¿De dónde venía el poder de Jesús?

Episodio #308 de Verdad y Fe Podcast

La Biblia dice que Jesús renunció a sus privilegios divinos. Si fue así, ¿cómo hacía milagros? Si era completamente hombre, ¿no se supone que no pudiese hacer milagros? Si los hacía, ¿entonces realmente no se “vació” de sus privilegios divinos?

Recientemente me preparaba para predicar sobre Marcos 7 en la interacción de Jesús y la mujer sirofenicia. Como es costumbre cuando me preparo para predicar, se me ocurrió una posible objeción al relato. En una predicación, no siempre se debe perseguir cada ángulo del texto, pues te desvía del mensaje que quieres llevar. Pero, el tema venía muy bien para un episodio de este podcast. Y aquí estamos.

En Marcos 7, se nos relata que Jesús liberó a una niña de una posesión demoníaca a distancia. Sin preguntar por su nombre ni ubicación y sin orar al Padre. Lo que hizo estuvo a tono con el Padre pues Cristo mismo afirmó que sólo hace lo que el Padre quiere (Juan 5:19), pero aquí vemos que obra sin la oración, lo cual sugiere que su voluntad y la del Padre están alineadas. Por eso, Jesús simplemente decidió sanarla y así fue.

Sin embargo, este y todos los relatos donde Jesús hace algún milagro, son problemáticos si se recuerda que Pablo les dijo a los filipenses:

(Cristo) el cual, aunque existía en forma de Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse, sino que se despojó a sí mismo tomando forma de siervo, haciéndose semejante a los hombres. (Filipenses 2:6-7, LBLA)

Como vemos, la Biblia afirma ambas cosas: Jesús renunció a sus privilegios divinos y Jesús hacía milagros que sólo Dios puede hacer. A simple vista esto podría parecer una contradicción. Como si dijéramos que Jesús tenía privilegios divinos a la vez que no los tenía.

Para ir contestando a esta incomodidad, recordemos que la Biblia no sólo muestra a Jesús haciendo milagros. Moisés, Eliseo, Pedro, Pablo, entre otros, son algunos de los personajes bíblicos que se muestran haciendo milagros. ¿Habrá algún denominador en común? Lo hay. Es el Espíritu Santo:

  • En Números 11:25 se nos dice que Moisés tenía el Espíritu Santo de Dios sobre él.
  • En 2 Reyes 2 se nos dice que Eliseo recibió una doble porción del Espíritu Santo.
  • En Hechos 2, Pedro, los apóstoles y los que estaban en el aposento alto recibieron al Espíritu Santo.
  • En Hechos 9, Pablo recibe al Espíritu Santo.

Como vemos, la actividad milagrosa en todos estos hombres se debió a la Persona del Espíritu Santo, activamente en ellos. Esto sugiere un patrón bíblico: Dios realiza obras milagrosas mediante personas humanas a través de su Espíritu. Lo que falta verificar es si Jesús también participaba de este patrón.

Jesús y el Espíritu Santo

Cuando Jesús fue bautizado, recibió al Espíritu Santo y comenzó su ministerio público. Así lo vemos en Marcos 1:9-12, NTV:

Cierto día, Jesús llegó de Nazaret de Galilea, y Juan lo bautizó en el río Jordán. Cuando Jesús salió del agua, vio que el cielo se abría y el Espíritu Santo descendía sobre él como una paloma. Y una voz dijo desde el cielo: «Tú eres mi Hijo muy amado y me das gran gozo». Luego el Espíritu lo impulsó a ir al desierto.

Habiendo establecido esto, vemos que Jesús ministró en el poder del Espíritu. Él decidió depender de la intervención divina del Espíritu Santo. Al menos hasta el momento de su glorificación, donde había cumplido su misión en la Tierra y ya pudo ejercer los privilegios divinos que él mismo decidió no usar hasta cumplir su misión. Por eso vemos también en Filipenses:

8 Y hallándose en forma de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. 9 Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le confirió el nombre que es sobre todo nombre, (Filipenses 2:8-9, LBLA – énfasis añadido)

Así que durante la kenosis, que es el tiempo donde Jesús se vació de sus privilegios, hacía milagros de la misma forma en que los profetas hacían milagros, aunque ciertamente Cristo es mucho más que un mero profeta.

En este punto, alguien podría preguntar: ¿cómo explicamos la aparente superioridad que Jesús mostró aún de niño, cuando dialogaba con los expertos en la ley en Lucas capítulo 2? Aunque no es un suceso milagroso, sí es excepcional. Una posible respuesta es que como Jesús es completamente Dios también, no tiene pecado. Su naturaleza no estaba dañada porque nunca pecó (1 Pedro 2:22), por lo que la comunión que tuvo con el Padre nunca fue estorbada. Su intimidad con el Padre era como ninguno de nosotros puede experimentar jamás.

Esta respuesta arroja luz a lo que la Biblia afirma acerca de la capacidad nuestra de obrar milagros:

»Les digo la verdad, todo el que crea en mí hará las mismas obras que yo he hecho y aún mayores, porque voy a estar con el Padre. (Juan 14:12, NTV)

El cristiano tiene la capacidad de obrar como Cristo obró e incluso participar en obras mayores en alcance, conforme a la voluntad y dirección de Dios, porque también cuenta con el Espíritu Santo. Cristo obra a través de sus redimidos en el poder del Espíritu Santo para cumplir su gran comisión, llevar su Palabra al mundo entero y, si Dios así lo estima, incluso obrar milagros literales.

La Bomba teológica de hoy es que, Jesús no dejó de ser Dios cuando tomó la naturaleza humana y nació como hombre. Pudo ser como nosotros para poder ser el perfecto mediador, mientras que mantuvo su deidad intacta.

Conclusión

La Biblia no se contradice. Si lo hiciera, entonces no podría ser la Palabra de Dios. Cuando encontramos algún detalle que nos parece contradictorio en la Biblia, debemos leer más y empaparnos de lo que ésta revela. Ahí veremos que las dificultades como la que compartimos hoy pueden desaparecer. Si hay una explicación coherente, no es una contradicción. Por eso podemos afirmar que Jesús era completamente Dios y completamente hombre. Es una doctrina que surge del texto bíblico, no una invención creativa humana.

Saber esto, debe proveernos de aliento pues significa que Cristo nos entiende y se identifica con nosotros. Además como también es completamente Dios, tiene la capacidad de salvarnos y bendecirnos con su cobertura.

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About Rick Lipsett

(@ricklipsett) director y portavoz de verdadyfe.com. Ha escrito numerosos artículos relacionados a la apologética Cristiana. Sirve como pastor en la Iglesia Cristiana Catacumba 9 de Cayey, Puerto Rico. Posee una maestría en Teología de Southern Baptist Theological Seminary (SBTS).
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