Cuando leemos los evangelios es obvio que no se ponen de acuerdo unos con otros. ¿Cómo podríamos creer en documentos que se contradicen? Si hay contradicciones presentes en los documentos bíblicos, entonces no es fiable lo que enseña.
La respuesta rápida a la pregunta: “¿Los evangelios se contradicen?” es no. Pero abundaré más, ya que esta es una duda que se ha proliferado grandemente. Parte de la razón de su proliferación es el trabajo del Dr. Bart Ehrman, quien es un académico del Nuevo Testamento cuyo enfoque es la crítica contextual del Nuevo Testamento. El cuerpo de trabajo de Ehrman parece señalar que los documentos del Nuevo Testamento son contradictorios y como tales, con poca autoridad o confiabilidad. Sin embargo, al analizar sus objeciones, notamos un patrón curioso del que hablaré más adelante.
Por ejemplo. Ehrman dice que los relatos de la hija de Jairo en Marcos y Mateo presentan una clara contradicción.1 Si leemos los siguientes dos versículos podemos entender mejor lo que él trata de decir:
Marcos 5:23 (NTV)
23 y le rogó con fervor: «Mi hijita se está muriendo—dijo—. Por favor, ven y pon tus manos sobre ella para que se sane y viva».
Mateo 9:18 (NTV)
18 Mientras Jesús decía esas cosas, el líder de una sinagoga se le acercó y se arrodilló delante de él. «Mi hija acaba de morir—le dijo—, pero tú puedes traerla nuevamente a la vida solo con venir y poner tu mano sobre ella».
Fíjense que ambos relatos muestran a Jairo que se acerca a Jesús para que intervenga milagrosamente con su hija. Luego Jesús va e interviene y muestra que tiene autoridad sobre la vida y la muerte. Ese es el propósito del relato. Si los leemos vemos que este propósito se cumple. Sin embargo los detalles son diferentes. ¿Qué podemos pensar al respecto?
J. Warner Wallace, quien fue un detective ateo que investigaba casos que ya habían pasado muchos años desde que sucedieron (Cold Cases) investigó los escritos del nuevo testamento y concluyó que eran fiables. Tanto así, que hoy día es un autor y conferencista cristiano. Él arguye que debemos esperar encontrar variaciones pequeñas entre los relatos de testigos oculares de un evento y que eso en realidad es un identificador de un testimonio confiable. En su experiencia, dice que cuando los testimonios dicen exactamente lo mismo, usualmente se trata de un intento de engaño o que alguien los ha practicado a los testigos para que digan lo mismo. 2
Para que algo sea una contradicción tiene que ser la cuestión y no serlo al mismo tiempo y de la misma manera. Pero esto no es lo que ocurre en estos relatos. Si el texto dijera que Jesús fue a sanar la hija de Jairo y el otro dijera que Jesús no fue a sanar la hija de Jairo, eso sería una contradicción. Sin embargo, que uno diga que Jairo llamó a Jesús porque la niña estaba enferma de muerte y el otro diga que lo llamó porque su hija estaba muerta son detalles de cómo cada autor decidió contar la historia. De hecho, si leemos un poco más, vemos que en contexto, Jesús antes de llagar a casa de Jairo encuentra a la mujer del flujo de sangre y la atiende. Cuando termina de sanar a esta mujer, vienen a decirle a Jairo que su hija había muerto. Es en este punto que lo que dice Mateo encaja. También, de manera coloquial y más si se trata de un padre asustado por la situación de su hija, podemos imaginar sin problemas que Jairo diga a Jesús. “¡Mi hija está muerta!” porque su enfermedad es terminal y no tiene alternativa de vida. Pero recordemos que el propósito del relato no es enseñar que Jairo fue o no fue donde Jesús o qué fue lo que le dijo a Cristo. El propósito del texto permanece. La enseñanza no presenta una contradicción: Jesús tiene poder sobre la vida y la muerte.
Entonces cuando vemos las otras aparentes contradicciones que Ehrman presenta, encontramos el mismo patrón: Hay detalles diferentes entre los relatos, pero la enseñanza detrás de ellos sigue siendo la misma. Llamarle “contradicciones” es engañoso. Es mejor llamarle “diferencias”. Otros ejemplos son:
- La cantidad de mujeres que van al sepulcro vacío de Jesús
- La cantidad de ángeles presente en la tumba
- El orden en que se presentan los eventos
Estas son diferencias que complementan el relato o puntos de vista diferentes de un evento, pero no son contradicciones. Cuando alguien dice que el Nuevo Testamento o la Biblia se contradicen, pienso que lo mejor que podemos hacer es pedirle que nos presente la contradicción. Muchas veces repiten el slogan: “La Biblia se contradice.” sin haber investigado realmente a ver si es cierto.
La Bomba teológica de hoy es que si la Biblia es la Palabra inspirada de Dios, no debe ser posible que tenga contradicciones. Contrario incluso a lo que algunas personas dirán, no es aceptable aceptar contradicciones cuando se trata de un reclamo a la verdad, como lo es la Biblia. O como dijo R. C. Sproul en una ocasión:
Si la contradicción es un distintivo de la verdad, luego no hay manera de que podamos diferenciar entre lo verdadero y lo falso, lo bueno y lo malo, la obediencia y la desobediencia. Tal desprecio de la verdad absoluta no puede hacer otra cosa sino erosionar la veracidad de la Palabra de Dios. 3
Si encontramos versículos problemáticos, necesitamos estudiarlos a profundidad, considerando el contexto, estilo del autor y detalles similares que usualmente analizaríamos en cualquier otra obra literaria. Pero una de las razones por la cual la Biblia a sostenido los embates del tiempo en lo que enseña, es que no se ha demostrado contradicción alguna en su contenido.
Fuentes:
1 https://ehrmanblog.org/contradictions-in-the-gospels/
2 J. Warner Wallace, Cold Case Christianity (David C Cook- Septiembre 2023)
3 R.C. Sproul Cómo Defender su Fe: Una introducción a la apologética (Editorial Portavoz, Grand Rapids, Michigan – 2003) p.39



