¿Qué hacer con la situación de #RickyRenuncia?

Hace años, decidí no ver ni escuchar noticias. Me ponían de un humor horripilante que ni yo mismo soportaba. Pero en estas pasadas semanas, no he podido escapar. El momento histórico que los puertorriqueños atravesamos, está en la mente colectiva de todo Puerto Rico. La situación nos persigue dondequiera que vayamos, pues está afectando todo lo que constituye nuestra sociedad puertorriqueña. Estos acontecimientos son el tipo de evento que uno veía suceder en otros países, pero nunca aquí. La Tierra del “Ay bendito” nunca se había unido de esta manera para un reclamo unísono contra la corrupción y la injusticia.

El pasado lunes 22 de julio de 2019, hubo la más impresionante manifestación que Puerto Rico jamás haya visto. Ese día, mientras veía las noticias en Fox News, Dios inquietaba mi corazón. Eran ya 10 días de manifestaciones contínuas, pidiendo la renuncia de nuestro entonces gobernador, Ricardo Roselló Nevares. Ese día, sobre un millón de personas se lanzaron a la calle como un solo hombre, unidos en su reclamo. Mientras veía la entrevista, noté el sudor bajar por la frente del gobernador y sus orejas rojas. Se le veía muy inquieto. De repente, el coraje que tenía por todo esto, se movió a misericordia. Temí por su corazón. De hecho, por su vida–hasta en sus propias manos. Luego, el miércoles 24, de julio a las 11:54pm, el entonces gobernador de Puerto Rico, presentó su renuncia, según el pueblo estaba pidiendo por sobre 14 días corridos. En esa ocasión le vi más delgado. Físicamente, noté señales de la carga de las pasadas semanas. ¿Qué Palabra tiene la Biblia a todo esto? Con esa pregunta, rumié las páginas de mi libro favorito, hallando dirección. Vi cuatro (4) puntos sobre lo que está sucediendo y luego tres (3) consejos para nosotros tomar que serán de gran bendición a Puerto Rico y a nosotros.

El Consejo Bíblico

En medio del destierro babilónico, allá en el capítulo 4 del libro de Daniel, el profeta está en su alto puesto gubernamental, cuando Nabucodonosor, el rey de la nación, tiene un segundo sueño que requiere interpretación. Daniel explicó su significado. El árbol fue cortado desde abajo, aunque se quedó el tocón y las raíces. Nabucodonosor era el árbol, que por su orgullo sería talado y perdería su cordura para ser humillado, como una bestia. Dios haría esto para quebrar su orgullo y abrirle los ojos a Su gloria. Más adelante, leemos en Daniel 4:29-37 (énfasis añadido):

29 Doce meses más tarde, el rey caminaba sobre la terraza del palacio real en Babilonia 30 y mientras contemplaba la ciudad, dijo: “¡Miren esta grandiosa ciudad de Babilonia! Edifiqué esta hermosa ciudad con mi gran poder para que fuera mi residencia real a fin de desplegar mi esplendor majestuoso”.

31 »Mientras estas palabras aún estaban en su boca, se oyó una voz desde el cielo que decía: “¡Rey Nabucodonosor, este mensaje es para ti! Ya no eres gobernante de este reino. 32 Serás expulsado de la sociedad humana. Vivirás en el campo con los animales salvajes y comerás pasto como el ganado. Durante siete períodos de tiempo vivirás de esta manera hasta que reconozcas que el Altísimo gobierna los reinos del mundo y los entrega a cualquiera que él elija”.

33 »En ese mismo momento se cumplió la sentencia y Nabucodonosor fue expulsado de la sociedad humana. Comió pasto como el ganado y lo mojó el rocío del cielo. Vivió de esa manera hasta que el pelo le creció tan largo como las plumas de las águilas y las uñas como las garras de un ave.

34 »Cuando se cumplió el tiempo, yo, Nabucodonosor, levanté los ojos al cielo. Recuperé la razón, alabé y adoré al Altísimo y di honra a aquel que vive para siempre.

Su dominio es perpetuo, y eterno es su reino. 35 Todos los hombres de la tierra no son nada comparados con él. Él hace lo que quiere entre los ángeles del cielo y entre la gente de la tierra. Nadie puede detenerlo ni decirle: “¿Por qué haces estas cosas?”.

36 »Cuando recobré la razón, también recuperé mi honra, mi gloria y mi reino. Mis asesores y nobles me buscaron y fui restituido como cabeza de mi reino, con mayor honra que antes.

37 »Ahora, yo, Nabucodonosor, alabo, glorifico y doy honra al Rey del cielo. Todos sus actos son justos y verdaderos, y es capaz de humillar al soberbio».

Primer Punto:

El Poder revela la corrupción del corazón, alimentando el orgullo.
El versículo 30 muestra a Nabucodonosor en transparencia sobre el orgullo en su corazón. Dijo así: “Edifiqué esta hermosa ciudad con mi gran poder.” Proverbios 16:18 identifica esta actitud de orgullo, como lo que precede la destrucción.

Nabucodonosor vio lo grande de su reino. Recibió la primera visión (Daniel, cap.2) que tuvo en sueños de mala manera. Se consideró cabeza sobre todos los reinos (como en el primer sueño). Olvidó el detalle de la Roca, proveniente de la montaña que vino y destruyó todos los reinos. Sabemos que se olvidó de la roca, pues lo que hizo inmediatamente fue erigir una estatua de oro en su imagen para que todos la adorara. Tenía la capacidad de exigir y pedir lo que quisiera y se hacía. Estaba aferrado a su silla de comando. Se sentía grande. Su naturaleza pecaminosa estaba activa, a la vista de todos.

No había entendido que él era una herramienta en manos de Dios, quien juzgaba la perversidad de las naciones a través de él. No había escuchado lo que Dios dijo a Jeremías:

“yo haré que vengan todos los pueblos del norte, y también mi siervo

Nabucodonosor, rey de Babilonia. Los traeré contra este país, contra

sus habitantes y contra todas las naciones vecinas, y los destruiré por completo: ¡los convertiré en objeto de horror, de burla y de eterna desolación! —afirma el Señor” ~ Jeremías 25:9 (énfasis añadido)

Segundo Punto:

Dios da la autoridad, para que apuntemos a Él.
Como leemos en la segunda parte del versículo 32, cuando Dios le dice a Nabucodonosor, refiriéndose a la cantidad de tiempo que sería desterrado: “hasta que reconozcas que el Altísimo gobierna los reinos del mundo y los entrega a cualquiera que él elija
En el Nuevo Testamento, Pablo nos enseña por qué los líderes apuntan a Dios. Dice Romanos 13:1 (énfasis añadido): “Toda persona debe someterse a las autoridades de gobierno, pues toda autoridad proviene de Dios, y los que ocupan puestos de autoridad están allí colocados por Dios.”

Este texto nos enseña que debemos someternos a nuestros gobernantes, lo cual es aplicable a estos tiempos también. Mucho podría decir sobre someternos a un gobierno justo o someternos a uno injusto, corrupto e inmoral. Nuestra reacción correcta es seguir los preceptos humanos que están de acuerdo con los preceptos de Dios. No podemos apoyar lo que Dios no apoya, por lo que hay un espacio para manifestarse en contra de un liderato, como hemos visto estos días en que vivimos. Pero, ese texto muestra una verdad importante en la que todo líder o gobernante necesita meditar: “toda autoridad proviene de Dios”

Ni Nabucodonosor, o los demás mandatarios a través de la historia de nuestro Planeta, han llegado al poder por un “ups”. Dios, en su soberanía, los ha colocado ahí. Esto ha sido parte de su plan. Muchos se alarmarán ante esto que estoy diciendo. Pensarán en Stalin o Hitler…

Es que para nosotros, que sólo vemos lo que tenemos enfrente y no sabemos todas las repercusiones que se dan en el futuro, por las acciones (incluso las malvadas) de los gobernantes, se nos hace difícil a veces aceptar eso. Pero la Biblia lo afirma y lo enseña. Si aceptamos que la Biblia es confiable y autoritativa, debemos afirmar esto también.Ahora, Dios no pone gobernantes, para que se engrandezcan y hagan lo que deseen. El quiere que sean instrumentos de su justicia. Si no lo están cumpliendo, ¡Dios mismo los mueve, quita, destruye y/o transforma!

Por eso, además de afirmar Romanos 13: 1, también afirmamos Hechos 5:29, que dice: “Pero Pedro y los apóstoles respondieron: —Nosotros tenemos que obedecer a Dios antes que a cualquier autoridad humana.

Fuimos hechos para reflejar y apuntar la gloria de Dios. Todos nosotros. Cuando no se da, está correcto que nos indignemos y busquemos que Dios sea honrado. Esto está escrito en el corazón de todo ser humano. ¡Por eso vemos que incluso los no-creyentes exigen la justicia!

Nabucodonosor falló, como fallan muchos en posiciones de poder. Se nos sube la prepotencia. Nos creemos mejores por ser jefes. Nos conviene recordar que, al ser una autoridad dada por el Rey, somos los primeros servidores cuando tenemos algún liderazgo. Le rendimos y debemos cuentas al Rey. Por eso el líder debe actuar y trabajar como para el Señor y no para los hombres (Col 3:23)

Tercer Punto:

La adversidad, viene para rescatar nuestros corazones cuando ponemos a Dios en el lugar correspondiente sobre nuestras vidas.
Dice Daniel 4:36 (énfasis añadido): Cuando recobré la razón, también recuperé mi honra. Nabucodonosor declara que una vez tocó fondo y miró a los cielos en busca de Dios, para alabarle, cayó en sí. Recobró la razón cuando fue totalmente destruído. Como dice el contratista cuando viene a hacer renovaciones a tu casa y comienza por tumbar y romper cantos de pared: “Para construir, primero hay que destruir.”

Dice el Salmo 34:18 (énfasis añadido): “El Señor está cerca de los que tienen quebrantado el corazón; él rescata a los de espíritu destrozado.” Así que esa destrucción fue trabajada por Dios para lograr sus propósitos. Para lograr convertir el corazón del rey, quien fue su herramienta de juicio a las naciones (Jer 25:9). Dios estaba pendiente a su pueblo dispersado, pero también del corazón de Nabucodonosor. Le deseaba para sí.

Como dijo C.S. Lewis: “Dios nos grita en el dolor, es el altavoz que utiliza para despertar a un mundo sordo”

Cuarto Punto:

Dios está pendiente a completar su obra de redención.
El versículo 37, nos sorprende con las declaraciones de Nabucodonosor: Ahora, yo, Nabucodonosor, alabo, glorifico y doy honra al Rey del cielo.” “Ahora”. Esa palabra con la que comienza este versículo, es una denotación temporal. Identifica que hubo un pasado diferente. Da a entender un nuevo comienzo. Muestra esperanzas. “Ahora”. Lo que antes Nabucodonosor no hacía, ha cambiado para su rescate y restauración. “Ahora” Dios es el centro en su vida. Ahora Nabucodonosor alaba a Dios, cuando antes se alababa a sí mismo.Ahora glorifica a Dios, cuando antes exigía que se le diera la gloria a él. Ahora da honra a Dios, reconociendo que hay autoridad sobre él.

No fue hasta que Nabucodonosor cayó en sí y estuvo listo para adorar a Dios, que Dios quitó la presión y la destrucción. La luz llegó a ojos del rey tan pronto como se despojó completamente de su orgullo. Tuvo que “morir a él” para que Dios completara su obra, tal y como promete Filipenses 1:6 (énfasis añadido):
“Y estoy seguro de que Dios, quien comenzó la buena obra en ustedes, la continuará hasta que quede completamente terminada el día que Cristo Jesús vuelva.”

¿Qué nos toca hacer a nosotros?

No dudo que Dios esté trabajando un proceso similar a este que acabo de desempacar de la porción bíblica, frente a nuestros ojos, en los acontecimientos actuales en nuestra Isla. Entonces, mientras Dios hace Su trabajo, ¿Qué podemos hacer nosotros? Aquí comparto tres consejos bíblicos:

  1. No estorbar a Dios:Lee Hechos 11:17 (énfasis añadido):
    17 Y, como Dios les dio a esos gentiles el mismo don que nos dio a nosotros cuando creímos en el Señor Jesucristo, ¿quién era yo para estorbar a Dios?Pedro acababa de darse cuenta que Dios no hace acepción de personas. Vio cuando el Espíritu Santo vino sobre Cornelio, el Centurión Romano y toda su familia. Hasta ahora, solo judíos habían recibido el Espíritu. Las Palabras de Jesús en Juan 3:16 sonaron en los oídos del apóstol: “Tanto amó Dios AL MUNDO…”

    Cuando le tocó explicar sus acciones de predicarles a los no-judíos, Pedro relató los sucesos en casa de Cornelio, y llegó a una conclusión a la que necesitamos prestar cercana atención. Si Dios salva sin prejuicios, ¿Quiénes somos nosotros para estorbar a Dios?

    El Cielo es de Dios. Dios llama, toca, convierte y salva a quien Él desea. No importa el trasfondo, clase, raza, puesto o apariencia física. Dios llama y salva a quien desea. ¿Quiénes somos para estorbar al Señor?

    Si lo dejamos en términos generales, puede que afirmes, pero necesitamos estar claros, que a quién Dios desea salvar, puede que sea alguien que nosotros nunca salvaríamos: El “bichote” del barrio, la prostituta, la jefa en tu trabajo, el gobernador o presidente… Lo que podemos hacer, en vez de estorbarle a Dios, es ponernos al servicio de Su obra. Aún si no estamos de acuerdo con aquellos a quién Jesus obstinadamente va y rescata, mientras te usa a ti.

    Así es la gracia De Dios.

  2. Amar en compasión:En Lucas 6:35-36 (énfasis añadido) vemos a Jesús que nos recalca la importancia de imitar al Padre:35 »¡Amen a sus enemigos! Háganles bien. Presten sin esperar nada a cambio. Entonces su recompensa del cielo será grande, y se estarán comportando verdaderamente como hijos del Altísimo, pues él es bondadoso con los que son desagradecidos y perversos. 36 Deben ser compasivos, así como su Padre es compasivo.

    ¿Qué es la compasión?1 En el latín se dice cumm-passio lo cual trae a memoria la pasión de Cristo. Mientras que en el griego, “pathos” significa “drama interior” y sugiere acción, movimiento. Por lo que ser compasivos como el Padre significa que nos movemos a favor de alguien que le vemos en un drama terrible tipo crucifixión, para servirles.

  3. Interceder por nuestros Líderes:Pablo le escribe a Timoteo, y en 1 Timoteo 2: 2 (énfasis añadido) le dice:
    “2 Ora de ese modo por los reyes y por todos los que están en autoridad, para que podamos tener una vida pacífica y tranquila, caracterizada por la devoción a Dios y la dignidad.”

    Ricardo Roselló Nevares está atravesando un proceso dirigido por Dios. Un proceso que posiblemente le lleve a tocar fondo. Dios quebrará y destruirá, según el desee, para tornar el corazón de Ricky. Y mientras Él trabaja en eso, nos mueve a ser misericordiosos y compasivos, como Él lo es, para que intercedamos y bendigamos a aquel que incluso percibimos como enemigo, pero que es otro ser humano dañado por el pecado y en necesidad de la obra redentora de Cristo, como lo fuimos o somos nosotros.

    ¡Y eso, es la voluntad de Dios!


  1. Definición Etimológica de Compasión, según leída el 20 de marzo de 2017: http://www.mercaba.org/DicPC/C/compasion.htm

Acerca de Rick

Seguidor de Jesús, esposo, padre, escritor y conferenciante. Buscándole la 5ta pata al gato y luego cuestionando el "¿por qué?".
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