¿Jesús dejó de ser Dios?

Episodio 250 de Verdad y Fe Podcast

Un adolescente de 15 años nos preguntó sobre un tema que unos compañeros de su escuela, que se inclinan hacia el ateísmo, estaban debatiendo con él. Decían que Jesús claramente demostró que no era Dios. El texto que tenían en mente era Mateo 24:36 (NTV):

“»Sin embargo, nadie sabe el día ni la hora en que sucederán estas cosas, ni siquiera los ángeles en el cielo ni el propio Hijo. Solo el Padre lo sabe.”

Quiero afirmar a este muchacho Cristiano por estar dispuesto a conversar de estos temas tan importantes con sus compañeros en la escuela. Incluso estar dispuesto a decir no sé, para investigar más y poder retomar conversaciones luego. Esa es la actitud correcta de un embajador de Jesús. ¡Te felicito! Ahora, recuerda que quienes no viven en el Espíritu, no podrán aceptar lo que el Espíritu ha inspirado en la Biblia. Continúa evangelizando a tus compañeros. ¡Ellos necesitan a Cristo!

Curiosamente este es un texto de tropiezo para muchos. De hecho fue el tema el episodio #239 que lanzamos recientemente.

El reclamo es hacia la identidad de Jesús. Si Jesús no sabe algo, no puede ser Dios porque Dios lo sabe todo.

Permítanme una ilustración para ver el mismo reclamo en otro contexto. Imaginen que luego de dejar a mi hijo en la escuela en la mañana yo hago planes para cuando lo busque en la tarde llevarlo a jugar videojuegos en el centro comercial. Mi hijo no va a saber sobre los planes, pero sigue siendo mi hijo. ¡Su identidad queda intacta! El sabría de mis planes si yo se lo digo.

El problema para nosotros es entender dos cosas:

Primero: Jesús es una persona diferente al Padre. De hecho, es la Segunda Persona de la Trinidad. Cada persona en la Trinidad es única con su propia personalidad, mientras que tienen una unidad en esencia. Son un solo Dios. Segundo: En la encarnación, Jesús se privó de los privilegios divinos que tenía.

Si vamos a Filipenses 2:5-8 entendemos mejor. Lo incluyo aquí en dos traducciones diferentes. La razón de usar dos traducciones, es que al ser traducciones, los traductores pueden hacer énfasis en algo que los otros traductores no. Me explicaré mejor más adelante. Pongamos el texto delante de nosotros:

En Filipenses 2:5-8 (LBLA) dice: “5 Haya, pues, en vosotros esta actitud que hubo también en Cristo Jesús, 6 el cual, aunque existía en forma de Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse, 7 sino que se despojó a sí mismo tomando forma de siervo, haciéndose semejante a los hombres. 8 Y hallándose en forma de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.”

En la NTV lo presenta así:

5 Tengan la misma actitud que tuvo Cristo Jesús. 6 Aunque era Dios, no consideró que el ser igual a Dios fuera algo a lo cual aferrarse. 7 En cambio, renunció a sus privilegios divinos; adoptó la humilde posición de un esclavo y nació como un ser humano. Cuando apareció en forma de hombre, 8 se humilló a sí mismo en obediencia a Dios y murió en una cruz como morían los criminales.

Hay palabras que tienen múltiples usos en el griego. Palabras que hay que interpretar conforme a su contexto. Pero hay ocasiones en que los traductores tienen que tomar una decisión conforme a qué significado usan al traducir. Nos pasa en español también. Yo podría decir: “Cuando acabe el podcast tengo que salir volando para el trabajo.” Volando ahí puede significar que la persona va a tener que tomar un avión al terminar de grabar el podcast para ir a su trabajo. Pero también podría significar que cuando termine de escuchar o grabar el podcast tiene que apresurarse hacia su trabajo. Si fuesen a traducir esa oración a otro idioma, los traductores tendrían que tomar decisiones sobre la intención original mía al decir: “Cuando acabe el podcast tengo que salir volando para el trabajo.”

La razón de toda esta explicación es que en la LBLA vemos un detalle que no sale en la NTV y la NTV expresa mejor algo que la LBLA no deja tan claro. Son estos dos datos:

  • Jesús renunció a sus privilegios divinos en la encarnación. (NTV)
  • Su renuncia estuvo en vigor hasta su muerte. (LBLA)

El segundo punto es uno que los teólogos y los traductores bíblicos se debaten entre sí. La razón es que la palabra que se traduce: “hasta” (hasta la muerte) es mechris (μέχρις) y esta palabra significa “hasta” en el sentido de límite de tiempo, pero es utilizada también en el sentido de expresar algo extremo.1 Así que algunas traducciones dan énfasis que Jesús se despojó de sus privilegios y fue obediente hasta lo peor, que era morir en la cruz. Pero en otras el énfasis es que renunció a sus privilegios divinos y fue obediente hasta que cumplió con la muerte. Opino que el texto dice ambas cosas. La razón por la que concluyo que el texto comunica ambas cosas, es que cuando vamos a Hechos 1:6-7, los discípulos vuelven a hacerle una pregunta escatológica a Jesús, pero el Cristo resucitado, quien ya había vencido la muerte, les contesta un poco diferente a la primera vez, cuando todavía no había muerto.

Hechos 1:6-7 (NTV) “6 Así que mientras los apóstoles estaban con Jesús, le preguntaron con insistencia: —Señor, ¿ha llegado ya el tiempo de que liberes a Israel y restaures nuestro reino? 7 Él les contestó: —Solo el Padre tiene la autoridad para fijar esas fechas y tiempos, y a ustedes no les corresponde saberlo;”

Jesús no afirma que no sabe la fecha. Sino que dice que es el plan del Padre y a ellos no les corresponde saber la fecha. Entre líneas vemos que Jesús no debe decirles pues El Padre no lo ha dado como revelación a la humanidad.

Por lo tanto, el desconocimiento de Jesús con relación al fin de los tiempos, era a causa del período de renuncia de sus privilegios divinos. Pero una vez resucitado, sus privilegios divinos están nuevamente con él.

La objeción a esto quizás sea que hay otros momentos en que Jesús parecía conocer cosas que las limitaciones humanas en su encarnación no le permitirían saber, como por ejemplo:

Juan 1:47-48 (NTV) “47 Mientras ellos se acercaban, Jesús dijo: —Aquí viene un verdadero hijo de Israel, un hombre totalmente íntegro. 48 —¿Cómo es que me conoces?—le preguntó Natanael. —Pude verte debajo de la higuera antes de que Felipe te encontrara—contestó Jesús.”

Jesús conocía el corazón de Natanael y lo vio debajo de la higuera cuando aún no le había conocido. Esto es evidencia de que tenía conocimiento que se sale del esquema humano. Jesús sabía más allá del conocimiento limitado humano porque el Padre le revelaba lo que Jesús necesitaba saber en su ministerio terrenal.

Juan 12:49-50 (NTV) “49 Yo no hablo con autoridad propia; el Padre, quien me envió, me ha ordenado qué decir y cómo decirlo. 50 Y sé que sus mandatos llevan a la vida eterna; por eso digo todo lo que el Padre me indica que diga».”

Por eso, Juan Calvino decía: “No sería impropio decir que Cristo, que sabía todas las cosas, ignoraba algo debido a su percepción como hombre.” 2

La Bomba teológica de hoy es Jesús nunca dejó de ser Dios aunque haya renunciado a sus privilegios divinos. La encarnación no es que Dios dejó de ser Dios para ser humano, sino que Cristo añadió algo a sí mismo. Añadió una humanidad. En la encarnación, tenemos a Dios hecho hombre con todas las facultades exactas que tiene todo ser humano. Asumió todo lo que conlleva ser un humano para poder sustituirnos en su muerte. Al tomar todo lo que un ser humano posee, renunció a su privilegio de la omnisciencia por un tiempo, y nos enseñó cómo se depende absolutamente del Espíritu Santo y la revelación del Padre. Por lo que Jesús se hizo hombre para ser sustituto nuestro pero también para enseñarnos cómo debemos vivir. Él es también nuestro ejemplo.

Por lo tanto, Jesús no dejó de ser Dios para encarnarse. Sino que renunció a sus privilegios divinos por un tiempo y asumió completamente una humanidad, sin dejar de ser completamente Dios. Esto lo hizo para rescatarnos. O como dice ​​Hebreos 10:4-6 (NTV)

“4 Pues no es posible que la sangre de los toros y las cabras quite los pecados. 5 Por eso, cuando Cristo vino al mundo, le dijo a Dios: «No quisiste sacrificios de animales ni ofrendas por el pecado. Pero me has dado un cuerpo para ofrecer. 6 No te agradaron las ofrendas quemadas ni otras ofrendas por el pecado.”


Recursos:
1- Definición de mechris (μέχρις) https://biblehub.com/greek/3360.htm
2- MacLeod, Donald, La Persona de Cristo (Publicaciones Andamio, Barcelona, ES, 2011) p.188

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About Rick Lipsett

(@ricklipsett) director y portavoz de verdadyfe.com. Ha escrito numerosos artículos relacionados a la apologética Cristiana. Sirve como pastor en la Iglesia Cristiana Catacumba 9 de Cayey, Puerto Rico. Actualmente cursa una maestría en Teología de Southern Baptist Theological Seminary (SBTS).
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