¿En el cielo volveremos a pecar?

Episodio 255 de Verdad y Fe Podcast

Nos escribieron la pregunta de hoy: «Saludos, tengo una pregunta rara que salió de uno de estos grupos donde los cristianos y ateos interactúan. En la discusión alguien dijo que si el diablo estando en el cielo se rebeló, qué garantía tenemos de que nosotros los humanos causemos caos después de estar allá? ¡Gracias!»
Recuerda que tú también puedes enviarnos tus preguntas a preguntas@verdadyfe.com

Hace algún tiempo publicamos el episodio 220 titulado: “¿En el cielo tendremos Libre Albedrío?” cuya contestación forma parte de lo que hablaré hoy. Esta pregunta tiene mucho que ver con nuestra capacidad de elegir, lo cual fue algo que ya hablé en ese episodio.

Esta inquietud sale de la mente de alguien que vive aún en este lado de la eternidad y piensa en los términos actuales en los que vive, igual a todos los que escuchan esta respuesta hoy. Así que les invito a usar nuestra imaginación unos momentos para pensar en lo que será el cielo, y así, poder contestar adecuadamente.

Hebreos 9:28 (NTV) dice:
“así también Cristo fue ofrecido una sola vez y para siempre, a fin de quitar los pecados de muchas personas. Cristo vendrá otra vez, no para ocuparse de nuestros pecados, sino para traer salvación a todos los que esperan con anhelo su venida.”

Jesús no va a morir otra vez para rescatarnos de nuestros pecados. Cuando lo hizo, hace poco más de dos mil años atrás, fue una obra final y definitiva. No hace falta otro sacrificio. Su obra fue finalizada en la cruz. El calvario fue suficiente.

Sobre el paradero final de los redimidos por ese sacrificio de Cristo en la cruz, Apocalipsis 21:4 (NTV) dice:
“Él les secará toda lágrima de los ojos, y no habrá más muerte ni tristeza ni llanto ni dolor. Todas esas cosas ya no existirán más».”

En el cielo ya no habrá ni dolor ni muerte. La paga del pecado es la muerte (Romanos 6:23) por lo que no habrá más pecado en el cielo, pues no habrá más muerte.

Ya que no podremos elegir rebelarnos contra Dios, concluimos que no seremos verdaderamente libres. Pero esto no es una conclusión necesariamente lógica. Me explico:

Una persona que sufrió quemaduras graves en un accidente previo, jamás querrá meterse en medio de una fogata. Similarmente en el cielo, donde veremos la realidad como es verdaderamente, y entenderemos lo que el pecado es completamente, recordando su fealdad y destrucción, donde recordaremos la prisión que fue para nosotros mismos, y apreciaremos completamente lo que Dios hizo por nosotros viendo las cicatrices en las manos de Jesús… no desearemos pecar. Además, tendremos los medios para nunca más hacerlo. Poseeremos un cuerpo resucitado dirigido por el espíritu y nuestra naturaleza pecaminosa habrá sido exterminada finalmente. Por lo tanto, jamás vamos a elegir pecar de manera voluntaria. Encima de esto, recordemos que el tentador (Satanás) ya no estará por allí para tentarnos.

No hay un ser que tenga mayor libertad que Dios, y él nunca peca. Así que la capacidad de pecar no es lo que nos hace libres. La verdad es lo que nos hace libres (Juan 8:31-32). Y en el cielo conoceremos la verdad sin filtros. El pecado nos deshumaniza, pues Dios nos diseñó para que no pecáramos, por lo que en el Cielo finalmente seremos de acuerdo a lo que Dios deseó para nosotros al diseñarnos. Cumpliremos su deseo completa y finalmente.

Finalmente 2 Pedro 1:4 (NTV) nos dice:
“4 y debido a su gloria y excelencia, nos ha dado grandes y preciosas promesas. Estas promesas hacen posible que ustedes participen de la naturaleza divina y escapen de la corrupción del mundo, causada por los deseos humanos.”

Allá en el Cielo, en el otro lado de la eternidad, participaremos de la naturaleza de Cristo completamente. Ya nuestra vieja naturaleza pecaminosa habrá desaparecido. No habrá deseo de pecar porque Cristo no posee deseos de pecar. Esto es algo que podemos comenzar a ejercitar desde este lado de la eternidad, pues Dios nos da la capacidad de decirle que no al pecado. Esta nueva posibilidad nos fue dada en Cristo (2 Timoteo 1:7). Está vigente y disponible para nosotros hoy mismo. Ahora.

La Bomba Teológica de hoy es que en el cielo seremos verdaderos seres humanos. Ya el pecado no nos deshumanizará más. Tendremos el potencial absoluto que Dios quiso para nosotros efectuado. Gozaremos de la santidad completa para la que fuimos diseñados pues la justicia de Cristo nos arropará para siempre. Su sacrificio en la cruz logró esto una vez y para siempre.

Por lo tanto, cuando alguien nos cuestione que vivir en el cielo sin pecado es absurdo pues conociéndonos, haremos otro revolú allí y volveremos a ser expulsados de la presencia de Dios, recuérdales que nosotros somos superiores en diseño al diablo. Somos hechos a la semejanza de Dios y Cristo murió una única vez para solucionar nuestra rebelión. Algo que Satanás y los demonios no disfrutan porque no fueron hechos a imagen de Dios. En el cielo no tendremos cupo en nuestros corazones para desear algo que Dios no desee. No cabrá en nosotros la intención de rebelarnos. Libremente nos mantendremos unidos en relación al Señor para siempre.

Para esta y muchas otras preguntas sobre el cielo, recomiendo el libro “El Cielo” de Randy Alcorn. Es un muy buen libro para tener de referencia en nuestros estantes.

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About Rick Lipsett

(@ricklipsett) director y portavoz de verdadyfe.com. Ha escrito numerosos artículos relacionados a la apologética Cristiana. Sirve como pastor en la Iglesia Cristiana Catacumba 9 de Cayey, Puerto Rico. Actualmente cursa una maestría en Teología de Southern Baptist Theological Seminary (SBTS).
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