen mentiras inventadas por ellos mismos. Si fuese todo una mentira, no haría sentido que se levantara un movimiento milenario cuyo centro sea un supuesto mero hombre que murió, a pesar de lo que dijo de sí mismo. Si Jesús dijo que era Dios y se quedaba muerto, sería obvio que no lo era.

La Bomba teológica de hoy es que, el cristianismo provee de buenas razones para confiar en lo que enseña. Como vimos, concuerda con la realidad, no se contradice y tiene bases firmes en la historia. De hecho, Pablo escribe que la verdad del cristianismo se sostiene o se cae en un solo evento histórico: la resurrección de Jesús.

Si Cristo no ha resucitado, entonces toda nuestra predicación es inútil, y la fe de ustedes también es inútil. (1 Corintios 15:14)

Tenemos suficientes razones a favor de la resurrección como para poder tener fe en los hechos. Te invito a ver un episodio que publicamos titulado 10 razones a favor de la resurrección.

¿No se supone que el cristianismo se acepta por fe?

Ante la manera que hago uso de la palabra fe, seguramente alguno protestará, pues posiblemente habrán escuchado que la fe es creer en algo a pesar de no tener razones. Hace un tiempo, publicamos un episodio titulado ¿Qué significa andar por fe y no por vista? y pienso que viene al caso aquí. Pero en resumidas cuentas:  la fe bíblica no se trata de un salto al vacío sin saber si hay un piso que nos reciba. Cuando la Biblia habla de fe, se refiere a confianza. Para poder confiar en algo, se necesitan razones. No podemos confiar si no sabemos que aquello en lo que ponemos nuestra confianza, es (valga la redundancia) confiable. Por lo tanto, el cristiano viene a poner su fe en Cristo porque Dios hace algo primero que afirma a la persona y produce esa confianza. Por eso la Biblia enseña que la fe es un regalo de Dios (Efesios 2:8-9).

Conclusión

Habiendo pasado por todos los argumentos a favor del cristianismo que presentamos aquí, debe ser evidente que la postura del creyente está mejor fundamentada que lo que quizás pensaste. Está bien. Pero lo que es importante es si las otras cosmovisiones o religiones que existen pueden quedar de pie al atravesar este mismo escrutinio por el que hemos pasado al cristianismo. 

Si el cristianismo es verdadero, entonces no es solo una cosmovisión entre muchas. Es una invitación personal. Y la pregunta final no es solo qué creemos, sino qué haremos con esa verdad.

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About Rick Lipsett

(@ricklipsett) director y portavoz de verdadyfe.com. Ha escrito numerosos artículos relacionados a la apologética Cristiana. Sirve como pastor en la Iglesia Cristiana Catacumba 9 de Cayey, Puerto Rico. Actualmente cursa una maestría en Teología de Southern Baptist Theological Seminary (SBTS).
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